Internacional

Estados Unidos imputa a Raúl Castro por asesinato y conspiración tras el derribo de avionetas en 1996

  • El Departamento de Justicia de EE. UU. señala al expresidente cubano por la muerte de cuatro integrantes de «Hermanos al Rescate».
  • La administración de Donald Trump incrementa la presión sobre la isla; Marco Rubio ofrece ayuda humanitaria condicionada mientras La Habana califica las acciones de «crueles».

Por Luis Moreno

El Gobierno de Estados Unidos anunció la imputación penal del expresidente cubano Raúl Castro por los delitos de asesinato, conspiración para matar a ciudadanos estadounidenses y destrucción de aeronaves. La acusación, presentada por el Departamento de Justicia ante la corte federal del Distrito Sur de Florida, vincula formalmente al exmandatario con el derribo de dos avionetas de la organización «Hermanos al Rescate», ocurrido hace 30 años.

De acuerdo con los documentos judiciales, a Raúl Castro, de 94 años, se le acusa de haber ordenado de manera directa el ataque en 1996, periodo en el que se desempeñaba como ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) y máxima autoridad en la cadena de mando militar. En dicho incidente perdieron la vida los ciudadanos estadounidenses Carlos Costa, Armando Alejandre y Mario Manuel de la Peña, así como el residente legal Pablo Morales.

La acusación formal incluye también a cinco militares cubanos presuntamente involucrados en el operativo: Emilio José Palacio Blanco, José Fidel Gual Barzaga, Raúl Simanca Cárdenas, Luis Raúl González-Pardo Rodríguez y Lorenzo Alberto Pérez-Pérez. Aunque en su momento el gobierno de La Habana argumentó que las aeronaves violaron el espacio aéreo cubano y calificó a los tripulantes de «terroristas», la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) determinó que los hechos ocurrieron en aguas internacionales.

Tensión bilateral y ofrecimiento de ayuda

El anuncio de los cargos coincidió con un acto encabezado por el fiscal general interino de EE. UU., Todd Blanche, en la Torre de la Libertad de Miami, un sitio emblemático para el exilio cubano. Hasta el momento, las autoridades procesales no han detallado los mecanismos que emplearían para una eventual captura de Castro ni la pena específica que solicitarían.

Esta medida judicial se enmarca en una estrategia de alta presión por parte de la administración del presidente Donald Trump hacia Cuba, la cual se intensificó tras la captura del mandatario venezolano Nicolás Maduro a inicios de año. Washington mantiene actualmente un bloqueo energético y restricciones al conglomerado empresarial militar Gaesa, factores que, sumados a la dinámica regional, han agudizado la escasez de combustible y los apagones en la isla.

De manera simultánea, el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, dirigió un mensaje en video al pueblo cubano en el que propuso un paquete de asistencia humanitaria por 100 millones de dólares en alimentos y medicinas, bajo la condición de que la distribución sea gestionada por la Iglesia Católica u organizaciones civiles independientes. Rubio responsabilizó a la dirigencia de La Habana por la crisis económica y los exhortó a transitar hacia una economía de libre mercado.

Por su parte, la embajada de Cuba en Washington rechazó los señalamientos del jefe de la diplomacia estadounidense a través de un comunicado en redes sociales, acusando al funcionario de mentir sistemáticamente y afirmando que las sanciones de la Casa Blanca constituyen un trato cruel y despiadado en contra de la población civil de la isla.

Deja una respuesta