Murió en prisión Ratko Mladić, el “Carnicero de Bosnia” condenado por el genocidio de Srebrenica
El excomandante serbobosnio falleció a los 84 años en la unidad de detención de la ONU en La Haya mientras cumplía cadena perpetua por crímenes de guerra, exterminio y el asedio de Sarajevo.
El exgeneral serbobosnio Ratko Mladić, considerado uno de los mayores criminales de guerra en la historia europea reciente y conocido como el “Carnicero de Bosnia”, falleció en la unidad de detención de las Naciones Unidas en La Haya mientras cumplía una condena a cadena perpetua. La noticia fue confirmada tanto por su equipo legal como por la secretaría de Estado del Ministerio de Derechos Humanos de Serbia.
Mladić murió tras el deterioro acelerado de su estado de salud y apenas unos días después de que el Mecanismo Residual Internacional para los Tribunales Penales (MTPI) rechajara una solicitud de liberación anticipada por motivos humanitarios presentada por su defensa. Tras anunciarse su deceso, la presidenta del tribunal, la jueza Graciela Gatti Santana, ordenó la apertura de una investigación formal sobre las circunstancias de su fallecimiento, en coordinación con los procedimientos legales de Países Bajos.
Arquitecto del terror en los Balcanes Nacido en 1942 en Kalinovik en plena Segunda Guerra Mundial, Mladić se formó en la academia militar de Belgrado y escaló en la jerarquía del Ejército Popular Yugoslavo. Tras la desintegración del país a principios de la década de 1990, asumió el mando del Estado Mayor del ejército de la República Serbia de Bosnia, entidad secesionista respaldada por el líder serbio Slobodan Milošević.
Desde esa posición, Mladić orquestó una brutal campaña de limpieza étnica contra la población no serbia. En 2017, el Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia (TPIY) lo halló culpable de genocidio, crímenes de lesa humanidad, persecución, exterminio, terrorismo y toma de rehenes.
Entre las atrocidades bajo su mando directo destacan dos episodios clave del conflicto balcánico:
- El asedio de Sarajevo: Una campaña de terror ininterrumpida desde 1992 hasta 1995 donde la ciudad fue sometida a bombardeos y francotiradores desde las montañas, cobrándose la vida de más de 10.000 civiles, entre ellos cerca de 1.500 niños.
- La masacre de Srebrenica: Ejecutada en julio de 1995 en una zona declarada «segura» por la ONU. Sus tropas asesinaron a más de 8.000 hombres y niños bosnios musulmanes en pocos días, la peor atrocidad cometida en territorio europeo desde la Segunda Guerra Mundial.
Dieciséis años de fuga y la recta final en La Haya Pese a ser acusado formalmente por la justicia internacional en noviembre de 1995, Mladić permaneció prófugo durante 16 años. Primero vivió protegido en Belgrado y, tras la caída de Milošević en 2001, pasó a la clandestinidad absoluta hasta su arresto en Serbia en mayo de 2011.
Tras un juicio de más de cuatro años que incluyó cientos de testimonios, fue condenado a presidio perpetuo. A lo largo del proceso, el exgeneral jamás mostró remordimiento por sus actos y justificó sus acciones argumentando la defensa del pueblo serbio.
Reacciones divididas y polémica tras su muerte La muerte del excomandante reabrió las profundas fracturas políticas y emocionales que aún persisten en los Balcanes. Mientras que para las víctimas musulmanas y croatas su figura encarna la barbarie absoluta de la guerra, sectores ultranacionalistas y medios oficiales en Serbia y la República Srpska lamentaron su deceso calificándolo como «una figura histórica» y criticaron al tribunal internacional.
Por su parte, la defensa de Mladić emitió un comunicado lamentando que el tribunal de la ONU le negara el traslado a un centro hospitalario en Serbia para recibir cuidados paliativos en sus últimos días junto a su familia, calificando la decisión de inflexible ante su inminente deceso. Con su fallecimiento en prisión se cierra de manera definitiva el capítulo judicial de la figura más sanguinaria de las guerras balcánicas.

