Opinión

Rezago del impuesto predial en México.

Oportunidad para gobiernos locales.

Por Ricardo Caballero de la Rosa

En el reporte Tax Policy Reforms 2026, publicado en septiembre por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), los especialistas del organismo analizan el estado de los sistemas fiscales de los países miembros y examinan la estructura tributaria en México, con particular atención en la recaudación de los impuestos sobre la propiedad inmobiliaria, específicamente el impuesto predial.

De acuerdo con las cifras verificadas en el documento de la OCDE, los ingresos fiscales provenientes del cobro del impuesto predial en México representan poco menos de 0.4% del Producto Interno Bruto (PIB). Esta cifra contrasta con los niveles alcanzados por otras economías y países miembros de la organización, donde la recaudación promedio de este mismo gravamen a la propiedad se ubica entre 1.5% y 2% del PIB.

Este diferencial de más de un punto porcentual respecto al PIB evidencia un rezago significativo en la tributación subnacional mexicana en comparación con los estándares internacionales. La baja recaudación de este impuesto limita la capacidad financiera de los gobiernos municipales, reduciendo el margen de recursos disponibles para la inversión en infraestructura local, la prestación de servicios públicos básicos y el desarrollo urbano ordenado.

Entre los factores estructurales que explican el bajo rendimiento del Predial en los municipios del país destacan la desactualización recurrente de las tablas de valores catastrales respecto al mercado inmobiliario real, las deficiencias administrativas en los procesos de cobro y fiscalización, así como elevadas tasas de morosidad. Asimismo, existen marcos institucionales que incentivan la dependencia de las participaciones federales en lugar de promover el esfuerzo recaudatorio local.

La OCDE señala que la tributación recurrente sobre los bienes inmuebles constituye una de las fuentes de ingresos locales más estables y menos distorsionantes para la economía. Para cerrar la brecha entre el 0.4% actual y el rango de 1.5% a 2% del PIB no resulta necesario crear nuevos impuestos, sino modernizar los catastros municipales, digitalizar los padrones de contribuyentes y fortalecer las facultades operativas de las haciendas locales.

El aprovechamiento de este potencial tributario permitirá incrementar la autonomía financiera de los municipios y consolidar la sostenibilidad de las finanzas públicas en México.

Mi correo ricardocaballerodelarosa@gmail.com

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