Ciencia y Tecnología

Las colecciones científicas son cápsulas del tiempo clave ante la crisis climática: investigadora de la UNAM

Ángela Cuervo Robayo, especialista del Instituto de Biología, destaca que los acervos biológicos albergan más de siete millones de ejemplares que permiten prever el impacto del cambio climático en la biodiversidad mexicana.

Por Luis Moreno

En los últimos 40 años, México ha registrado un incremento promedio de 0.85 grados en su temperatura, un fenómeno que ha detonado climas extremos, sequías prolongadas e incendios forestales con efectos severos para la flora y fauna nacional. Ante este escenario, las colecciones científicas se consolidan como herramientas fundamentales para reconstruir el pasado biológico y proyectar el futuro de las especies en el país.

Así lo expuso la investigadora del Instituto de Biología (IB) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Ángela Patricia Cuervo Robayo, durante la conferencia «Las colecciones científicas como fuentes históricas», impartida en el marco del encuentro Panorama Actual de las Ciencias Atmosféricas 2026. Mujeres en la Ciencia, organizado por el Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático (ICAyCC).

«Son cápsulas del tiempo que resguardan datos útiles para reconstruir la biodiversidad, que hoy sufre una fuerte devastación en los ecosistemas. Ofrecen referentes específicos de insectos, moluscos, aves, reptiles, mamíferos, así como de plantas y hongos», subrayó la especialista universitaria.

Mapeo, modelado y conservación de especies

Cuervo Robayo explicó que estos acervos funcionan como una biblioteca viva que resguarda «datos primarios» —registros directos de qué ejemplar se recolectó, la fecha, el lugar exacto y sus coordenadas geográficas—. Esta información permite a la comunidad científica modelar el nicho ecológico de las especies y determinar las condiciones ambientales necesarias para su supervivencia.

Mediante estos modelos de correlación de datos y preferencias climáticas, los científicos pueden prever cómo cambiarán los mapas de distribución de las especies a lo largo del tiempo sin necesidad de realizar constantes expediciones de campo.

«Estas herramientas se utilizan para la planeación, conservación, evaluación del cambio climático, análisis de vacíos y para definir áreas prioritarias de conservación frente a factores como el cambio de uso de suelo o el establecimiento de industrias», precisó la bióloga.

El patrimonio biológico de la nación

Actualmente, el Instituto de Biología de la UNAM resguarda 11 Colecciones Biológicas Nacionales: 10 de carácter zoológico y una botánica, correspondiente al Herbario Nacional de México. En conjunto, albergaban más de siete millones de especímenes que documentan la riqueza natural del territorio nacional.

Gran parte de este acervo se encuentra expuesto en el Pabellón Nacional de la Biodiversidad, ubicado en Ciudad Universitaria, un espacio interactivo que integra áreas museísticas y laboratorios de investigación al servicio de la ciencia y la sociedad.

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