Ciencia y Tecnología

Los Premios Ig Nobel 2026 celebran la ciencia estrafalaria y marcan un hito para la investigación mexicana

La 36.ª edición de los galardones satíricos, celebrada en Zúrich, reconoció investigaciones sobre la leche de cucaracha, urinarios sin salpicaduras y la tendencia de la clase alta a quitarle dulces a los niños, estudio que contó con participación nacional.

Por Luis Moreno

La ciencia que primero hace reír y luego pensar volvió a ser protagonista con la entrega de los Premios Ig Nobel 2026. La gala de la 36.ª primera edición anual se celebró en Zúrich, Suiza, un cambio de sede motivado por el panorama político actual en Estados Unidos que buscó facilitar la presencia e itinerario de las y los investigadores galardonados a nivel internacional.

Entre las diez categorías premiadas en esta edición destaca el Ig Nobel de Economía, otorgado al investigador mexicano Rodolfo Mendoza-Denton junto a un equipo multidisciplinario integrado por Paul Piff, Daniel Stancato, Stéphane Côté y Dacher Keltner. El grupo científico fue distinguido por reunir evidencias empíricas sobre el comportamiento ético según el nivel socioeconómico, demostrando que las personas de clase alta presentan mayor propensión a incurrir en conductas éticamente cuestionables, como quitarle caramelos a la infancia.

Con este reconocimiento, México suma por tercera ocasión una representación en la historia de estos célebres galardones. La primera distinción para el país ocurrió en 2009 dentro de la categoría de Química, cuando los investigadores Javier Morales, Miguel Apátiga y Víctor Manuel Castaño, del Centro de Física Aplicada y Tecnología Avanzada de la UNAM, crearon diamantes sintéticos utilizando tequila. Posteriormente, en 2020, el ámbito político nacional figuró en la categoría de Educación Médica durante la gestión gubernamental del entonces presidente Andrés Manuel López Obrador.

La nómina completa de los diez galardones de este año abarca un amplio espectro de disciplinas científicas, sociales y tecnológicas:

  • Economía (EE. UU., México, Canadá): Paul Piff, Daniel Stancato, Stéphane Côté, Rodolfo Mendoza-Denton y Dacher Keltner, por aportar evidencia científica de que las personas de clase alta son más propensas a cometer actos éticamente cuestionables, como quitarle caramelos a la infancia. La distinción otorgada a Mendoza-Denton representa el tercer reconocimiento para México en la historia de estos premios.

  • Biomecánica (Reino Unido, EE. UU.): Matilda Brindle, Catherine Talbot y Stuart West, por formular una definición técnica y precisa del «beso» aplicable a especies como hormigas, aves, osos polares y seres humanos.

  • Química (India, Francia, Japón, Canadá, EE. UU.): Sanchari Banerjee, Nathan Coussens, François-Xavier Gallat y equipo, por descubrir que los cristales de proteína contenidos en la leche de la cucaracha vivípara Diploptera punctata aportan el triple de energía que la leche de vaca.

  • Medicina (Japón): Otorgado de manera póstuma a Tokuji Unno, por su estudio aerodinámico pionero sobre la mecánica y dinámica de los fluidos al sonarse la nariz.

  • Biología (Brasil, Australia): João Miguel Alves-Nunes y su equipo, por pisar con cuidado y de forma controlada a serpientes venenosas a distintas temperaturas y horarios para identificar los factores exactos que desencadenan su mordedura.

  • Física (Canadá, EE. UU., China, Arabia Saudita): Randy Hurd, Zhao Pan, Tadd Truscott y Kaveeshan Thurairajah, por sus estudios teóricos y experimentales para diseñar un urinario libre de salpicaduras mediante ecuaciones diferenciales.

  • Tecnología (China, Canadá, EE. UU., Egipto): Justin Puma, Changhong Cao y colaboradores, por el desarrollo del «Necroprinting», un proceso que utiliza la probóscide de mosquitos como boquillas de alta resolución para impresión 3D.

  • Olfato (Polonia, Alemania, Suecia): Ilona Croy, Tomasz Frackowiak, Thomas Hummel y Agnieszka Sorokowska, por recopilar evidencias de que los padres perciben un olor agradable en los bebés, pero no en los adolescentes.

  • Paz (EE. UU., Argentina, Australia): Jaimie Arona Krems, Rebecka Hahnel-Peeters, Keelah Williams, Daniel Sznycer y colaboradores, por demostrar experimentalmente que las personas valoran positivamente a aquellas amistades que se muestran severas o crueles con personas que les caen mal.

  • Ciencias del Suelo (Suiza, Países Bajos, Alemania): Franz Bender, Marcel van der Heijden, Atlant Bieri y Pia Viviani, por enterrar 1,000 pares idénticos de calzoncillos de algodón en más de 25 países y desenterrarlos meses después para evaluar la salud microbiana de la tierra.

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