Cultura y Entretenimiento

Hollywood celebra el centenario de Marilyn Monroe, el ícono que desafió a la industria del cine

Con proyecciones, pasteles, subastas de objetos personales y una gran exposición en el Museo de la Academia, el mundo conmemora los 100 años del nacimiento de Norma Jeane.

Por Luis Moreno

Hollywood se ha vestido de gala este 1 de junio para conmemorar el centenario del nacimiento de Marilyn Monroe, la actriz que no solo inmortalizó la época de oro del cine estadounidense, sino que transformó las reglas de la industria del entretenimiento. Los homenajes a la mítica estrella, nacida el 1 de junio de 1926 en Los Ángeles bajo el nombre de Norma Jeane Mortenson, se extienden por toda la ciudad con proyecciones de sus películas, eventos con fanáticos y exposiciones de piezas históricas nunca antes vistas.

Uno de los epicentros de la celebración es el histórico Teatro Chino de Hollywood, un destino turístico emblemático donde los seguidores de la actriz se han reunido para cantarle el tradicional «Feliz cumpleaños». En las afueras del recinto se colocaron cien rosas y un pastel conmemorativo justo sobre el bloque de cemento donde Monroe plasmó sus huellas en 1953 junto a Jane Russell, su compañera de reparto en Los caballeros las prefieren rubias. «Tuve una extraña sensación cuando por fin pisé ese cemento fresco», recordó la actriz en aquella época. «Supe con certeza lo que significaba para mí: que casi todo es posible».

Los tributos comenzaron formalmente el domingo con la inauguración de la muestra Marilyn Monroe: Icono de Hollywood en el Museo de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas. La exposición, que permanecerá abierta hasta febrero de 2027 y cuenta con la curaduría de Sophia Serrano y Simran Bhalla, analiza a Monroe como una actriz visionaria y creadora de su propia imagen pública frente al rígido sistema de estudios clásicos.

A través de cientos de objetos originales —muchos exhibidos por primera vez— como cartas, documentos de producción, fotografías inéditas y carteles, la exhibición ofrece una mirada profunda al control que ejercía sobre su carrera. Entre las piezas más destacadas se encuentran varios de los vestuarios originales utilizados en sus películas, incluyendo el famoso vestido rosa diseñado por William Travilla para el número musical Diamonds Are a Girl’s Best Friend, dos diseños de Orry-Kelly para Con faldas y a lo loco (1959) y prendas de su primera etapa en Love Happy (1949).

La conmemoración también se trasladará al mercado del coleccionismo con la subasta 100 años de Marilyn, organizada por la prestigiosa casa Julien’s Auctions para el próximo 4 de junio. El catálogo incluye 185 lotes con artículos de maquillaje, recetas escritas a mano, fotografías nunca publicadas y un guión con anotaciones personales de su última e inacabada producción, el cortometraje Something’s Got to Give (1962).

Detrás del mito de la «rubia explosiva» se encontraba una historia de superación y resistencia. Tras una infancia inestable en orfanatos y hogares temporales, fue descubierta en 1944 mientras trabajaba en una fábrica de armamento durante la Segunda Guerra Mundial. Su decisión de teñirse el cabello de rubio platinado y firmar con Fox la catapultó al estrellato mundial a los 30 años.

Sin embargo, su legado va más allá de la pantalla. Monroe fundó su propia productora para tener autonomía creativa, estudió en el prestigioso Actors Studio de Nueva York y desafió abiertamente el monopolio de los estudios al negarse a filmar guiones mediocres o aceptar salarios tres veces inferiores a los de sus compañeros varones, como ocurrió frente a Frank Sinatra. Además, décadas antes del surgimiento del movimiento #MeToo, la actriz denunció públicamente a los «lobos» de la industria que acosaban al talento femenino en busca de favores sexuales. Fallecida trágicamente en 1962 a los 36 años, su figura continúa siendo el símbolo cultural definitivo del cine global.

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