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«Lucha Libro»: El ring de lucha libre que invade las bibliotecas de EE. UU. para combatir la crisis de lectura infantil

A través de una propuesta que combina cuentacuentos con acrobacias y llaves sobre el cuadrilátero, la iniciativa busca incentivar la alfabetización en un país donde el 40% de los niños de cuarto grado no alcanzan el nivel básico de lectura.

Por Luis Moreno

Los tradicionales susurros y el silencio sepulcral que suelen caracterizar a las bibliotecas públicas en los Estados Unidos están siendo reemplazados por música estruendosa, gritos de euforia y el sonido seco de los costalazos. Se trata de «Lucha Libro», un innovador programa itinerante que lleva funciones de lucha libre profesional directamente a las salas de lectura con un objetivo central: hacer que los libros resulten atractivos y emocionantes para las nuevas generaciones.

La iniciativa, fundada en 2024 por Jerry Rocha (director ejecutivo) y Victor Dwight —quien además lucha bajo el alias de “Victor Von Richter”—, surgió tras una invitación para realizar un espectáculo experimental en una biblioteca local de California. El concepto juega con el término de la «lucha libre» mexicana, sustituyendo la última palabra por «libro» en español, y adaptando el estilo de combate de alta volatilidad, vuelos acrobáticos y el uso de vistosas máscaras características de este deporte.

La expansión del programa coincide con un panorama crítico en materia educativa dentro de la Unión Americana. De acuerdo con métricas oficiales, el país atraviesa una severa crisis de comprensión lectora, registrando que aproximadamente el 40% de los estudiantes de cuarto grado de primaria a nivel nacional se encuentran por debajo de los niveles básicos de lectura. Ante este escenario, «Lucha Libro» se ha planteado como una estrategia de choque para captar la atención de al menos dos generaciones de niños que no han desarrollado el hábito de abrir un libro.

Historias interrumpidas por rudos

La dinámica de las presentaciones rompe de manera radical con la rutina de una biblioteca. Entre los pasillos repletos de estanterías se instala un cuadrilátero reglamentario donde se desarrollan dinámicas que mezclan la literatura infantil con las narrativas clásicas del pancracio.

Durante una reciente función celebrada en la Biblioteca Pública de Benicia, California, el luchador técnico conocido como “Llama Jack”, quien porta una máscara negra con orejas peludas, se encontraba sentado leyendo el libro infantil Llama Llama Time to Share (Llama Llama es tiempo de compartir) ante decenas de niños y padres de familia. En plena lectura, un luchador antagonista o «rudo» irrumpió en el ring para arrebatarle el texto e iniciar un combate. Tras someter a su rival con llaves y lances aéreos, “Llama Jack” recuperó el libro, volvió a sentarse y concluyó la lectura de la historia ante los aplausos del público.

La cartelera del circuito incluye personajes coloridos diseñados específicamente para conectar con la audiencia infantil, tales como “Astro Knox” (un luchador con temática de astronauta), “Loverboy Leo” y el que se ha convertido en uno de los favoritos de la audiencia: “Richard Shhnary”, bajo el personaje del «bibliotecario luchador».

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