Pacientes renales en Puebla anuncian protesta para el 7 de septiembre por desabasto de medicamentos e insuficiencia en salud
Por Patricia Moreno Sánchez
Ante la falta constante de medicamentos inmunosupresores y la saturación en los servicios de atención especializada, la asociación Enfermos y Trasplantados Renales de Puebla anunció una manifestación pacífica para el próximo 7 de septiembre. La protesta busca exigir a las autoridades del sector salud estatal y federal una solución inmediata que garantice el suministro integral de tratamientos y evite que las personas trasplantadas pongan en riesgo su vida.
En conferencia de prensa, Beatriz Adriana Rodríguez Bernal, presidenta de la agrupación, denunció que la escasez de fármacos afecta tanto a derechohabientes del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) como a usuarios del sistema IMSS-Bienestar. A pesar de que recientemente el Seguro Social adquirió un lote de aproximadamente 1,940 cajas de medicamentos para su distribución, Rodríguez Bernal advirtió que este volumen es insuficiente para cubrir a la totalidad de la población afectada.
»Buscamos que las autoridades nos escuchen para que nos surtan los medicamentos; de esa forma no perdemos nuestro riñón trasplantado», enfatizó la representante, subrayando la urgencia de que el programa IMSS-Bienestar adquiera el 100 % de las dosis requeridas. La interrupción o falta de estos fármacos clave eleva de manera crítica el riesgo de rechazo del injerto renal en los pacientes.
Ruta de la movilización y origen del desabasto
La movilización programada para el 7 de septiembre iniciará con una concentración en el Zócalo de la ciudad de Puebla. Posteriormente, los contingentes marcharán hacia la sede de la Secretaría de Salud estatal, ubicada en El Portalillo, para luego trasladarse a la delegación principal del IMSS en Puebla, donde entregarán formalmente sus pliegos de peticiones.
Respecto al origen del problema, la organización señaló que la distribución federal de insumos médicos dejó desprotegida a la entidad. De acuerdo con Rodríguez Bernal, la Federación no adquirió la cantidad necesaria de fármacos asignados a Puebla, redirigiendo inventarios hacia otras entidades del país donde también existe alta demanda, lo que dejó un déficit preocupante a nivel local.
Falta de trasplantes y saturación en servicios de hemodiálisis
Más allá de la carencia de medicinas, la asociación expuso deficiencias estructurales en la atención médica para personas sin seguridad social formal. Actualmente, el sistema IMSS-Bienestar no está realizando procedimientos de trasplante de riñón a pacientes no derechohabientes del IMSS tradicional. Esta restricción deja a decenas de personas en lista de espera sin alternativas reales ni esperanzas a corto plazo para acceder a una cirugía que mejore su calidad de vida.
A esta situación se suma la saturación operativa de las unidades de hemodiálisis. Aunque en la región se atiende un promedio de 800 personas al mes bajo este esquema, la capacidad instalada resulta notoriamente insuficiente para la demanda real en el estado.
Años de exigencias sin respuesta formal
La dirigencia de la asociación recordó que la exigencia de un abasto regular no es reciente, sino un problema acumulado desde años atrás. Denunciaron que durante la gestión previa del IMSS-Bienestar, a cargo de Gerónimo Lara, se les negó de manera reiterada la apertura de mesas de diálogo y la atención a sus demandas.
Finalmente, los integrantes de la organización manifestaron su expectativa de que la actual administración de la institución muestre apertura para recibirlos y atender la crisis de insumos. Sin embargo, precisaron que hasta el momento no han recibido confirmación ni respuesta formal por parte de los funcionarios responsables, motivo por el cual mantendrán en pie la convocatoria de marcha para el mes de septiembre

