Cultura y Entretenimiento

Muere Peter Max a los 88 años, icono del arte pop y referente visual de la era psicodélica

El artista de origen alemán convirtió sus explosiones de color y paisajes cósmicos en el telón de fondo de la cultura «hippie» en Estados Unidos, trascendiendo las galerías mediante el marketing masivo.

Por Luis Moreno

El artista pop Peter Max, cuyas obras de colores vibrantes e imaginería surrealista sirvieron como marco estético del movimiento contracultural de los años 60 y 70 en Estados Unidos, falleció el pasado lunes a los 88 años en un hospital de Manhattan tras una larga enfermedad, según confirmó un portavoz de la familia.

Conocido por integrar elementos de la astronomía, símbolos del flower power, mariposas caleidoscópicas y paisajes cósmicos en sus creaciones, Max logró plasmar en la plástica la atmósfera de la época juvenil de aquellos años. Sus diseños figuraron en pósteres y retratos de leyendas de la música como The Beatles, Jimi Hendrix y Mick Jagger, consolidándolo como una figura central de la cultura popular norteamericana.

A lo largo de su trayectoria, el creativo difuminó las fronteras entre el arte fino y el comercio masivo. A diferencia de otros exponentes de la época, concedió licencias de sus piezas para más de 70 líneas de productos comerciales que abarcaron desde textiles, gafas y aparatos mecánicos hasta el diseño exterior de un avión Boeing 777 de Continental Airlines, un barco de la naviera Norwegian Cruise Line y un automóvil de carreras de la categoría NASCAR.

Cuestionado en diversas ocasiones por las críticas que lo acusaban de mercantilizar su trabajo, Max defendió la masificación de su producción asegurando que buscaba democratizar el acceso al arte y adaptar el oficio a la era de la comunicación masiva, argumentando que sus obras lograban conectar directamente con la vida cotidiana de las personas.

Su versatilidad técnica y comercial lo llevó a diversificar sus estilos hacia un enfoque de tintes impresionistas tras un breve retiro a finales de los sesenta. En años posteriores, fue seleccionado como artista oficial de cinco ediciones del Super Bowl, de la Copa Mundial de Fútbol de Estados Unidos en 1994, del equipo olímpico estadounidense en los Juegos de Invierno de 2006 y del Derby de Kentucky. Su obra captó además la atención de la esfera política, realizando retratos para mandatarios y líderes internacionales, entre ellos una serie dedicada a Mijaíl Gorbachov y trabajos conservados en las bibliotecas presidenciales de Ronald Reagan y Bill Clinton.

Nacido bajo el nombre de Peter Max Finkelstein en Berlín el 19 de octubre de 1937, vivió en China e Israel antes de que su familia se radicara definitivamente en la ciudad de Nueva York, donde estudió bellas artes antes de fundar un estudio de diseño independiente. Hacia la década de 2000, su firma empleaba a más de un centenar de personas en Nueva York y generaba ingresos anuales estimados entre 80 y 100 millones de dólares mediante ventas en galerías y subastas internacionales.

A la par de sus éxitos profesionales, su trayectoria también registró momentos controvertidos, como una condena en 1997 por evasión fiscal que cumplió en un centro de reinserción social y realizando trabajo comunitario. En sus últimos años de vida, reportes de prensa informaron sobre un diagnóstico de la enfermedad de Alzheimer con demencia avanzada, lo que lo alejó definitivamente de la actividad artística. Le sobreviven sus hijos Libra y Adam.

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