Gonzalo Celorio inmortaliza su legado en la Caja de las Letras del Instituto Cervantes
En una ceremonia de alto valor simbólico para la literatura hispanoamericana, el escritor mexicano Gonzalo Celorio, galardonado con el Premio Cervantes 2025, depositó este mediodía su legado personal en la emblemática Caja de las Letras del Instituto Cervantes.
Acompañado por el director de la institución, Luis García Montero, y por sus familiares Diego y Jaime Celorio como testigos de honor, el académico y exdirector de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM —institución que postuló su candidatura al premio— se integró formalmente a la selecta lista de figuras cuya memoria cultural resguarda la Biblioteca Patrimonial del Instituto.
Un tesoro de manuscritos y correspondencia
El legado, entregado a perpetuidad por quien fuera docente universitario durante más de 50 años, ofrece una mirada íntima al proceso creativo del autor. Entre los objetos depositados destacan:
- Los manuscritos originales y borradores sucesivos de sus obras «Amor Propio» y «Modus Operandi».
- Correspondencia personal con la editora Beatriz de Moura (fallecida el pasado 17 de abril) y cartas de diversos escritores que celebraron el inicio de su carrera como novelista.
- Documentación gráfica sobre el arte de la portada de su primera novela, que incluye un montaje fotográfico de la Catedral de México y la autorización de la cantante Sara Montiel para el uso de su imagen.
- Libretas de apuntes sobre literatura novohispana y la crónica manuscrita de un viaje realizado por el norte de España en 2002.
Refugio de la cultura hispánica
La Caja de las Letras, situada en la antigua cámara acorazada de lo que fue el Banco Español del Río de la Plata, protege hoy más de 1,700 compartimentos con objetos de incalculable valor histórico.
Con esta incorporación, Celorio se suma a la nutrida presencia mexicana en este recinto, que apenas en diciembre pasado recibió el legado de Rosario Castellanos y que ya custodia memorias de autores como José Emilio Pacheco, reafirmando el compromiso del Instituto por preservar la riqueza de la lengua española para las futuras generaciones.

