San Pablo en el Areópago. Un maestro del humanismo cristiano
Por Juvenal Cruz Vega. Director de la Academia de Lenguas Clásicas Fray Alonso de la Veracruz
Con cariño y admiración al maestro que admiro, al amigo considerado desde siempre, al hermano que tanto estimo, con la esperanza de que pronto sea para él, el día tanto trabajado. Al doctor Mauricio Beuchot, la inspiración original de tantos maestros.
Advertencia
Esta ocasión escribo con alegría sobre uno de los discursos más sobresalientes de San Pablo, su discurso en el Areópago de Atenas. Dada su belleza y su trascendencia le he puesto un prólogo al texto para hacerlo más compresible, en seguida, escribo una noticia biográfica sobre San Pablo en relación al Areópago. Finalmente, comparto la traducción que hice sobre el Discurso de Pablo en el Areópago. Como ya lo he advertido otras ocasiones, ojalá que cada lector, alimente sus propios ojos, al fin y al cabo, de cada buen autor, y concretamente, hablando de San Pablo: cada uno se ha hecho su propio Pablo, ya que este autor, por sí mismo y a través de la historia es siempre discutido, actual y cambiante en la mente de sus lectores. No en balde, San Juan Cris´sotomo, el boca de oro, el orador cristiano de todos los tiempos había dicho, que mundo no verá jamás otro hombre como Pablo.
Así, pues, veamos algo de otro gran maestro del cristianismo. Frente a la grandeza de su maestro, Pablo no es más que un humilde discípulo, siervo de Jesús, apóstol, como se suele llamar en sus cartas. Si dice a los demás, que sean sus imitadores, es porque primero, se ha convertido él en el imitador de Cristo (1 Cor. 4,16).
Prólogo al discurso de Pablo
Después de varios meses de haber trabajado el Discurso de Pablo en el Areópago en su lengua original, la lengua griega, siento una profunda alegría al escribir un pensamiento previo al mismo discurso. Con esta emoción comparto la idea, que la finalidad de publicar algunos prólogos selectos de obras literarias o de autores importantes del pensamiento universal, como ya lo he venido apuntando en otros artículos, tiene una doble función: por un lado, sirve como base para los estudios de metodología, y puede ser útil para estudiantes y profesores que están aprendiendo a escribir un prólogo o un libro. Porque un prólogo es un escrito breve o mediamente largo, hecho por el mismo autor del libro o por otro autor, antepuesto a una obra literaria, de allí su etimología de la palabra griega πρόλογος, el cual a su vez se compone del adverbio o la preposición griega: πρό “antes de” y el sustantivo común λόγος, cuyos significados son: “palabra, pensamiento, disertación, escrito, libro”. (Véase mi artículo Prólogo del doctor J. Ignacio Tellechea Idígoras a la tesis doctoral del padre Justino Cortés Castellanos: Desciframiento pictográfico del Catecismo de Fray Pedro de Gante. Fundación Española, Madrid, 187, 500 pp. El comunicador Puebla. Ciudad de Puebla. 13 de enero de 2025).
Pero también a través del prólogo de un buen autor se está conociendo una obra digna de mención que vale la pena ser leída y ser incluida dentro de la bibliografía de los estudios de filosofía, historia, biografía, filología, ciencias humanas, ciencias sociales, y la misma historiografía.
El texto al que estoy aludiendo es del evangelista san Lucas (Hch. 17, 22-34), el cual es de los autores del Nuevo Testamento más interesantes por haber escrito un griego muy elegante después de haber transcurrido la época clásica de la literatura griega. Además, Lucas es discípulo de Pablo y también otro de los grandes maestros del humanismo cristiano. (Véase mi artículo San Lucas. El evangelista humanista de la tradición cristina. El comunicador Puebla. Ciudad de Puebla. 20 de octubre de 2025).
1). Noticia biográfica sobre San Pablo en relación al Areópago
Es una alegría poder compartir con los amigos y lectores este hermoso texto de San Lucas, donde el tema central es San Pablo, uno de mis autores favoritos de la literatura griega, el cual lleva consigo potentosos conocimientos de filología, retórica, filosofía y teología. Pablo era judío, había nacido en la ciudad helenística de Tarso en Cilicia. Fue de padres judíos que poseían la ciudadanía romana. Fue judío de nacimiento, romano por su condición civil, helenístico por su formación, cristiano por la fe y la condición más profunda. Estudió con uno de los más eruditos doctores de la ley, con Gamaliel. Con este gran maestro aprendió la sabiduría de los escribas y fariseos. Su conversión al cristianismo fue directa, a través del encuentro con Jesucristo. Las palabras de Pablo son un ejemplo para quien de verdad se encuentre con un verdadero maestro: ¿Qué quieres que haga, oh Señor? Τί ποιήσω, Κύριε. (Hech. 22, 10).
Independientemente de los prejuicios teológicos, dogmáticos y religiosos, Pablo es un autor griego de la época imperial, quien encontró en la temática de Jesús, al maestro, uno de los temas más interesantes de la originalidad del cristianismo, el amor, el cual le vino a dar fundamento a todas las actividades humanas, y desde el punto de vista intelectual, le dio fundamento y trascendencia al humanismo cristiano, cuyo proyecto educativo, es uno de los más interesantes a nivel mundial. (Véase 1 Cor. 1, 1-13). Comparto los primeros tres versículos de su Primera Carta a los Corintios, allí expresa la jerarquía de valores más interesante de la historia, y la comparto en las lenguas griego, latín y español: 1.᾿Εὰν ταῖς γλώσσαις τῶν ἀνθρώπων λαλῶ καὶ τῶν ἀγγέλων, ἀγάπην δὲ μὴ ἔχω, γέγονα χαλκὸς ἠχῶν ἢ κύμβαλον ἀλαλάζον. Si linguis hominum loquar et angelorum, caritatem autem non habeam, factus sum velut aes sonans aut cymbalum tinniens. Si yo hablara las lenguas de los hombres y de los ángeles, pero si no tengo amor, soy como un bronce que suena o como un címbalo que retiñe. 2. Καὶ ἐὰν ἔχω προφητείαν καὶ εἰδῶ τὰ μυστήρια πάντα καὶ πᾶσαν τὴν γνῶσιν καὶ ἐὰν ἔχω πᾶσαν τὴν πίστιν ὥστε ὄρη μεθιστάναι, ἀγάπην δὲ μὴ ἔχω, οὐθέν εἰμι. Et si habuero prophetiam et noverim mysteria omnia et omnem scientiam, et si habuero omnem fidem, ita ut montes transferam, caritatem autem non habuero, nihil sum. Y si tuviera el don de profecía y conociera todos los misterios y toda la ciencia, y su tuviera toda la fe como para trasladar de sitio las montañas, pero si no tengo amor, nada soy. 3. Κἂν ψωμίσω πάντα τὰ ὑπάρχοντά μου καὶ ἐὰν παραδῶ τὸ σῶμά μου ἵνα καυχήσωμαι, ἀγάπην δὲ μὴ ἔχω, οὐδὲν ὠφελοῦμαι. Et si distribuero in cibos omnes facultates meas et si tradidero corpus meum, ut glorier, caritatem autem non habuero, nihil prodest. Y si repartiera todos mis bienes, y si entregara mi cuerpo para que yo me gloriara, pero si no tengo amor, nada me aprovecha.
En síntesis, como escribe Jaime Vicens Vives, “Pablo es la figura entre dos edades y de dos mundos: entre el clasicismo pagano y la Edad Media cristiana. Es un psicólogo sutilísimo, un dialéctico extraordinario, un estilista único, un hombre de acción incomparable. Dios está con él, y cuando habla convence, cuando escribe apasiona, y todos se subyugan y se subyugarán. Predica, organiza, instituye. Ya convertido por el mismo cristo, ahora es apaleado, perseguido, encarcelado y burlado”. (Mil figuras de la historia, Jaime Vicens Vives, Tomo primero, Instituto Gallach de Librería y Ediciones Barcelona. Barcelona, 1959, p. 63).
Ahora bien, el lugar donde San Pablo habló fue en el Areópago, por cierto, un término que había sido el recuerdo de la famosa Colina de Atenas de Ares o Marte, allí donde se había establecido el tribunal de los juicios de los que iban a ser condenados a muerte. Por esta razón se le llamó Ἄρειος Πάγος, es decir, Areópago. Allí donde disertaron los grandes pensadores de Atenas y que todavía en los primeros siglos del cristianismo se exponían las tesis originales de los grandes intelectuales del momento. En ese lugar hablaron Isócrates y Demóstenes a los atenienses y numerosos oradores; algunos han relacionado a través de la historia términos semejantes, como tribunal, asamblea, juzgado, audiencia y senado. En este sentido, uno de los juicios más discutidos, actuales y cambiantes del Areópago es el juicio de Sócrates, donde se reunieron quinientos jueces para enjuiciarlo, 280 de ellos lo condenaron con la pena de muerte, bebiendo la cicuta, y 220 lo defendieron. (Véase La muerte de Sócrates en Momentos estelares del mundo antiguo, Francisco Rodríguez Adrados, Ediciones Clásicas. Madrid, 1998, pp. 81-93). Cuatro siglos después en el mismo lugar, San Pablo expuso uno de los discursos, más hermosos, y también, más discutidos, actuales y cambiantes para la historia del humanismo, tal como puede verse en el libro de los Hechos de los Apóstoles. (Hech. 17, 22-34).
Allí el Apóstol, aplicó las leyes de la retórica y las ajustó al mensaje evangélico en el siguiente orden: salutatio, corpus, epílogo, remate y conclusión. Salutatio. Ἄνδρες Ἀθηναῖοι, κατὰ πάντα ὡς δεισιδαιμονεστέρους ὑμᾶς θεωρῶ (Señores atenienses, por todas partes veo que ustedes son extremadamente religiosos. Aquí hace alusión al culto pagano y a la belleza de la ciudad por sus templos y por sus palacios. Hech. 17, 22). Lo más interesante es la inscripción que encuentra, con la dedicatoria, al Dios desconocido: Ἀγνώστῳ Θεῷ. (Hech. 17, 23). Corpus. El tema central de su discurso es El único Dios, creador (Ὁ Θεὸς ὁ ποιήσας τὸν κόσμον καὶ πάντα τὰ ἐν αὐτῷ, οὗτος οὐρανοῦ καὶ γῆς ὑπάρχων κύριος οὐκ ἐν χειροποιήτοις ναοῖς κατοικεῖ οὐδὲ ὑπὸ χειρῶν ἀνθρωπίνων θεραπεύεται προσδεόμενός τινος, αὐτὸς διδοὺς πᾶσι ζωὴν καὶ πνοὴν καὶ τὰ πάντα. “En verdad el Dios que hizo el mundo y todo lo que hay en él, este mismo, siendo el Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos por la mano del hombre, ni es servido por manos humanas, como si necesitara de algo, siendo Él, el mismo que da a todos la vida, el aliento y todo”. (Hech. 25-26).
El epílogo. Es la antítesis que platea sobre la falsedad de los cultos que se practican en Atenas. Aquí refleja la sabiduría y el conocimiento de la cultura griega, la filosofía, la poesía y la literatura, y especialmente, el kerigma, tema central de la evangelización. (Hech. 28-29). El remate es el tema sobre la Resurrección de los muertos, lo cual causó negligencia y burla para Pablo. (Ἀκούσαντες δὲ ἀνάστασιν νεκρῶν οἱ μὲν ἐχλεύαζον οἱ δὲ εἶπαν ἀκουσόμεθά σου περὶ τούτου καὶ πάλιν. “Y cuando lo escucharon sobre la resurrección de los muertos, unos se burlaban, otros dijeron “sobre este asunto escucharemos otra ocasión.” (Hech. 17,32).
Conclusión. Al despedirse Pablo del Areópago consigue algunos seguidores importantes, eso es lo interesante, el bono extra como dicen en los dichos. Tal como refiere el último verso: Οὕτως ὁ Παῦλος ἐξῆλθεν ἐκ μέσου αὐτῶν. Τίνες δὲ ἄνδρες κολληθέντες αὐτῷ ἐπίστευσαν, ἐν οἷς καὶ Διονύσιος ὁ Ἀρεοπαγίτης καὶ γυνὴ ὀνόματι Δάμαρις καὶ ἕτεροι σὺν αὐτοῖς. “De este modo Pablo salió de en medio de ellos. Pero algunos hombres se adhirieron a él y creyeron, entre ellos estaba Dionisio el Areopagita y una mujer llamada Damaris y otros que estaban con ellos”. (Hech. 17,32).
Una de las características de la atracción del discurso de Pablo en el Areópago es que habló con un griego elegante muy cercano al griego ático y literario de Atenas. Quien escribe es San Lucas, pero quien habla es San Pablo. Podría poner algunos comentarios a los dos textos, al griego y al español. Por ahora merece ponerle atención al texto griego. Dado que el texto presenta algunas dificultades, por su morfología nominal y verbal. Por eso conviene tener a la mano alguna guía de lectura y buenos diccionarios de griego. En este estudio utilicé tres diccionarios a saber: Vocabolario della Lingua Greca, Greco italiano, Franco Montanari. Editorial Loescher. Tercera edición, Torinto, 2013, 2720 pp; The Cambridge Greek Lexico, 2 volúmenes. Edited by J. Diggle, B. L. Fraser, P. James er alt. Cambridge University Press. 791 pp. Primer volumen; 1528 pp. Segundo volumen. Diccionario Manual Griego-Latino-Español. Edición especial de Los Padres Escolapios. Editorial Albaratros, 1963, 966 pp; Diccionario griego-español. Editorial Ramón Sopena, Publicado bajo la dirección de Florencio S.A. Barcelona, 1964, 1642 pp.
Por ejemplo, en el primer versículo (Hech. 17, 22) encontramos dos verbos, uno difícil y otro fácil. El primero en modo participio y el segundo en modo indicativo. El primero lo resolví del modo siguiente: σταθείς–σταθεῖσα–σταθέν. Adjetivo participio: nominativo, singular, masculino. Aoristo participio, voz pasiva del verbo ἵστημι–στήσω-ἔστησα (aoristo tercero ἔστην)-ἔστηκα (ἔσταμαι)-ἐστάθην: situar, colocar de pie, erguir, crear, instituir, levantar, alzar, lanzar, suscitar, fijar, inmovilizar, estar de pie. Traducción: estando de pie, al estar de pie. Segundo verbo lo resolví así: θεωρῶ. Verbo transitivo y contracto. Presente indicativo, voz activa, del verbo θεωρέω–θεωρήσω–ἐθεώρησα–τεθεώρηκα: mirar, contemplar, examinar, considerar, inspeccionar, pasar revista, reflexionar, meditar. Este verbo pide infinitivo, el cual se sobre entiende en el contexto aludido – εἶναι-. Traducción: veo.
En este fragmento hay una oración completiva de infinitivo con el verbo εἶναι implícito. Desde este criterio ya no necesitaba la conjunción subordinada circunstancial completiva ὡς, pues en su defecto suele ponerse el infinitivo, como a continuación lo explico: ὡς δεισιδαιμονεστέρους ὑμᾶς θεωρῶ (sujeto tácito ἐγώ y núcleo tácito εἶναι. Complemento directo subordinado en infinitivo. Y de allí resultan dos traducciones: a). Yo veo que ustedes son religiosísimos. b). Yo veo que ustedes son extremadamente religiosos.
Igualmente, San Lucas suele usar los verbos compuestos de preposición y verbo simple, lo cual hace más interesante el significado y la estilística de la lengua griega. Por ejemplo, en el verso 23, Διερχόμενος γὰρ καὶ ἀναθεωρῶν τὰ σεβάσματα ὑμῶν εὗρον καὶ βωμὸν ἐν ᾧ ἐπεγέγραπτο, Ἀγνώστῳ Θεῷ. Aquí al usar el verbo διερχόμενος, lo explico de la siguiente manera. En un adjetivo participio. Nominativo, singular, masculino. Presente participio, voz media del verbo compuesto de la preposición διά y el verbo ἔρχομαι–ἐλεύσομαι (εἶμι)-ἦλθον-ἐλήλυθα: atravesar, pasar por, traspasar, franquear, esparcirse, divulgarse, exponer, contar, transcurrir, pasear. Traducción: Al pasar, al pasear. Puede traducirse como gerundio simple o como infinitivo: al pasear por la ciudad.
El trabajo más pesado es el estudio del verbo, al estudiar la morfología verbal, la naturaleza, la sintaxis, la semántica, la estilística, pero especialmente, el enunciado o etimología verbal, marcando los tiempos: presente, futuro, aoristo y perfecto, de cada verbo que figure en el texto. Con los diccionarios aludidos, podemos hacer un buen estudio, tal como lo sugieren los grandes helenistas, incluyendo los grandes de nuestro país, como Pedro C. Tapia Zúñiga, Arturo Ramírez Trejo, Carlos Zesati Estrada, Lourdes Rojas Álvarez, Enrique Serraima Cirici, Adolfo Pinto León, Jesús Manuel Araiza Martínez, entre otros. Asimismo, trabajamos los profesores de la Academia de Lenguas Clásicas Fray Alonso de la Veracruz en la ciudad de Puebla.
Algo muy destacado en el texto de Lucas y en el Discurso de Pablo en el Areópago es el uso de la sinonimia. Eso prueba que el Apóstol pensó seriamente, lo que iba a decir en Atenas, y además, sabía que se había metido en la cueva del lobo, como solemos decir, cuando entramos a un callejón sin salida, a una aporía. Por ejemplo, los tres verbos que significan ser, estar, haber, tener y existir, en la lengua griega desde Homero hasta la época imperial. Me refiero a los verbos: ὑπάρχω–ὑπάρξω–ὑπῆρξα–ὑπῆργμαι; εἰμί–ἔσομαι– ἐγενόμην (aoristo segundo de γίγνομαι)– γέγονα (perfecto segundo de γίγνομαι): ser, estar, haber, tener, existir. Sinónimo de los verbos ὑπάρχω y γίγνομαι, y γιγνώσκω–γνώσομαι–ἔγνωσα (ἔγνων aoristo tercero)-ἔγνωκα (ἔγνωμαι)-ἐγνώσθην. Lo más interesante del griego imperial de Lucas y Pablo, o también llamado griego bíblico es el uso del tiempo aoristo, los tres aoristos bien empleados y el participio presente y aoristo, en voz activa y pasiva.
En los versos 26-27 es donde más dificultad se presenta, especialmente por el verbo ψηλαφήσειαν. He aquí el texto: ὁρίσας προστεταγμένους καιροὺς καὶ τὰς ὁροθεσίας τῆς κατοικίας αὐτῶν, ζητεῖν τὸν Θεὸν εἰ ἄρα γε ψηλαφήσειαν αὐτὸν καὶ εὕροιεν, καὶ γε οὐ μακρὰν ἀπὸ ἑνὸς ἑκάστου ἡμῶν ὑπάρχοντα. (Habiendo fijado los tiempos determinados y los límites de su habitación para buscar a Dios, por si acaso lo buscan a tientas y lo hallan, aunque ciertamente no está lejos de cada uno de nosotros). Este verbo lo he explicado del siguiente modo: ψηλαφήσειαν. Es un verbo transitivo. Aoristo optativo, voz activa del verbo ψηλαφάω–ψηλαφήσω–ἐψηλάφησα–ἐψηλάφηκα–ἐψηλαφήθην: tentar en la oscuridad, buscar a tientas, andar a tientas, tocar. Traducción: tratando a tientas. La α se alargó a η por ser un verbo contracto, puesto en tiempo aoristo.
A continuación, pondré el texto bilingüe para que los lectores y los estudiantes puedan deleitarse con la lectura y el estudio del Discurso de Pablo en el Areópago, escrito por el evangelista San Lucas en los años 60 y 62 después de Cristo. Como es sabido, su estilo es muy grato: Renán dice que “los libros de Lucas son los libros más bellos del mundo. Cada escrito es simple y sentido, universalista, y su sensibilidad respecto al pobre y al doliente, hacen pensar en un prematuro Francisco de Asís”. (Citado por F. Agramonte, Diccionario cronológico universal, Editorial Aguilar, p. 811).
2). Texto bilingüe
Σταθεὶς δὲ ὁ Παῦλος ἐν μέσῳ τοῦ Ἀρείου Πάγου ἔφη∙ Ἄνδρες Ἀθηναῖοι, κατὰ πάντα ὡς δεισιδαιμονεστέρους ὑμᾶς θεωρῶ. Διερχόμενος γὰρ καὶ ἀναθεωρῶν τὰ σεβάσματα ὑμῶν εὗρον καὶ βωμὸν ἐν ᾧ ἐπεγέγραπτο, Ἀγνώστῳ Θεῷ. Ὃ οὖν ἀγνοοῦντες εὐσεβεῖτε, τοῦτο ἐγὼ καταγγέλλω ὑμῖν. Ὁ Θεὸς ὁ ποιήσας τὸν κόσμον καὶ πάντα τὰ ἐν αὐτῷ, οὗτος οὐρανοῦ καὶ γῆς ὑπάρχων κύριος οὐκ ἐν χειροποιήτοις ναοῖς κατοικεῖ οὐδὲ ὑπὸ χειρῶν ἀνθρωπίνων θεραπεύεται προσδεόμενός τινος, αὐτὸς διδοὺς πᾶσι ζωὴν καὶ πνοὴν καὶ τὰ πάντα∙ Ἐποίησέν τε ἐξ ἑνὸς πᾶν ἔθνος ἀνθρώπων κατοικεῖν ἐπὶ παντὸς προσώπου τῆς γῆς, ὁρίσας προστεταγμένους καιροὺς καὶ τὰς ὁροθεσίας τῆς κατοικίας αὐτῶν, ζητεῖν τὸν Θεὸν εἰ ἄρα γε ψηλαφήσειαν αὐτὸν καὶ εὕροιεν, καὶ γε οὐ μακρὰν ἀπὸ ἑνὸς ἑκάστου ἡμῶν ὑπάρχοντα. Ἐν αὐτῷ γὰρ ζῶμεν καὶ κινούμεθα καὶ ἐσμέν, ὡς καὶ τινες τῶν καθ’ ὑμᾶς ποιητῶν εἰρήκασιν, τοῦ γὰρ καὶ γένος ἐσμέν. Γένος οὖν ὑπάρχοντες τοῦ Θεοῦ οὐκ ὀφείλομεν νομίζειν, χρυσῷ, ἢ ἀργύρῳ ἢ λίθῳ, χαράγματι τέχνης καὶ ἐνθυμήσεως ἀνθρώπου τὸ θεῖον εἶναι ὅμοιον.
Τοὺς μὲν οὖν χρόνους τῆς ἀγνοίας ὑπεριδὼν ὁ Θεὸς τὰ νῦν παραγγέλει τοῖς ἀνθρώποις πάντας πανταχοῦ μετανοεῖν, καθότι ἔστησεν ἡμέραν ἐν τῇ μέλλει κρίνειν τὴν οἰκουμένην ἐν δικαιοσύνῃ, ἐν ἀνδρὶ ᾧ ὥρισεν πίστιν παρασχὼν πᾶσιν ἀναστήσας αὐτὸν ἐκ νεκρῶν. Ἀκούσαντες δὲ ἀνάστασιν νεκρῶν οἱ μὲν ἐχλεύαζον οἱ δὲ εἶπαν ἀκουσόμεθά σου περὶ τούτου καὶ πάλιν. Οὕτως ὁ Παῦλος ἐξῆλθεν ἐκ μέσου αὐτῶν. Τίνες δὲ ἄνδρες κολληθέντες αὐτῷ ἐπίστευσαν, ἐν οἷς καὶ Διονύσιος ὁ Ἀρεοπαγίτης καὶ γυνὴ ὀνόματι Δάμαρις καὶ ἕτεροι σὺν αὐτοῖς.
Pablo estando de pie en medio del Areópago dijo: “Señores atenienses, por todas partes veo que ustedes son extremadamente religiosos. Porque al pasear por la ciudad y al observar atentamente sus templos sagrados, también encontré un altar en el cual ha estado escrito –a un Dios desconocido-. Así pues, eso que ustedes adoran sin conocer, yo vengo a anunciarles esto. En verdad el Dios que hizo el mundo y todo lo que hay en él, este mismo, siendo el Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos por la mano del hombre, ni es servido por manos humanas, como si necesitara de algo, siendo Él, el mismo que da a todos la vida, el aliento y todo. Y de un solo principio hizo todo el género humano para habitarlo sobre toda la faz de la tierra, habiendo fijado los tiempos determinados y los límites de su habitación para buscar a Dios, por si acaso lo buscan a tientas y lo hallan, aunque ciertamente no está lejos de cada uno de nosotros.
Pues en Él vivimos, nos movemos y existimos, como algunos de sus poetas también lo han dicho, pues somos de igual modo linaje de Él (suyo). Así pues, si somos linaje de Dios, no debemos pensar que la divinidad sea semejante al oro, la plata o la piedra, esculturas del arte y del ingenio humano. Por consiguiente, Dios pasando por alto los tiempos de la ignorancia, anuncia ahora a los hombres que todos en todas partes se conviertan, porque ha fijado el día en que va a juzgar al mundo en la justicia por medio de un hombre en el cual ha constituido la fe, dando certeza a todos de haberlo resucitado de entre los muertos.” Y cuando lo escucharon sobre la resurrección de los muertos, unos se burlaban, otros dijeron “sobre este asunto te escucharemos otra ocasión.” De este modo Pablo salió de en medio de ellos. Pero algunos hombres se adhirieron a él y creyeron, entre ellos estaba Dionisio el Areopagita y una mujer llamada Damaris y otros que estaban con ellos.

