Opinión

Obscenidad.

Por Ricardo Caballero de la Rosa

Las sombras iluminan también
en el silencio de ropas que caen
para distraer a los fantasmas
que se despojan de sus almas

Las sombras abren luces
entre espejos que incendian paraísos
y enamorados que juntan estrellas
con amores del polvo cósmico

En las sombras relucen redondeces
que hacen soles con el tacto invisible
que acaricia fronteras naufragantes
que buscan el refugio de amantes

Los poros del deseo lucen sin luz
en el revoloteo de las caras
que besan lo que palpan
y encienden lo que intuyen venir

Tanta imaginación en la oscuridad
y las líneas anuncian claramente
las fibras que se angustian
para fundir la noche con el día

Y hay amanecer desde dentro
en las cornisas que difuminan
los ciclos que se orquestan paralelos
en todo aquel anhelo

La penumbra hace forma de ese cuerpo
más intenso si se siente
más sereno si se piensa
más deseado que la espuma que lava

La indecencia es la vida
sin ocultar lo que reluce
en el dominio del placer
que narra los misterios del mundo

Se atan los corazones a la nada
y hay miedos clandestinos que hurgan
entre las experiencias fallidas
los aposentos de un alma escindida

Y la noche desnuda sus encantos
mientras suenan los pasos amaestrados
de la serenidad tersa
curtiéndose en la sangre peregrina

Pero la piel intensa soberana
de cualquier noche tibia o violenta
al naufragar sin rumbo fijo
disuelve la materia imaginada

Y así yaces desnuda luna
encarnada en el cuerpo que se escurre
por entre la luz breve que se cruza
bajo tu obscenidad transparente

bajo tu obscenidad transparente Mi correo es ricardocaballerodelarosa@gmail.com

Deja una respuesta