Rodrigo Paz Pereira gana la presidencia de Bolivia y promete reconciliación nacional
Por Luis Moreno
El senador centrista Rodrigo Paz Pereira, del Partido Demócrata Cristiano (PDC), se convirtió en el nuevo presidente de Bolivia al imponerse en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales al exmandatario conservador Jorge “Tuto” Quiroga.
Con el 97% de las actas procesadas, Paz obtuvo el 54.53% de los votos, frente al 45.39% de su rival, según datos preliminares del Tribunal Supremo Electoral (TSE). El resultado marca el fin de dos décadas de gobiernos del Movimiento al Socialismo (MAS) y abre una nueva etapa política en el país andino.
El titular del TSE, Óscar Hassenteufel, explicó que los resultados oficiales se publicarán a más tardar el jueves, pero destacó que la tendencia es “irreversible”. El nuevo mandatario tomará posesión el 8 de noviembre, tras un breve proceso de transición con el actual presidente, Luis Arce.
Llamado a la unidad
En su primera conferencia de prensa tras el triunfo, Paz, de 58 años, llamó a todas las fuerzas políticas a unirse “para garantizar la gobernabilidad y retomar la institucionalidad perdida”. Invitó también a su rival, Jorge Quiroga, a colaborar con su gobierno:
“No podemos ser mezquinos con nuestra democracia. La grandeza lleva a la no confrontación”, afirmó.
El presidente electo adelantó que su administración priorizará la reconciliación, el diálogo legislativo y la recuperación económica, en un contexto de alta polarización social.
Retomar relaciones con Estados Unidos
Paz anunció que Bolivia restablecerá relaciones diplomáticas con Estados Unidos, interrumpidas desde 2008, cuando el entonces presidente Evo Morales expulsó al embajador Philip Goldberg y a las agencias DEA y USAID.
“Esa relación se va a retomar. Hemos estado dialogando especialmente con el gobierno de Estados Unidos”, dijo el mandatario electo.
Datos electorales
El TSE informó que se han contabilizado 6.49 millones de votos de los 7.43 millones de ciudadanos habilitados en el padrón electoral. El voto en Bolivia es obligatorio, y los ciudadanos deben presentar su certificado de sufragio para realizar trámites oficiales durante los 90 días posteriores a los comicios.
Con este resultado, Bolivia inicia un nuevo ciclo político marcado por el regreso del centroderecha al poder y el desafío de consolidar la estabilidad tras veinte años de predominio del MAS.

