Moody’s recorta la calificación crediticia de México al nivel más bajo del grado de inversión, pero estabiliza su perspectiva
Por Luis Moreno
La agencia calificadora Moody’s Ratings anunció este miércoles el recorte de la calificación de la deuda soberana de México de largo plazo, tanto en moneda extranjera como local, llevándola a «Baa3» desde el nivel anterior de «Baa2». Con este ajuste, la nota del país se sitúa a un solo escalón de perder el grado de inversión; no obstante, la agencia modificó la perspectiva económica de negativa a «estable», mitigando el riesgo de nuevas degradaciones en el corto plazo.
Con esta decisión, México acumula dos evaluaciones en el límite inferior de la escala de grado de inversión por parte de las principales firmas internacionales. La calificadora Fitch Ratings mantiene la nota soberana en ese mismo nivel crítico desde abril de 2020, mientras que el pasado 12 de mayo S&P Global colocó la perspectiva mexicana en «negativa», alertando sobre un posible recorte que alinearía su perfil con el de las otras agencias.
De acuerdo con el reporte emitido por Moody’s, la degradación responde a un «debilitamiento sostenido de la solidez fiscal que se aceleró en 2024» y que prevén que persista. Entre los factores clave señalados se encuentran la rigidez del gasto público, una base de ingresos reducida y el continuo apoyo financiero gubernamental a Petróleos Mexicanos (PEMEX), elementos que limitan la capacidad de las autoridades para estabilizar la deuda en un entorno de bajo crecimiento económico.
Garantizan estabilidad a corto plazo
A pesar de la baja en la nota, la asignación de una perspectiva «estable» representa un respiro para los mercados financieros, ya que indica que la agencia no anticipa modificaciones adicionales en un lapso estimado de 6 a 18 meses. Moody’s fundamentó esta postura en la fortaleza macroeconómica subyacente del país, el tamaño y diversificación de su aparato productivo, y el acceso preferencial al mercado de Estados Unidos, factores que continúan dotando de certidumbre al comercio y la inversión.
Asimismo, analistas financieros destacaron que el comportamiento de la deuda soberana ya había sido anticipado por los mercados en la práctica. Luis Gonzali, vicepresidente y codirector de inversiones en Franklin Templeton, explicó que la deuda mexicana opera desde el año pasado bajo condiciones correspondientes a las de un emisor con un grado de inversión más débil.
Hacienda defiende la solidez de las finanzas públicas
Tras darse a conocer el anuncio, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) emitió un comunicado en el que resaltó que México conserva el grado de inversión con las ocho agencias que evalúan su deuda soberana, lo cual refleja el compromiso institucional con una conducción económica responsable.
La dependencia federal enfatizó que la perspectiva estable otorgada por Moody’s descarta desequilibrios macroeconómicos significativos o señales de estrés financiero inminente. Asimismo, ponderó que en 2025 se realizó un ajuste fiscal equivalente a 1.3 puntos del Producto Interno Bruto (PIB) —el mayor desde 1995— orientado a normalizar el déficit sin comprometer los programas sociales.
Hacienda concluyó informando que al primer trimestre de 2026 el balance presupuestario registró un déficit menor al previsto, el costo financiero generó ahorros por 47 mil millones de pesos mediante el manejo de pasivos, y el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público se ubicó en el 50.4% del PIB, un nivel que consideran inferior al de economías con calificaciones similares.

