Inauguran la exposición ‘Futbol 2026. Annie Leibovitz’ en el Museo Nacional de Antropología
Impulsada por fundaciones culturales y corporativas, la muestra entrelaza la histórica iconografía de México 86, el rito mesoamericano del juego de pelota y una nueva serie de retratos de los astros del balompié mundial.
Por Luis Moreno
En el marco de la Copa Mundial de la FIFA 2026, el Museo Nacional de Antropología (MNA) abrió sus puertas a una de las propuestas culturales y artísticas más ambiciosas de la temporada: Futbol 2026. Annie Leibovitz. La exhibición, respaldada de manera conjunta por Fundación Televisa, Fundación Coppel y Fundación Diez Morodo, rinde homenaje a la trayectoria de una de las fotógrafas retratistas más influyentes del último siglo, conectando de forma directa la memoria visual deportiva con el pasado prehispánico de México.
Durante la presentación formal a los medios, Antonio Saborit García-Peña, director del MNA y representante de la secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, calificó como un honor para el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) albergar esta colección. Destacó que el vínculo de la artista estadounidense con el territorio mexicano y el fútbol ocupa un lugar privilegiado y singular dentro de la historia del arte contemporáneo.
Cuarenta años de evolución visual: de la tierra al retrato
La relación de Annie Leibovitz con el balompié en suelo nacional se remonta a cuatro décadas atrás. En 1986, cuando México organizaba su segundo torneo mundialista, la fotógrafa recibió el encargo de diseñar la campaña publicitaria del campeonato. Aquella comisión derivó en una serie icónica de 13 carteles cimentados bajo la tríada conceptual de «el hombre, la pelota y la tierra», utilizando como lienzos visuales las zonas arqueológicas de Tula y Chichén Itzá, así como los paisajes costeros del estado de Colima.
Para la edición tripartita de 2026 entre México, Estados Unidos y Canadá, las fundaciones aliadas renovaron la invitación a la creadora con el propósito de plasmar una mirada contemporánea sobre la identidad, el deporte y el territorio. En sus propias palabras, Leibovitz detalló que los enfoques artísticos de ambos periodos obedecen a momentos creativos y personales completamente distintos:
“Es una agenda totalmente distinta a la de 1986. En ese entonces, realicé carteles en las diversas sedes que tuvo México como anfitrión del Mundial. Fue una experiencia increíble para una joven viajar a este país. Han pasado 40 años y me he interesado más en las personas y los retratos, y cuando entré en el juego esta vez, realmente comencé a pensar en las y los jugadores; quería captarlos en la cancha. Quiero decir que son héroes, son hermanos de armas, poetas, un conjunto de seres humanos increíble”, expresó la fotógrafa.
La nueva sección de la muestra capta la destreza técnica, la tensión atlética y la fisonomía de grandes figuras de la actualidad. Entre las piezas destacan imágenes fijas y capturas en pleno movimiento de figuras internacionales como Cristiano Ronaldo, Kylian Mbappé, David Beckham y Christian Pulisic. La rama femenil cobra protagonismo a través de los retratos de Alex Morgan, Isabelle y Annabelle Chukwu, y la mexicana Montserrat Saldívar. El balompié local se encuentra representado por elementos de la Selección Mexicana como el guardameta Guillermo Ochoa e Israel Reyes, inmortalizados en instantes de alta exigencia física como atajadas y remates de chilena. La autora precisó que se trata de un proyecto abierto que planea expandir con más jugadores del circuito internacional.









Un diálogo con el rito antiguo
Estructurada bajo la curaduría del fotógrafo mexicano Pablo Ortiz Monasterio, la exposición se divide en tres ejes fundamentales: los carteles históricos de 1986, una instalación monumental integrada por cerca de cien retratos que conmemoran 50 años de carrera de la autora y, finalmente, la serie contemporánea de atletas de élite. Ortiz Monasterio puntualizó que el recorrido museográfico permite comprender la transición orgánica de Leibovitz desde el registro de corte documental de finales del siglo XX hasta las complejas y estilizadas puestas en escena que definen su estilo actual.
Un componente central de la exhibición en el inmueble de Chapultepec es el paralelismo que se traza entre la fisionomía de los futbolistas del siglo XXI y los antiguos practicantes del juego de pelota mesoamericano. Para enriquecer este concepto, el MNA seleccionó un corpus específico de piezas arqueológicas de sus colecciones permanentes.
La recepción del público está a cargo de la célebre Lápida de Aparicio, relieve del periodo Clásico que simboliza el sacrificio y la sangre vertida ritualmente en forma de serpiente. A esta pieza se suma un conjunto de figurillas procedentes de tumbas de tiro de El Opeño, Michoacán, y una sonaja que representa a un jugador olmeca, ambas del periodo Preclásico (con cerca de tres mil años de antigüedad), además de yugos, palmas y hachas votivas de las culturas del centro de Veracruz.
Futbol 2026. Annie Leibovitz permanecerá abierta al público en la Sala A1 del Museo Nacional de Antropología a partir del 9 de junio y hasta el próximo 30 de agosto de 2026, operando en los horarios habituales del recinto: de martes a domingo, de 9:00 a 18:00 horas.

