Opinión

La sabiduría de los viejos y su importancia en la educación moderna

Por Juvenal Cruz Vega. Director de la Academia de Lenguas Clásicas Fray Alonso de la Veracruz

“Qué es lo que fue. Lo mismo que será. Qué es lo que ha sido hecho. Lo mismo que se hará; y de todo, nada hay nuevo bajo el sol”. Τί τὸ γεγονός, αὐτὸ τὸ γενησόμενον· καὶ τί τὸ πεποιημένον, αὐτὸ τὸ ποιηθησόμενον· καὶ οὐκ ἔστιν πᾶν πρόσφατον ὑπὸ τὸν ἥλιον. (Ecles. 1, 9).

Pórtico

Este artículo surge por una conversación en radio en la HR 1090 AM con Roberto Martínez Otero, y especialmente por una plática con mi maestro, el doctor Justino Cortés Castellanos sobre su libro Reseña histórica de la congregación Mariana, en el cual hace una biografía muy interesante sobre sus maestros. La conversación se origina de una hermosa paráfrasis latina inspirada en san Juan evangelista que nos hace pensar que una obra seria se entiende con mayor profundidad hasta la vejez: Cum iuvenis eras te ipsum cingebas, cum autem senex fueris alter te cinget. Dicha oración fue construida por monseñor Anselmo Zarza Bernal, recientemente fallecido, y recogida por su discípulo, Justino Cortés Castellanos, cuya traducción es la siguiente: cuando eras joven tú mismo te ceñías, pero cuando llegues a viejo otro te ceñirá. La frase está inspirada en Jn. 21, 15-18, de la versión latina de san Jerónimo.

a). Versión latina del evangelista. Cum ergo prandissent, dicit Simoni Petro Iesus: Simon Ioannis, diligis me plus his?. Dicit ei: Etiam, Domine, tu scis quia amo te. Dicit ei: Pasce agnos meos. Dicit ei iterum secundo: Simon Ioannis, diligis me?. Ait illi: Etiam, Domine, tu scis quia amo te. Dicit ei: Pasce oves meas. Dicit ei tertio: Simon Ioannis, amas me?. Contristatus est Petrus quia dixit ei tertio: Amas me?, et dicit ei: Domine, tu omnia scis, tu cognoscis quia amo te. Dicit ei: Pasce oves meas. Amen, amen dico tibi: Cum esses iunior, cingebas teipsum et ambulabas, ubi volebas; cum autem senueris, extendes manus tuas, et alius te cinget et ducet, quo non vis.

b). Versión española del evangelista.  Una vez que almorzaron, Jesús dijo a Simón Pedro: Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que a estos? Éste le respondió: sí, Señor, tú sabes que te quiero. Él le dijo: apacienta mis corderos. Luego le volvió a decir por segunda vez: ¿Simón, hijo de Juan me amas? Le respondió diciendo: sí, Señor, tú sabes que te quiero. Le dijo: apacienta mis ovejas. En seguida le preguntó por tercera vez: ¿Simón, hijo de Juan me amas? Pedro se entristeció, porque Jesús le preguntó por tercera vez, ¿me amas?, y éste le dijo: Señor, tú lo sabes todo. Tú sabes que yo te amo. Entonces le dijo: apacienta mis ovejas. En verdad, en verdad te digo, cuando tú eras más joven, tú mismo te ceñías e ibas adonde tú querías, pero cuando llegues a viejo, extenderás tus manos y otro te ceñirá y te llevará a donde tú no quieras.

c). Exégesis y aplicación del texto

De la lectura del texto entiendo que una obra siempre se ha de comprender con mayor reflexión, cuando el hombre ya es viejo. Eso comprueba que los viejos siempre han tenido mucho respeto en la biblia y en todas las culturas avanzadas. Por eso, de la lectura de este fragmento presento un proyecto que he venido realizando desde hace varios años. Se trata de una propuesta, al hacer una institución dentro de las instituciones ya existentes, con el fin de aprovechar la sabiduría, el aprendizaje y la enseñanza de los tres maestros jubilados: el padre de familia, el maestro (todos los profesionistas) y el sacerdote. Pues las tres escuelas (casa, escuela y templo) están desperdiciando la enseñanza que nos pueden obsequiar los grandes maestros ancianos, a los que he venido llamando sabios.

En mi experiencia como docente he visto allí la clave de una parte importante que requiere la reforma educativa, porque además de jubilarlos jurídica o canónicamente, hay que aprovecharlos realmente para robustecer la metodología, la pedagogía y los contenidos de la educación, oyéndolos y cuestionándolos a través de asesorías, conferencias, congresos, cursos, convivios, acompañamiento, conversación personal, entrevistas, basta con que nos hablen de su vocación y de su experiencia.

Esquivando a los viejos o a los sabios a nada conduce cualquier actividad, es como querer avanzar como un cocodrilo amarrado o como pisándole la cola a un animal, sólo podrá dar vueltas en el mismo lugar, pero sin avanzar. Así nuestra educación sería un simple diálogo entre pueriles como decía Marco Tulio Cicerón: “Nescire quid antea quam natus sis acciderit, id est semper esse puerum: siempre es niño el que ignora lo que ha sucedido antes de su nacimiento”. “Diccionario de autores, obras y personajes de la literatura latina, Editorial Juventud, Barcelona, 1991, p. 5. Al final de cuentas tendremos que llegar al mismo recinto que ellos).

Hay quien ve a los jubilados despectivamente y piensa que los viejos nada tienen que enseñar. Por supuesto yo me refiero a los hombres prudentes y estudiosos, los cuales tienen algo qué aportar a los demás. Aún los demás viejos, tienen algo qué decir, porque han vivido muchos años; a algunos de ellos les he escuchado frases como estas: “cuando pienses que estás enseñando, en realidad estás aprendiendo; cuando ya no se pueden dar malos ejemplos, si se pueden dar buenos consejos; el diablo sabe más por viejo que por diablo; la práctica hace al maestro, a nadar se aprende nadando, a estudiar se aprende estudiando”.

Al respecto, hay un artículo muy bueno del padre Eliseo Espinosa Rodríguez, titulado La verdad no peca pero incomoda, todo el artículo es un encomio a la prudencia, a la sabiduría y a la experiencia y termina de este modo: “en síntesis no hay hombre tan sabio que no tenga algo qué aprender de los demás, y no hay hombre tan tonto que no tenga algo qué enseñar a los demás”(La verdad no peca pero incomoda, Eliseo Espinosa Rodríguez, Koinonía, Semanario de la Arquidiócesis de Puebla, Año II, número 100, Puebla, 25 de febrero, 2000, p. 12).

La Sagrada Escritura es magistral en este asunto como puede verse en el siguiente verso. “Qué es lo que fue. Lo mismo que será. Qué es lo que ha sido hecho. Lo mismo que se hará; y de todo, nada hay nuevo bajo el sol”. Τί τὸ γεγονός, αὐτὸ τὸ γενησόμενον· καὶ τί τὸ πεποιημένον, αὐτὸ τὸ ποιηθησόμενον· καὶ οὐκ ἔστιν πᾶν πρόσφατον ὑπὸ τὸν ἥλιον. (Ecles. 1, 9). 

El mensaje de Petronio Árbitro en su Satiricón es muy fuerte cuando habla de la crisis de la educación en tiempos del emperador Nerón, más que referirse a los jóvenes o adolescentes que son los estudiantes de la escuela, le veo aplicaciones a los maestros jóvenes que necesitan tener conciencia de la tarea imperiosa y del compromiso que requiere la educación: “Por lo mismo, yo pienso que los jovencitos se están haciendo muy estúpidos en las escuelas, porque nada aprovechan de las cosas que tenemos en uso, nada oyen ni ven; solamente están oyendo y mirando a los piratas que están parados con sus armas (sus cadenas) en las costas, y a los tiranos que están publicando edictos en los cuales dan ordenes a los hijos que decapiten a sus propios padres. Et ideo ego adulescentulos existimo in scholis stultissimos fieri, quia de nihilo ex iis, quae usu habemus, aut audiunt, aut vident; sed piratas cum catenis in littore stantes, sed tyrannos edicta scribentes, quibus imperent filiis, ut patruum suorum capita praecidant. (Petronio Árbitro. Satyricón I, 1, 3).

El gran fabulista Esopo guarda en su obra una fábula titulada El viejo y la muerte, en la cual se puede apreciar su afán por encontrarle sentido a la vida, a la existencia humana frente a la actitud de la muerte, como sigue: Γέρων ποτὲ ξύλα κόψας καὶ ταῦτα φέρων πολλὴν ὁδὸν ἐβάδιζε. Διὰ δὲ τὸν κόπον τῆς ὁδοῦ ἀποθέμενος ἐπεκαλεῖτο. Τοῦ δὲ Θανάτου φανέντος καὶ πυθομένου δι’ ἣν αἰτίαν αὐτὸν παρακαλεῖται, ὁ γέρων ἔφη· “ἵνα τὸ φορτίον αἴρῃς. Ὁ λóγος δηλοῖ ὅτι πᾶς ἄνθρωπος φιλόζωος  ἐν τῷ βίῳ, κἂν δυστυχῇ. Cierto día, un viejo habiendo cortado un tercio de leña y habiéndola cargado, caminaba a una gran distancia. Y habiendo colocado la carga en el suelo, debido al cansancio de la jornada, invocó a la muerte. Y presentándose la muerte, le preguntó por la causa que la invocaba; entonces el viejo exclamó: “para que cargues mi leña”. Esta fábula enseña que todo hombre es amante de la vida en el curso de la existencia, aun cuando sea desdichado.

d). Comentarios sobre la conferencia La sabiduría de los viejos

Aquí reúno tres comentarios sobre mi conferencia, de tres maestros destacados: Patricia Cristancho, Isabel Uribe Mejía y Porfirio Tepox. Cada uno hace su propia perspectiva, sus comentarios me parecen interesantes y muy atinados en el contexto de mi proyecto sobre el humanismo. Por eso, considero que varias de sus especulaciones las resuelvo en mi reciente libro Grandeza y miseria del humanismo en la editorial Tinta Sangre Ediciones, Puebla, 2026.  Pasemos, pues a los comentarios, uno por uno.

1). Comentario desde Colombia. Dra. Patricia Cristancho. Bogotá, Colombia

Maestro Juvenal, he leído con detenimiento su artículo «La Sabiduría de los Viejos y su importancia en la Educación Moderna«, y debo decirle que me ha dejado absolutamente conmovida, no sólo por su finura, contundencia, precisión, conexidad y conocimiento, sino, además, porque el mensaje es claro.  Es necesario que todo vuelva a su origen, porque es desde allí, sumado al hoy, de donde debemos planificar el mañana, no sólo en la Academia, sino en general en la vida cotidiana. No obstante, hay casos especiales, en los que es mejor no absorber la sabiduría de los antiguos y de los mayores, porque no necesariamente es buena. Más allá de lo anterior, quiero resaltar que su artículo a mi juicio genera varias preguntas, las que con respeto, paso a formular:

a). Hemos nacido y nos hemos formado en una sociedad marcada por el liberalismo, que ha conllevado una sociedad individualista, ¿cómo podemos a través del humanismo revertir todo lo vivido, para que el futuro sea el deseado?

b). ¿Cómo se podría desde el humanismo lograr que quien me ciña, me lleve a donde yo quiera y no a donde él me quiera llevar?

c). Cuando propone la creación de una institución dentro de las instituciones ya existentes, ¿a cuál institución se refiere y cómo se articularían en la práctica las ya existentes para dar vida a una nueva?

d). Dado que considera necesaria una reforma educativa, ¿cuáles serían las bases estructurales de esa reforma, y, a qué apuntaría la misma?

e). Entendiendo que las bases de la reforma serían humanistas  y que algunos países de Latinoamérica han optado por gobernar a partir de una posición humanista, verbi gracia, la policía colombiana ha fundamentado su política de talento humano en el humanismo, cómo podría sustentarse una política de Estado, que permitiera, incluso que exigiera, que los «Grandes Maestros», antiguos y actuales,  no sólo por su conocimientos, sino por su edad, aunque estuviesen jubilados, hicieran parte del direccionamiento y puesta en marcha del plan educativo nacional en todos los niveles?

f). Dado que el Estado y los medios de comunicación, también juegan un papel preponderante en la formación del futuro, ¿podrían ellos sumarse al trío, Padre, Maestro, Sacerdote?

Con toda mi consideración, admiración y respeto.

2). Comentario desde Veracruz. María Isabel Uribe Mejía

Querido Juvenal: he leído tu conferencia sobre la sabiduría y los viejos y debo comentarte que es muy grato leer y apreciar el conocimiento que plasmas en estas líneas. Las palabras de los viejos sabios edifican los cimientos de los futuros «viejos sabios» sin dejar de lado o menospreciar la opinión de los jóvenes, que en ocasiones tienen algo muy bueno que aportar, la diferencia entre lo viejos y los jóvenes es que el viejo «siempre» quiere hablar y enseñar y el joven no quiere escuchar y aprender porque el joven necesita ser escuchado, apreciado y valorado. Parafraseando un pasaje de la Biblia, me quedo con lo siguiente: “Examinadlo todo; retened lo bueno”.
Saludos.

3). Comentario desde Cholula. Porfirio Tepox Cuatlayotl. Puebla, 28 de agosto de 2015

Apreciable maestro Juvenal Cruz Vega, quiero comunicarle que una vez que llegué a mi casa, como ya es costumbre de nuestros tiempos, me dispuse a revisar el correo electrónico y el facebook. En el primero no encontré nada interesante, pero en el segundo, está una publicación que anuncia una entrevista en la que participará usted en el programa Así es, de Cinco Radio.  En seguida, en la segunda página está un epígrafe que reza así magister magistrorum que acompaña el rostro de Jesús. Inmediatamente me percaté que era un encomio al maestro y sobre la importancia de este, en nuestros tiempos.

Luego, una vez que terminé de leer este hermoso mensaje sobre la sabiduría de los ancianos, quedé entusiasmado e inmediatamente fui a mi librero y tomé un pequeño libro que resguarda algunos fragmentos del Huehuetlatolli (la antigua palabra) con la que instruían los antiguos mexicanos a sus hijos y empecé a leer sentencias como las que a continuación están escritas: “hijo mío, mi collar, mi pluma preciosa, has venido a la vida, ama, agradece, respeta, teme y obedece.  Haz lo que quiere el corazón de la madre, del padre, porque es su don, porque es su merecimiento, porque es su dádiva, porque a ellos les corresponde el servicio, la obediencia y el respeto” A estas palabras, el hijo contestaba: “padre mío, ha hecho otorgamiento tu corazón, has sido benévolo conmigo, soy tu collar, tu pluma de quetzal. ¿Acaso tomaré, me apropiaré de lo dicho, lo expresado, que viene a salir, a manifestarse, a esparcirse, a derramarse de tus entrañas, de tu garganta? Así cumples tu deber conmigo que soy tu collar, tu pluma de quetzal, así no me enfadaré, pues sé que sólo cuando no pueda hacer mía tu palabra, cuando no pueda apropiármela, entonces tú me abandonarás. En breves palabras, maestro Juvenal, a propósito de la entrevista anunciada y que se trasmitirá en el programa Así es de Cinco Radio, únicamente, quiero pedirle que le comunique mi agradecimiento al conductor de radio Roberto Martínez Otero por la atinada pregunta que siempre realiza a sus entrevistados y a usted le envío la más grande de las felicitaciones por su incansable labor como difusor e impulsor de la cultura en nuestro hermoso México.

5). Algunos fragmentos de experiencia y sabiduría de dos grandes maestros. Entrevista a David López Jiménez y Maurico Beuchot Puente

a). Fragmento de entrevista al padre David López Jiménez

Juvenal Cruz Vega. Me había comentado usted, que en Puebla solamente hizo los dos primeros años de teología, y los otros dos años, ¿dónde los hizo y qué experiencia recuerda después de muchos años?

David López Jiménez. El tercero y el cuarto de teología fueron decisivos para determinar y profundizar los estudios eclesiásticos, los cuales fui a realizar al Seminario Mexicano de Montezuma en Estados Unidos. El papa Pío XI viendo que la persecución cristiana era un obstáculo para que los seminaristas de México hiciéramos los estudios que exigía la formación sacerdotal, apoyó a los obispos de nuestro país para hacer un seminario entre todas las diócesis de México. La idea la apoyaron varios obispos de Estados Unidos, se hizo un grupo bien organizado que representó a México.

En Montezuma estuvimos en un ambiente de paz y de tranquilidad, contábamos con una biblioteca muy brillante. El lugar donde se encontraba el seminario era muy hermoso, había tres casas, los teólogos estábamos arriba, en el castillo, los filósofos abajo y los latinos en un lugar más sencillo. Recuerdo que la gente de Estados Unidos nos recibió muy bien y con mucho gusto. Nos dio la bienvenida el señor arzobispo de Santa Fe, monseñor Rodolfo Gerken, quien fue uno de los fundadores del Seminario de Montezuma; además estaban las madres franciscanas que nos atendieron de lo mejor, eran doce religiosas muy atentas y trabajadoras.

El seminario estaba en buenas condiciones, en él había baños y lavandería y muchas otras instalaciones. Todos los seminaristas de entonces solíamos repetir un lema que compuso uno de nuestros profesores: No pienses nunca en descansar, ni en vacaciones, pues el sacerdote sólo tiene derecho a descansar y a vacacionar en el cielo. Debes prepararte muy bien y capacitarte de tal manera en ciencia y en virtud .Que cada uno de ustedes pueda trabajar como cinco, porque llegará el tiempo en que así será necesario, que trabaje el sacerdote.

En mis ratos de oración recordaba todas las penurias que había pasado en Puebla con los presidentes perseguidores y con las autoridades civiles de Puebla que tenían órdenes de matar a seminaristas y a curas que se encontraran. Recordaba también a ese general llamado Mucio que le placía matar por montones de gente y por eso nos íbamos durante el día a esconder a las barrancas de Cuautichán para hacer los estudios y regresábamos a la parroquia de Amozoc para descansar y hacer los rezos y la oración. En ese ambiente de paz en Montezuma, pedía mucho por los sacerdotes de Puebla y por los seminaristas que no tuvieron la fortuna de ir a Montezuma o a Roma y, que tuvieron que seguir sufriendo y luchando mientras terminaba la persecución.

b). Fragmento de entrevista al doctor Mauricio Beuchot

Juvenal Cruz Vega. El humanismo ha sido un tema antiquísimo que se había venido entendiendo bien durante la historia occidental, utilizando un término estudiado por usted: era un símbolo, porque ha reunido y ha identificado lo más granado del pensamiento, desde la paidéia, la humanitas, la schola, el humanismo renacentista y el novohispano, pero después de esos periodos ha bajado mucho de calidad y se ve en la educación y en la cultura moderna. ¿Cómo debe entenderse hoy el humanismo y qué aporte le puede dar desde su perspectiva filosófica?

Mauricio Beuchot Puente. El humanismo vuelve cada vez más fuerte. A pesar de las críticas de Heidegger en su Carta sobre el humanismo, discípulos suyos, como Ernesto Grassi, se han opuesto al maestro. Se ve la necesidad de un nuevo humanismo. Desde mi perspectiva filosófica, tiene que ser un humanismo analógico, que no vaya contra la ciencia-técnica, pero que rescate los valores más altos del ser humano, que es lo que ahora nos hace tanta falta.

Juvenal Cruz Vega. Tengo una pregunta que me ha venido interesando desde hace algunos años. Trata de la enseñanza, la formación de docentes, la educación, la didáctica, la metodología, la formación de valores, etc. Y, por otro lado, cuando he escuchado disertar a varios maestros sobre su vocación profesional, han insistido en el mismo tema. Usted mismo en algunos textos se ha referido fundamentalmente a la mímesis o imitación no servil, sino libre y creativa ¿qué comentario tiene al respecto?

Mauricio Beuchot Puente. La mímesis o imitación fue un principio en la educación clásica. Uno comenzaba imitando a un gran escritor, y después se lanzaba a crear. Yo veo que todos hacemos eso. Primero imitamos a alguien, de manera no servil, sino libre, y cada vez se hace más autónoma, hasta llegar a la creatividad del individuo. Pero esta última se da mejor mientras más se tuvo un aprendizaje modesto y atento.

Juvenal Cruz Vega. Hay una penúltima pregunta que deseo hacerle, y que se origina de su pensamiento filosófico, y también puede servir para fortalecer las relaciones personales, diplomáticas, sociales, políticas y culturales, sobre todo, para fortalecer la conversación y la comunicación entre los seres humanos. ¿Qué puede decir de la amistad, la sabiduría y la prudencia o frónesis en un tiempo donde la tardomodernidad tiene demasiada presencia mundial?

Mauricio Beuchot Puente. Lo que se ve es que algunos rasgos de la posmodernidad se están alejando, y llegan otros nuevos. Por ejemplo, el relativismo tan extremo que había hasta hace poco está dejando lugar a un realismo cada vez más fuerte. Igualmente, se nota un giro ontológico, después del giro lingüístico, que ya había ocupado mucho tiempo y que ya se ve agotado. Sobre todo en el sentido de que dejó de lado a la ontología, la cual se está vigorizando cada vez más. Eso permitirá que la amistad sea más fuerte, que las relaciones humanas sean más estrechas y vinculantes, lo cual me parece que es uno de los componentes de la felicidad humana y del sentido de la vida.

Alocución

Encomio al maestro en latín y en español: Discipulo esse magistro similem oportet

Quod ad me attinet, bene scis, magister, quid apud me significes. Lectiones quotidianae ad vitam me tuae confixerunt in classicarum humanitatum ludo. Multos habui praefectos, sed ipse fuisti mihi disciplina, amicos veros sed tu ipse dux. Plurimis magistris sapientibus atque egregiis usus sum, sed in viis eorum tu ipse paedagogus discendi. Meas debilitates praeterea intellexisti, maxime menda sustulisti mea, coluisti personam, et possibilitatem altam de radice revellisti. Mihi dedisti quod nunc sum. Discipulum esse magistro similem oportet. Adhuc tamen paradigma tui reviviscere nec potui. In oculis omnium, mihi mutua gratulatione et recognitione ostendere fungor. Hodie praesertim ante academiam quam bene fidisti mihi: reverentia sempiterna ex imo corde, carissime magister.

Dilectísimo maestro, de mi parte, bien sabes lo que significas para mí. Tus lecciones cotidianas me formaron para la vida en la escuela de humanidades clásicas. Tuve muchos prefectos, pero tú fuiste mi disciplina, tuve muchos amigos, pero tú fuiste mi guía. Tuve muchos maestros sabios e ilustres, pero llevándome a ellos, tú fuiste mi pedagogo. Comprensivo con mis debilidades, tolerante con mis defectos y, sobre todo, respetuoso de mi persona, me arrancaste de la posibilidad y me diste lo que ahora soy. Bástele al discípulo ser como su maestro. Sin embargo, hasta hoy ni siquiera he podido revivir tu paradigma. Quiero mostrar públicamente, en este día, mi reconocimiento y mi gratitud frente a la academia que de buen grado me confiaste. Toda la profundidad, siempre respetuosa de mi cariño, queridísimo maestro.

Este hermoso texto fue compuesto en español por el doctor Guillermo Hernández Flores, dedicado a su maestro el arzobispo emérito de la Arquidiócesis de Puebla, Monseñor Rosendo Huesca Pacheco y fue vertido al latín por el autor de estas líneas. Además de que fue dicho en una solemne eucaristía en el Santuario de la Madre Santísima de la Luz, ha sido utilizado para reconocer a los grandes humanistas de México y del mundo, cuando han visitado la Academia de Lenguas Clásicas Fray Alonso de la Veracruz. Trata de la importancia que debe tener un maestro que forma alumnos con seriedad: conocimiento, experiencia, talento, vocación y amor. De ahí la expresión que el discípulo dice a su maestro, bajo la inspiración del evangelio de san Mateo y la tradición clásica: bástele al discípulo ser como su maestro.

Aquí reunimos varias cualidades de un maestro, de un sabio, de un viejo, que puede compartir con los jóvenes muchos elementos de su sabiduría, experiencia, talento, vocación y amor.

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