Internacional

Un disfraz de Target revive el estigma del «Jim Crow»: La sombra del racismo histórico sacude al comercio minorista en EE. UU.

La polémica por un atuendo infantil con tintes de blackface reabre las heridas de la segregación racial en Estados Unidos y expone las consecuencias de desmantelar los comités de diversidad corporativa.

Por Luis Moreno

El retiro de un disfraz infantil de Halloween por parte de la gigante cadena Target trascendió el ámbito de un error de mercadotecnia para convertirse en un amargo recordatorio de las caricaturas racistas de la era de Jim Crow en Estados Unidos. La prenda, promocionada en su catálogo en línea bajo la línea de accesorios de circo, desató una fuerte indignación social al evocar directamente las representaciones deshumanizantes que alimentaron la segregación e intimidación contra la población afroamericana a finales del siglo XIX y principios del XX.

Analistas de la cultura popular y defensores de los derechos civiles señalaron que la estética del producto —un disfraz de payaso de circo modelado por un niño negro— guardaba un perturbador paralelismo con las representaciones del blackface y los espectáculos de minstriles (minstrel shows). Estas funciones, populares en la época de la segregación legalizada o leyes de Jim Crow, utilizaban a actores caracterizados de forma burda para retratar a las personas afroamericanas como grotescas, torpes o serviles, consolidando estereotipos racistas que justificaban la discriminación sistémica.

«Como compañía, sabemos que nos equivocamos en esto y lo sentimos profundamente. El disfraz es ofensivo y nunca debió haber formado parte de nuestro surtido», reconoció Target en un comunicado oficial, admitiendo el impacto «especialmente doloroso para nuestros clientes, miembros del equipo y socios negros».

La consecuencia de desmantelar la diversidad

La controversia no solo avivó la memoria del estigma racial histórico, sino que encendió el debate sobre las recientes decisiones corporativas de la empresa. A inicios de 2025, Target redujo drásticamente sus programas de Diversidad, Equidad e Inclusión (DEI) y eliminó sus metas de equidad racial, una medida impulsada tras el cambio de clima político en la Casa Blanca.

Líderes comunitarios afroamericanos relacionaron de forma directa la salida al mercado de este producto con la falta de representación diversa en los mandos donde se aprueban las colecciones. «Eliminaron la diversidad, ¿entonces quién queda en la sala para decir: ‘Oigan, esto está mal’?», cuestionó Sheletta Brundidge, líder empresarial y activista de Minneapolis, al señalar que la falta de filtros con sensibilidad cultural permitió que un estereotipo tan nocivo llegara a los anaqueles.

Consecuencias en el mercado y la reputación

El impacto del hallazgo fue inmediato en el mercado bursátil. Las acciones de la minorista registraron una caída de casi un 4 % en la Bolsa de Nueva York, ubicándose entre las principales perdedoras del índice S&P 500 durante la jornada. Inversionistas y analistas de firmas como Morningstar advirtieron que revivir símbolos vinculados al racismo histórico erosiona severamente la confianza de los consumidores y debilita la posición de la marca frente a competidores que cuidan con mayor rigor su responsabilidad social.

Aunque la compañía retiró la imagen de sus plataformas e inició una revisión de sus procesos de selección, el incidente deja al descubierto la vigencia y la sensibilidad que rodean a los estereotipos raciales de la era Jim Crow en el consumo masivo.

Deja una respuesta