Donde la luz se rehace.
Por Ricardo Caballero de la Rosa
Levanta el vuelo
cruzando los aires
tan alto como las estrellas
hasta rozar la gloria.
Asciende lentamente a las montañas
con la destreza del viento
que acompasa el impulso
y te acompañen las aves
en la altura de tus conquistas
nacidas desde abajo
donde el sol más calienta
donde los tactos funden tierra y lodo
entre el mísero estiércol
y la reinvención de cada día
se prolonga en las noches
que rompen en los sueños
de desbordar orígenes
como el pájaro que domina
su espacio y se equilibra
en las corrientes últimas
para mirar la altura.
Levanta más el vuelo
más allá de tu vista
sobre el inmenso toque de azul
que sorprende visiones
justo antes de perderse en la vastedad
del burbujeante océano.
Levanta ya ese espíritu
colmado de los mares
absorto en sus recuerdos
sediento de surcar profundidades
donde la luz se rehace en sombras
y la aurora se pierde en la inmensidad
de la huella que late
en este corazón.
Mi correo es ricardocaballerodelarosa@gmail.com

