Fallece a los 90 años Margaret Hamilton, pionera de la ingeniería de software que hizo posible la llegada a la Luna
La científica estadounidense lideró el desarrollo del programa informático de las misiones Apolo del MIT y la NASA, resolviendo momentos clave durante el histórico alunizaje del Apolo 11.
Por Luis Moreno
Margaret Hamilton, la pionera informática cuyo trabajo fue decisivo para llevar por primera vez al ser humano a la Luna, falleció el pasado 30 de septiembre a los 90 años de edad, según confirmó el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT).
Hamilton es ampliamente reconocida por acuñar el término «ingeniería de software» y por liderar la División de Ingeniería de Software del Laboratorio de Instrumentación del MIT. Desde finales de la década de 1950 y durante los años 60, dirigió al equipo responsable de programar y probar el software a bordo de las misiones Apolo de la NASA, el cual guiaba a la nave espacial y garantizó el exitoso descenso de Neil Armstrong y Buzz Aldrin en 1969.

Un hito histórico: las alarmas 1201 y 1202 del Apolo 11
Su trabajo alcanzó trascendencia histórica el 20 de julio de 1969, a tan solo tres minutos de que el módulo lunar Eagle tocara la superficie de la Luna. En ese instante crítico, la computadora de a bordo se vio sobrecargada por una interrupción inesperada generada por el radar de encuentro, activando las alarmas de error 1201 y 1202.
Ante la posibilidad de cancelar el alunizaje, el software diseñado por Hamilton y su equipo evitó una tragedia o la interrupción del descenso. Al haber previsto la posibilidad de un fallo por sobrecarga, crearon un sistema de «procesamiento por prioridades» y arquitectura con capacidad de reinicio inmediato (tolerancia a fallos). Este diseño permitió al ordenador descartar automáticamente tareas secundarias en segundo plano y concentrar el 100% de la capacidad de cómputo en la función vital: el descenso seguro de los astronautas Neil Armstrong y Buzz Aldrin.

Trayectoria y legado insuperable
Nacida en Paoli, Indiana, en 1936, Hamilton estudió matemáticas en la Universidad de Michigan antes de graduarse en el Earlham College en 1958 con una licenciatura en Matemáticas y una especialización en Filosofía. En 1959 se unió al MIT, convirtiéndose en la primera programadora y la primera mujer contratada para el proyecto espacial de la NASA.
A lo largo de más de dos décadas de trayectoria en el MIT, lideró la División de Ingeniería de Software. En la década de 1970 trasladó su vasta experiencia al sector privado fundando sus propias empresas, entre ellas Hamilton Technologies, donde desarrolló metodologías de prevención de errores en sistemas complejos.
En 2016, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, le otorgó la Medalla Presidencial de la Libertad —el máximo honor civil del país—, reconociendo que su figura simboliza a la generación de mujeres pioneras que abrieron el camino a la exploración espacial.
Líderes de la industria, autoridades de la NASA y académicos del MIT rindieron homenaje a su memoria, destacando que los principios de rigor, resolución de problemas y diseño de sistemas establecidos por Margaret Hamilton continúan vigentes en la tecnología moderna. Le sobreviven una hija, dos nietos y cuatro bisnietos.
La comunidad científica, académica e instituciones como el MIT y el Earlham College expresaron sus condolencias por la pérdida de la científica, destacando que su legado técnico e histórico continuará inspirando a futuras generaciones de profesionales de la ciencia y la tecnología.

