Donald Trump afirma que no busca renovar el T-MEC y asegura que EE. UU. no necesita a México ni a Canadá
El mandatario estadounidense cuestionó la continuidad del acuerdo comercial durante la firma de una ley de financiamiento fronterizo, acusando déficits comerciales con sus socios norteamericanos.
Por Luis Moreno
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este miércoles desde la Casa Blanca que su administración “no está buscando” una renovación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Las polémicas declaraciones ocurren a escasos días de que los negociadores comerciales de México y Estados Unidos se reúnan en Washington D.C. para una segunda ronda de conversaciones técnicas, luego de un primer encuentro celebrado en la Ciudad de México. El cronograma oficial establece el próximo 1 de julio como la fecha límite para el fin de las pláticas de revisión entre las tres naciones.
Durante su intervención, el mandatario estadounidense —en cuyo primer mandato se firmó el actual T-MEC en sustitución del antiguo Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN)— dejó en el aire la continuidad del bloque comercial. Al amparo de la cláusula de revisión periódica contemplada en el propio acuerdo, Trump sugirió que podría optar por no mantener vigente el tratado si no se modifican las condiciones actuales de intercambio.
“Después de seis años, el T-MEC se presenta para su renovación. No sé si lo voy a renovar porque, para ser sincero con ustedes, a Estados Unidos le va mucho mejor. Miren, no necesitamos nada de lo que tiene Canadá, no necesitamos nada de lo que tiene México, pero ellos necesitan todo lo que nosotros tenemos”, aseveró el mandatario.
Las declaraciones del Ejecutivo estadounidense se dieron en el marco de la firma de la ley «SAVE America Act», una ambiciosa iniciativa valuada en 70 mil millones de dólares destinada exclusivamente a financiar al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y a la Patrulla Fronteriza durante el resto de su administración. En ese escenario, Trump reiteró sus añejas críticas al TLCAN, calificándolo nuevamente como «un desastre» y «el peor fracaso que jamás hayamos tenido». En contraste, destacó que el mecanismo de revisión temporal es el aspecto que más valora del acuerdo actual, pues le otorga la facultad de evaluar su permanencia: “No estoy buscando renovarlo (…) y quién iba a pensar que vence durante mi mandato”.
El eje central de la inconformidad de la Casa Blanca radica en la balanza comercial regional. Trump sostuvo que su país mantiene importantes déficits comerciales tanto con Ottawa como con la Ciudad de México, una situación que, a su juicio, resulta inadmisible. “Deberíamos tener superávits con ellos. Tienen que tratarnos mejor”, argumentó el presidente, mencionando de manera específica el impacto en sectores clave como el automotriz, el maderero y el energético.
A pesar de la retórica hostil hacia el futuro de la alianza comercial, el presidente de Estados Unidos confirmó que los canales diplomáticos y técnicos permanecen abiertos de cara a las fechas límite del tratado. “Estamos hablando con ellos. Veremos si hacemos algo”, concluyó el mandatario. El T-MEC entró en vigor en 2020 y mandata un proceso de revisión conjunta por parte de los tres países firmantes para evaluar su funcionamiento, corregir asimetrías y determinar formalmente su extensión hacia los próximos años.

