Encuesta intelectual sobre la obra de Mauricio Beuchot
Por Juvenal Cruz Vega. Director de la Academia de Lenguas Clásicas Fray Alonso de la Veracruz
Advertencia
Hoy con mucha emoción y con mucha pasión quiero compartir un trabajo sobre la obra de Mauricio Beuchot, el filósofo más importante de México actual, el humanista mexicano y el creador de la hermenéutica analógica, profesor emérito de la Universidad Nacional Autónoma de México e investigador emérito del Sistema Nacional de Investigadores. Por su inmensa obra filosófica ha llegado más allá de nuestras fronteras, tal como lo ha expresado una cantidad considerable de intelectuales dentro y fuera de México.
El lector encontrará en esta disertación diversas perspectivas de un solo pensador, polifacético y sugerente; a la vez, también encontrará diversas opiniones de estudiosos sobre la obra de nuestro autor. Desde el punto de vista metodológico y didáctico es una guía de lectura para quien se encuentra por primera vez con la obra de Mauricio Beuchot, razón por la cual he reunido a más de veinte investigadores que han expresado un aspecto de su pensamiento.
Dado que el trabajo es en equipo, lo he organizado en cuatro aspectos. Primero haré una introducción a la obra de Mauricio Beuchot, inspirada en la entrevista que publiqué en mi reciente libro, titulado Diálogo con cuatro pensadores del siglo XX en México: José Rubén Sanabria, Mauricio Beuchot, Justino Cortés y Guillermo Hernández. El Barco Ebrio Ediciones. Puebla, 2025. En segundo lugar, presento una biografía sucinta de Mauricio Beuchot, escrita por el doctor Guillermo Hernández Flores (1949-2020), una biografía todavía incompleta, es una síntesis de su libro Propedéutica a la filosofía de Mauricio Beuchot, BUAP, 2010, Puebla, Pue; 351 pp. En tercer lugar, y posiblemente lo más interesante sea la Encuesta intelectual sobre la obra de Mauricio Beuchot, en la cual más de veinte autores expresan su perspectiva sobre nuestro autor. Tal vez se corre el riesgo, como ha referido el doctor Guillermo Hurtado Pérez, de hacerse su propia noción sobre Mauricio Beuchot. Sin embargo, considero que todos saldremos ganando algo, porque entre todos vemos detalles, que uno solo no alcanza a comprender tantas aportaciones de un solo personaje. Finalmente, en la cuarta parte, el doctor Mauricio Beuchot nos comparte una reflexión, sobre todo el trabajo en equipo, al que he llamado: Alocución. En uno de los fragmentos el doctor Mauricio Beuchot escribe lo siguiente: “Es muy aleccionador saber qué opinan los demás de uno mismo. Es lo mejor para evitar ser juez y parte, porque somos malos jueces de nosotros. Es preferible atender a lo que los otros dicen de nuestra conducta”.
Ojalá que todos disfrutemos la lectura de esta disertación. Porque es una retroalimentación cultural y una reunión de amigos con perspectivas semejantes y diferentes, la cual nos permite valorar más a nuestro maestro, el doctor Mauricio Beuchot, pues como había escrito el doctor Guillermo Hernández Flores al final de su vida, refiriéndose a Mauricio Beuchot: “A veces no sabemos lo que tenemos y cuando lo perdemos, entonces sabemos lo que tuvimos. Hay que saber entonces lo que tenemos, ahora que todavía no lo perdemos”.
Introducción
En México se ha venido mostrando un progreso cualitativo y una renovación del pensamiento filosófico en las últimas décadas. Desde 1930 han surgido pensadores esclarecidos y modos diversos de filosofar, de sobra conocidos, como: José Vasconcelos, Antonio Caso, Samuel Ramos, José Gaos, Joaquín Xirau, Leopoldo Zea, Miguel León Portilla, Luis Villoro, Agustín Basave Fernández del Valle, José Sánchez Villaseñor, Héctor González Uribe, Ramón Xirau, José Rubén Sanabria, Mauricio Beuchot, Ambrosio Velasco, Mario Magallón Anaya, Guillermo Hurtado Pérez, Justino Cortés Castellanos, Guillermo Nicolás Kuri, Guillermo Hernández Flores, Erasmo Bautista Lucas, entre otros.
Sin duda, Mauricio Beuchot es el filósofo de su generación con mayor renombre nacional, y uno de los que más han figurado en el ámbito internacional. Su nombre llegó a mis oídos en 1990 a la mitad de mis estudios de humanidades y filosofía en el Seminario Palafoxiano de Puebla, cuando llevaba la materia de Filosofía en México con mi maestro el doctor Guillermo Hernández Flores. Allí escuché una primera reseña muy interesante sobre Mauricio Beuchot en relación con la Historia de la filosofía en México. Literariamente lo conocí por su libro Elementos de semiótica. Fue en 1994 cuando lo vi por primera vez en la Universidad Autónoma de Puebla, en la Facultad de Filosofía y Letras, en aquel momento fue invitado a dictar la conferencia Semiótica y semiología con el grupo del doctor Raúl Dorra.
Más tarde en la Universidad Pontificia de México en el curso de Hermenéutica y Filosofía, el cual dictó para los estudiantes de licenciatura y doctorado. Allí lo conocí personalmente y de más cerca. Igualmente, en el Seminario de Fenomenología y América Latina que dictó el doctor Daniel Herrera Restrepo, donde participó el doctor Mauricio Beuchot como conferenciante invitado.
Así que, desde octubre de 1997, comenzó una amistad que ha dejado huellas imborrables en mi espíritu. Desde entonces a invitación mía y de mi maestro el doctor Guillermo Hernández Flores, comenzó a venir a Puebla, tanto al Seminario Palafoxiano, a la Academia de Lenguas Clásicas Fray Alonso de la Veracruz y a la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla, donde yo enseñaba filosofía y las lenguas clásicas.
En efecto, a Mauricio Beuchot lo considero uno de mis maestros más cercanos, igualmente mi amigo. Gracias a él he conocido grandes figuras académicas de México, América Latina y Europa. La Academia de Lenguas Clásicas Fray Alonso de la Veracruz tiene un Aula Magna que lleva su nombre y una Cátedra Extraordinaria de Hermenéutica Analógica, desde donde promovemos los coloquios, simposios y cursos de humanismo, humanidades y hermenéutica. Y desde este proyecto hemos venido reuniendo su bibliografía filosófica, que ya rebasa los doscientos libros con una multifacética temática con el fin de seguir promoviendo la investigación y la difusión cultural.
Sin duda alguna, Mauricio Beuchot es el principal filósofo de nuestro tiempo en México. Su obra filosófica ha inspirado mi obra académica y la de mis discípulos. Su amistad sigue siendo una gran motivación para mi vida personal, la cual dio inicio en la Universidad Pontificia de México y continúa dejando trascendencia entres mis discípulos y las nuevas generaciones de la academia.
Por eso, libremente la escuela humanista que represento, de vocación y ciencia, sigue promoviendo la investigación, el humanismo, las humanidades y la hermenéutica analógica en diálogo con otras vertientes desde México para el mundo.
El tema central de la disertación es Mauricio Beuchot, investigador emérito de la Universidad Nacional Autónoma de México. Es doctor en filosofía por la Universidad Iberoamericana de México. Fue investigador de tiempo completo y fundador del Seminario de Hermenéutica del Instituto de Investigaciones Filológicas de la UNAM. Es miembro de la Academia Mexicana de Lengua, de la Academia Mexicana de la Historia, de la Academia Mexicana de los Derechos Humanos, de la Academia Pontificia de Santo Tomás de Aquino, y es Investigador Emérito del Sistema Nacional de Investigadores.
De su vasta obra es autor de más de doscientos libros diversos, entre los cuales se cuentan: Elementos de semiótica, El problema de los universales, La filosofía del lenguaje en la Edad Media, Tratado de hermenéutica analógica, Perfiles esenciales de hermenéutica, Filosofía del lenguaje en la Nueva España, Historia de la filosofía en el México Colonial, Las dos caras del símbolo, La hermenéutica en la Edad Media, Hermenéutica analógica, símbolo y ontología, Microcosmos. El hombre como compendio del ser, Hermenéutica analógica, educación y filosofía, Interpretación del ser humano, Hermenéutica analógica y ciencias humanas, Hermenéutica analógica, educación y filosofía, Hermenéutica analógica de la educación, La huella analógica del caminar humano, Hechos e interpretaciones. Hacia una hermenéutica analógica, Senderos de iconicidad sobre el resplandor de las imágenes, El nuevo realismo y su hermenéutica. entre otros. (Más detalles, véase mi artículo Bibliografía filosófica de Mauricio Beuchot).
Su pensamiento es polifacético e interdisciplinario, tal como lo ha mostrado en su obra, es decir, es un humanista completo, un pensador serio, pues ha perfilado otros géneros en la trayectoria interna de su pensamiento; desde las mismas disciplinas de la filosofía: metafísica, teoría del conocimiento antropología filosófica, lógica, ética, axiología y estética; pasando por las especificaciones de ella, como: filosofía del lenguaje, de la educación, del derecho, de la cultura; hasta extenderse hacia otros géneros de las humanidades, como: historia, historiografía, filología, derecho, política, pedagogía, exégesis, literatura, lingüística, poesía, psicoanálisis, semiótica, semántica, pragmática, biografía y teología.
En la crítica literaria lo han estudiado desde puntos de vista divergentes. De modo que los estudiosos de su obra lo han llamado: novohispanista, medievalista, tomista, lingüista, poeta, semiólogo, filólogo, historiador de la filosofía en México, filósofo del lenguaje, filósofo analítico y, sobre todo, hermeneuta, debido a su máxima construcción y aportación: la hermenéutica analógica. Con todo, es un filósofo completo, actual y sugerente.
Desde la autoconciencia de Mauricio Beuchot, se considera un filósofo, como aquí se presenta: “Yo he sido fundamentalmente filósofo. También he tratado de hacer algo de teología, pero siempre desemboco en la filosofía. La teología y la misma mística tienen vínculos muy fuertes con la filosofía, o al menos yo he procurado tomarlos en cuenta. Igualmente, a mí me ha gustado mucho la literatura, sobre todo la poesía. La he tenido muy en cuenta en mi reflexión filosófica. Mística y poesía creo que son alimentos de la filosofía, pues sin ellas se queda muy seca y fría, muy desolada, angustiada y deprimida”.
Su síntesis filosófica constituye un intento de mediación entre las vertientes rigoristas y las relativistas, entre las univocistas y las equivocistas, entre las objetivistas y las subjetivistas. Sobre toda esta temática y nomenclatura, he conversado por más de veinte años con el filósofo mexicano Mauricio Hardie Beuchot Puente, hombre muy actual, que ha expresado su pensamiento con precisión, claridad, soltura y profundidad filosófica, entre las nuevas generaciones de esta primera aurora del tercer milenio.
a). Semblanza sucinta del doctor Mauricio Beuchot Puente
Dr. Guillermo Hernández Flores (1949-2020). Seminario Palafoxiano de Puebla.
Originario de Torreón, Coahuila, Mauric nbio Hardie Beuchot Puente, nace ahí el 4 de marzo de 1950. Acusado desde el principio de su trayectoria académica de su falta de “genealogía filosófica”, hay que señalar enfáticamente que, teniendo sus raíces en la tradición aristotélico-tomista, acusa en todo momento de su ya larga actividad filosófica la actitud dialógica y ampliamente receptiva de las grandes corrientes de la filosofía contemporánea y de la filosofía toda, como corresponde al verdadero filósofo que se abre vitalmente al horizonte de la verdad.
Aparte de la formación medularmente tomista de sus primeros años hay que señalar, en primer lugar, la presencia inicial de Paul Ricoeur y a través del magisterio de Ricardo Sánchez Puente; después, de su ciclo de Friburgo de la Bochenski hasta Pierce que lo emparentan con la filosofía analítica y la de Küng hasta Frege que lo conectan con la filosofía del lenguaje; y finalmente, la raíz vernácula en el ambiente principalmente de la UNAM y de la UIA al lado de José Rubén Sanabria y de Leopoldo Zea de donde tomó, sin duda, su atención a la filosofía novohispana y su acendrado humanismo.
En 1967, él mismo apuntaba el itinerario de su filosofía: “me dediqué a la filosofía medieval, al tomismo y a la filosofía novohispana, vistas desde la perspectiva de la filosofía analítica” y de ésta, añádase, a la filosofía posmoderna a través de la hermenéutica.
Licenciado en filosofía en 1977 con una tesis sobre la “Estructura y fundación de la metafísica de Aristóteles”; maestro en 1978 con un “Análisis semiótico de la metafísica”, y doctor con un estudio intitulado “Sobre el problema de los universales en la filosofía analítica y de la metafísica tomista”. Así inicia su larga etapa de docencia e investigación.
El Instituto Superior de Estudios Eclesiásticos, la Universidad Iberoamericana, la Universidad Pedagógica Nacional, la Universidad Pontificia de México y la Universidad Nacional Autónoma de México han sido entre los principales, los centros de docencia; y los Institutos de Investigación Filológica y Filosófica, en esta última universidad, los de su trabajo de investigación. Sin embargo, su actividad académica desborda estos parámetros universitarios y llega a muchos más foros nacionales e internacionales.
Y para desmentir la sentencia hegeliana de que el búho de Minerva no despliega sus alas sino cuando ha caído la noche, hay entre nosotros un joven maestro que habiendo llegado apenas a la sesentena, ha alcanzado ya la más alta excelencia intelectual que es la sabiduría. Los frutos de esta excelencia están plasmados y siguen plasmándose en una compleja y extensa obra que parece ya incontenible: Mauricio Beuchot es autor de más de un centenar de libros y 1,500 trabajos de diverso género y variadísima temática; no hay duda de que el maestro aquinatense remoto revive en el de su discípulo mexicano actual.
Además, es miembro activo de muchas distinguidas agrupaciones internacionales de carácter filosófico como las de Londres, Roma, Toronto y Madrid; y por lo que se refiere a la difusión de la filosofía ha sido fundador, director, subdirector y consejero de un sin número de revistas especializadas para cuyo inventario y consideración este espacio es completamente insuficiente.
Finalmente, las distinciones que ha recibido y por la calidad filosófica de su obra han sido también muchas. Entre las más importantes y que revelan una manera especial la propiedad de su trayectoria académica hay que apuntar las siguientes: en 1990 la Academia Mexicana de la Historia lo hace miembro de número por sus trabajos sobre su historia de la filosofía novohispana; en 1977 la Academia Mexicana de la Lengua correspondiente a la Real de Madrid lo hace miembro de número por sus trabajos sobre filosofía del lenguaje; al año siguiente, en 1998, es distinguido con la membrecía activa por la Academia Mexicana de los Derechos del hombre por sus trabajos sobre la fundamentación filosófica de los derechos humanos: en 1999, la Academia Romana de Santo Tomás de Aquino lo nombra socio regular por sus trabajos sobre santo Tomás y por la puesta en diálogo del tomismo con las corrientes más actuales de pensamiento; y finalmente, en 2000, es reconocido con el Premio Universidad Nacional en el Área de Investigación en Humanidades por la Universidad Autónoma de México.
Cuando el pensamiento beuchotiano se encuentra ya en su madurez, la biografía del filósofo, todavía inconclusa, ofrece una expresión sucinta: el carácter humanista matiza esta vida como totalidad; el religioso la sitúa en el horizonte de trascendencia y el filosófico la define como una apertura incesante de búsqueda. Sirvan de conclusión a esta somera presentación las palabras del Sofista de Platón para calificar la obra toda de Mauricio Beuchot Puente: “un diálogo interior y silencioso del alma consigo misma”.
b). Encuesta intelectual sobre la obra de Mauricio Beuchot
1). Dr. Justino Cortés Castellanos. Investigador de la Arquidiócesis de Puebla.
La hermenéutica analógica del prestigiado pensador mexicano Mauricio Beuchot Puente es de las mejores propuestas del pensamiento de nuestro tiempo. Yo me siento cercano a este autor por la analogía y la hermenéutica que compartimos, debido al uso de las fuentes originales de la filosofía perenne, principalmente Aristóteles, Santo Tomás y la tradición novohispana.
2). Dr. Guillermo Hurtado Pérez. Investigador del Instituto de Investigaciones Filosóficas de la UNAM
Mauricio Beuchot es, sin lugar a dudas, el filósofo mexicano de su generación con mayor renombre nacional e internacional. Acerca de su filosofía se han escrito decenas de libros y cientos de artículos. Sin embargo, tal es la cantidad de sus publicaciones en editoriales y en revistas del mundo entero, que resulta extraordinariamente difícil en la actualidad, incluso para los especialistas mejor entrenados, conocer en detalle la obra filosófica de Mauricio Beuchot.
3). Dr. Tarsicio Herrera Zapién. Miembro de Número de la Academia Mexicana de la lengua. Y profesor jubilado del Instituto de Investigaciones Filológicas de la UNAM.
Es admirable la fecundidad de don Mauricio en una serie de más de cien libros cuya edición ha venido distribuyendo él mismo en editoriales universitarias de ambos mundos. Así, publicó su Hermenéutica analógica y del umbral en la hispana Salamanca, en 2003. Y su Antropología filosófica; el personalismo analógico-icónico, en Madrid, en 2004. Y prosiguió editando en Sudamérica, con su Filosofía del derecho y hermenéutica analógica, así como en Buenos Aires en 2006 con su Hermenéutica analógica y del derecho, de 2008. Así se perfila el mundo intelectual de don Mauricio Beuchot, a quien han incitado inclusive a redactar su autobiografía intelectual. Es una gloria para nuestro país y para nuestro continente. Quien aquí escribe se enorgullece de ser compañero de don Mauricio en el Centro de Estudios Clásicos de la UNAM y en la Academia Mexicana de la Lengua.
4). Dr. Ambrosio Velasco. Investigador del Instituto de Investigaciones Filosóficas de la Universidad Nacional Autónoma de México.
El Dr. Beuchot es actuablemente el filósofo mexicano con mayor impacto internacional, gracias a su original propuesta de hermenéutica analógica que ha encontrado una amplia aceptación y aplicabilidad no sólo en la filosofía sino también en otras disciplinas como el derecho, la filología, la historia, campos en los que también ha sido reconocido entre los intelectuales más destacados de México. Prueba de ello es su pertenencia a la Academia Mexicana de la lengua y a la Academia Mexicana de Historia. Pero además de sus trabajos sobre lógica, semiología y hermenéutica. El Dr. Beuchot ha hecho muy destacadas contribuciones al estudio de la historia de la filosofía mexicana, tanto con obras de autoría personal, como Lógica y retórica en la Nueva España, Historia de la Filosofía en México, La querella de la Conquista, entre otras muchas, así como a través de traducciones críticas de obras clásicas mexicanas escritas originalmente en latín, como diversos textos de fray Alonso de la Veracruz, Zapata y Sandoval, Tomás de Merado, entre otras. Además, el Dr. Beuchot es un destacado estudioso de la filosofía clásica antigua, especialmente de Aristóteles y medievales, especialmente Santo Tomás. Además de su encomiable labor de investigación en diversos campos de la filosofía y de las humanidades, Mauricio Beuchot es extraordinario profesor que ha dirigido numerosas tesis de licenciatura, maestría y doctorado y ha tenido una muy destacada labor directiva al frente de diversas instituciones como el Centro de Estudios Clásicos del Instituto de Investigaciones Filológicas, la Asociación Filosófica de México y más recientemente fundador del Seminario de Hermenéutica en el mismo Instituto. Como queda evidente, Mauricio Beuchot es uno de los más activos y reconocidos humanistas mexicanos de nuestro tiempo.
5). Dr. Thomas W. Bartenbach. Profesor de la Universidad Madero, Puebla
Sin Mauricio Beuchot, el máximo filósofo actual de Iberoamérica, no habría hermenéutica analógica. Esta propuesta, tan necesaria en nuestros días, ha dado la vuelta al mundo y ha cambiado la apariencia de la filosofía contemporánea por completo. El mexicano Beuchot, incansable pensador, escritor y conferencista, ferviente defensor de los derechos humanos y humanista en el máximo sentido de su significado, es uno de los fundadores del pensamiento mexicano del siglo XXI.
6). Mtro. Jorge Luis Navarro Campos. Investigador del CISAV. Centro de Investigación Social Avanzada. Querétaro, México.
Filósofo dialogante, es la primera impresión que uno tiene cuando lee o escucha a Beuchot. Su vocación de dominico y, por ende, de pensador cristiano, dice: “nos obliga a hacer un denodado esfuerzo por reflexionar sobre los acontecimientos de nuestra historia y para compartir, mediante el diálogo, nuestras reflexiones con otros pensadores contemporáneos que pertenecen a otras escuelas y tradiciones”. Dejarse provocar por los acontecimientos y el diálogo parecen resumir el programa filosófico de Beuchot, por ello nos parece analítico con los analíticos, hermeneuta con los hermeneutas, lógico con los lógicos, está dispuesto a valorar todo lo que la modernidad ha aportado al quehacer filosófico, y de igual manera sorprende su acercamiento a la posmodernidad, atento a descubrir aquello que podría significar enriquecimiento y novedad para la reflexión. Con todo, no renuncia ni regatea nada a su propia tradición, como se deja ver en estas palabras que son motivantes para los seguidores de Santo Tomás, en pleno siglo XXI. “Los filósofos actuales no esperan que hablemos de Frege o de Nietzsche, ni de Quine o Derrida, sino de Santo Tomás, pues a ellos los conocen mejor que nosotros, pero a él (Tomás) no. Esta es la tarea del pensador tomista en el mundo actual: “Nos quieren con un conocimiento de lo nuevo muy profundo, para que seamos capaces del dialogo, pero no nos van a buscar para preguntarnos sobre eso, sino sobre lo otro, lo nuestro. Y eso nuestro que es el tomismo hay que saber contrastarlo con esas nuevas corrientes.” Con esto nuestro filósofo, nos recuerda aquella honda convicción del Aquinate “Toda verdad, dígala quien la diga, viene del Espíritu santo”, con la cual construyó esa incomparable síntesis puesta en su obra, a base de diálogo y discernimiento crítico.
7). Dr. Jesús Manuel Araiza Martínez. Profesor de la Universidad Nacional Autónoma de México.
Mauricio Beuchot es un clásico en el marco de la filosofía contemporánea. Mediante su propuesta teórica de la hermenéutica analógica ha sabido con originalidad amoldar a la realidad del siglo XX y XXI el pensamiento de otro tiempo como el de Aristóteles. Su gran producción literaria da cuenta de su inigualable fecundidad intelectual, digna de un filósofo de todos los tiempos. Pero no sólo es un filósofo por su enorme producción, y un filósofo clásico por sus enseñanzas teóricas; en pleno siglo XXI es también un gran ser humano. Es digno de mencionar que su escuela de estudio e investigación sobre la Hermenéutica Analógica se extiende a los linderos no sólo de México y Latinoamerica sino también a toda Iberoamérica.
8). Dr. Carlos Díaz Hernández. Profesor Emérito de la Universidad Complutense de Madrid
Tengo a Mauricio Beuchot por un hombre sabio: ¿cuántos conocen tan profundamente su propio saber filosófico, desde el alfa hasta el omega? La sabiduría de Mauricio Beuchot está cimentada, y es algo que admiro mucho de él, con una laboriosidad ejemplar, siendo ingentísima su dedicación al leer, al escribir, al comunicar. Presencia es su nombre. Envidio de Mauricio su dominio de las lenguas clásicas y me siento muy orgulloso de su polifacetismo. Y, sobre todo, me siento muy agradecido por su bonhomía, su capacidad de decir tú. Es mi amigo muy admirado.
9). Dr. Fernando Nieto Mesa. Profesor Emérito del Colegio de Ciencias y Humanidades de la Universidad Nacional Autónoma de México, Campus Aragón.
Mauricio Beuchot, es el filósofo mexicano de mayor renombre nacional, su obra máxima es la hermenéutica analógica, la cual ha sido bien aceptada tanto en nuestro país como en el extranjero, no sólo en las humanidades, sino también en otras disciplinas del ámbito universitario.
Casi a finales del pasado febrero, tuve la oportunidad de asistir al doctorado de mi hijo Fernando, en la Universidad de Groningen. El ambiente escolástico y el ceremonial minucioso y puntual, aunado a las togas largas y los negros chapeos, me hicieron recordar las escuelas monacales y catedralicias medievales. Recordé a Erasmo de Rotterdam. En mi biblioteca, conservo una edición vieja y curiosa de su Liber quomodo se quisque debeat praeparare ad mortem que ahora releo. Por si las moscas. Mauricio tradujo esta Preparación para la muerte en la Editorial Jus. Afable, sencillo, de rolliza arquitectura, todo dado a la filosofía, transvena mucha sabiduría con enorme paciencia, adoctrinando a los mozalbillos indoctos que concurren a sus clases en la Universidad Nacional Autónoma de México, con las miras puestas en el arte de pensar, o en la hermenéutica, o en cualquier otra arte liberal. Ese es su cotidiano atareo, amén de otros desempeños minutos de su vocación levítica. Es un hombre bueno, de esos que no saben lo que es hiel y que no han perdido la sal del bautismo. En el umbroso callejón de las versiones, Mauricio sentó sus reales de escribiente estudioso en latines y gramáticas. Y, para el caso, la mentada traslación queda como muestra. En ella, Mauricio se ajusta a las recomendaciones que san Jerónimo advierte a Pammachio, acerca de la mejor manera de declarar las escrituras y de traducir las cosas de una lengua en otra. … que en la traslación de los Griegos (fuera de las escrituras santas, donde hay orden, y mysterio en las palabras) no traslado palabra, de palabra, sino sentido de sentido… Terencio declara a Menandro, Plauto, y Cecilio interpretaron los antiguos Comicos, ¿Por ventura estan asidos a las palabras, y no procuraron mas principalmente guardar la hermosura, y la elegancia en la traslación? Lo que vosotros llamais verdad de la traducción, esta llaman los doctos, mala, y necia imitación… La traslación hecha de una lengua a otra, palabra por palabra, tapa, y cubre el sentido, y es como la grama, que con su hermosura echa a perder, y ahoga los sembrados, porque cuando la oración va asida a los casos, y a las figuras, apenas puede con gran rodeo declarar lo que se podía significar con media palabra… Anden otros a caza de silabas, y letras, y buscad vos las sentencias, que es lo que importa. No estaría mal que quienes se dicen traductores leyeran de cuando en vez la tal epístola. El tiempo andando, lograríamos mejores versiones. Como la de Mauricio Beuchot. Vale.
10). Dra. Virginia Aspe Armella. Profesora e investigadora de la Universidad Panamericana de México.
Mauricio Beuchot ha sido un filósofo de primer orden en la segunda mitad del siglo XX. Su trabajo tiene el mérito de haber recuperado la tradición filosófica mexicana a través de sus estudios sobre el pensamiento filosófico colonial (Beuchot, Herder, 1996), tradición relegada por la filosofía liberal y positivista del siglo XIX; además, recuperó la metodología analógica de la tradición escolástica medieval (el método de la analogía aristotélico-tomista recuperado por Tomás de Vío, Cayetano, y por la tradición salmantina del siglo XVI) para contribuir con una solución -la hermenéutica analógica (Beuchot, UNAM-Itaca, 2009)- frente a los desafíos que formulaban los pensadores posmodernos del siglo XX (Beuchot, UNAM-Porrúa, 1998). Formado en la escuela escolástica y analítica de la universidad de Friburgo y teniendo como antecedente su formación tomista en la universidad Iberoamericana, Beuchot supo transitar hacia nuevos paradigmas filosóficos durante su estancia en el Instituto de Investigaciones Filosóficas de la UNAM dialogando con pensadores de muy diversa raigambre (Beuchot-Dussel; Beuhot-Villoro). Así mismo, Beuchot ha sabido actualizar la metodología analógica con las contribuciones de autores contemporáneos (Pierce, Ricoeur) apartándose de enfoques tradicionalistas, argumentando con un discurso laical que la tradición filosófica católica no había logrado formular.
11). Dr. Arturo Mota Rodríguez. Profesor de la Universidad Lumen Gentium. Ciudad de México.
La propuesta filosófica del doctor Mauricio Beuchot Puente, la hermenéutica analógica, se ha convertido en una referencia imprescindible en la reflexión filosófica seria respecto a la necesidad de tener un principio sólido que ayude a fundamentar el conocimiento en medio de este ambiente intelectual de confusión y dispersión, que significa el relativismo de la posmodernidad radical. Su tratado de hermenéutica analógica ha servido para orientar una filosofía del diálogo y de la construcción de caminos de humanización, tan necesarios en nuestro tiempo.
12). Dr. Francisco Manuel López García. Profesor e investigador de la Universidad de Guanajuato.
En el camino de la filosofía hay muchos senderos y uno de ellos lo representa Mauricio Beuchot. Más allá del indudable rigor de su propuesta filosófica va construyendo poco a poco un legado de diálogo, respeto y amistad. La palabra es el ágora donde el filósofo sale al encuentro, y ahí se descubre que el “logos” es exigente pero también generoso, crítico, pero al mismo tiempo incluyente. Dejemos, pues, que la palabra sea… en fraterna analogía.
13). Dr. Juan Manuel Campos Benítez. Facultad de Filosofía de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla.
El empirismo o positivismo lógico terminó como movimiento en 1939. Sin embargo, se le puede considerar como un modelo del univocismo, al darle tanta prioridad a las ciencias empíricas y formales. Cuando se le contrasta con el pensamiento posmoderno, primordialmente equivocista, puede entenderse mejor la propuesta que puede acercar ambas tendencias: la hermenéutica analógica. Es un error considerar «hombres de paja» a alguna de las propuestas extremas, pues no deja ver su pertinencia en el esquema completo, la analogía como mediador entre los extremos. La hermenéutica analógica trata temas como el mito, el símbolo y la metáfora sin dejar fuera la filosofía del lenguaje y tema afines: los integra.
14). Escultor Ernesto Vega Álvarez. Profesor de la Academia de Lenguas Clásicas Fray Alonso de la Veracruz.
Al ver la enorme obscuridad en que se encuentra el arte contemporáneo, he recurrido al pensamiento filosófico del doctor Mauricio Beuchot, el cual me ilumina para hacer un análisis interpretativo de la historia del arte. Y su propuesta estética posee una lógica propia de nuestro pensamiento mexicano, la cual me hace fundamentar mi trabajo artístico.
15). Dr. Mario Magallón Anaya. Investigador del Centro de Estudios sobre América Latina y el Caribe y miembro del Sistema Nacional de Investigadores nivel III.
La filosofía de la hermenéutica analógica beuchotiana tiene como marco conceptual y categorial, la antigua idea de analogía, que viene desde Pitágoras, pasa por Platón y Aristóteles, atraviesa la Edad Media con Tomás de Aquino e inicia la modernidad con Bartolomé de las Casas, hasta atravesar la Época Moderna recogida y resemantizada por Blas Pascal, Giambatista Vico; atraviesa el romanticismo literario y filosófico de los siglos XVIII y XIX hasta Dilthey, quién presenta un primer estudio moderno de filosofía hermenéutica, para arribar al siglo XX con Martin Heidegger, Hans Georg Gadamer y Paul Ricoeur, esto, por señalar apenas algunos (muy pocos, por cierto) de los más representativos, que han reflexionado sobre la filosofía hermenéutica interpretativa y explicativa de la Realidad, del Mundo, de la Vida, de la Existencia, de Dios, de la Ciencia, de la Tecnología, etcétera. Porque el ser humano es un hermeneuta analógico, comparativo, simbólico, dialéctico, discursivo y analítico. Es un intérprete de la Totalidad, del Ser y de los múltiples Saberes Humanos del Mundo y de la Vida. Así, la hermenéutica es un instrumento de explicación y de interpretación analógica comparativa que busca el justo medio. Por ello, puede decirse que, una hermenéutica analógica es un instrumento de interpretación, pero no se queda en una interpretación univoca o reduccionista, que sólo admite, en definitiva, una lectura válida del texto; pero tampoco se abre a una interpretación equivocista, que admite casi todas las lecturas como válidas, y, a la larga, tiene que aceptarlas todas como admisibles. Se trata de una interpretación analógica, que da cabida a varias lecturas como válidas, pero según un diferente rango o grado de validez, es decir, de acercamiento a la verdad del texto. […] La metodología resultante de esta hermenéutica analógica es la heurística interpretativa, por lo que puede aplicarse al derecho (a las humanidades y a las ciencias sociales y las naturales). […] Las virtudes epistémicas que implica son la parsimonia, el equilibrio proporcional y, sobre todo la sutileza.
16). Dra. Martha Patricia Irigoyen Troconis. Investigadora del Instituto de Investigaciones Filológicas de la UNAM.
Mauricio Beuchot, orgullosamente mexicano, es uno de los pilares de la filosofía contemporánea a nivel mundial. Su “Hermenéutica Analógica”, nacida hace ya más de dos décadas, ha pasado de ser una propuesta filosófica más, a la demostración empírica de que es posible aplicar el equilibrio en todas las áreas de las ciencias humanas. Su hermenéutica invita a la reflexión constante y al diálogo constructivo, tan necesarios para enfrentar la dispersión y la intolerancia que imperan en muchos ámbitos del quehacer humano en nuestros días. A mi juicio, la Hermenéutica Analógica de Mauricio Beuchot es la forma más amable y efectiva de enseñar a ver el mundo a través de un ojo crítico, temperado, propositivo y responsable.
17). Mtro. Miguel Gurrola. Socio fundador, investigador y director del Instituto de Investigación aplicada “Applied Research Institute TCPS SIA” en Letonia, país báltico miembro de la Unión Europea. www.tcps.institute.
Comparto algunas aplicaciones la hermenéutica analógica en el campo del Desarrollo Organizacional. La hermenéutica analógica le da originalidad y fuerza creativa al Desarrollo Organizacional como disciplina de las ciencias administrativas que busca mejorar la efectividad de personas, equipos y organizaciones, pero ahora con un sentido humano basado en un proceso de perfeccionamiento integral, esto es, en una vida virtuosa.
En este contexto, la hermenéutica analógica del doctor Mauricio Beuchot Puente, es una metodología poderosa para formar líderes conscientes, que puedan convertirse en estrategas de la transformación humana y cultural. Cuando los líderes se forman a conciencia, sin más capaces de crear valor y mejorar el bienestar integral de las personas en todo tipo de organizaciones, instituciones y sociedad en general. Todo esto es posible desde un enfoque de proporción capaz de integrar ciencia y humanismo, a través del uso consciente de la tecnología, en coherencia con un propósito trascendente para la propia persona y para la sociedad.
Gracias a la consistente aplicación de la HA para interpretar la realidad de una organización o institución, podemos afirmar que una de las causas que nos hace perder el rumbo y el sentido de trascendencia personal y profesional es la incapacidad de interpretar los textos escritos, hablados y actuados. Un liderazgo consciente debe conectar necesariamente con una orientación natural a mejorar los coeficientes de inteligencia racional, emocional y espiritual de las personas. De allí la importancia que tiene la hermenéutica analógica, para ayudarnos a ponerlos los textos dentro de su debido contexto, en armonía con el trabajo interior con uno mismo, esto es, en todo aquello que se refiere al autoconocimiento y a la evolución constante como personas.
El poder transformador la interpretación con enfoque hermenéutico analógico, permite comprender para luego iluminar la creación de soluciones creativas que ayuden a personas, equipos y organizaciones a ser más efectivos en múltiples dimensiones de la vida humana, disfrutando a su vez de su perfeccionamiento integral con sentido humano.
Finalmente es menester precisar que sobre el doctor Mauricio Beuchot y su hermenéutica analógica, nos encontramos ante una vasta obra de un extraordinario autor que pone muy en alto el nombre de México. Su hermenéutica analógica es una propuesta muy eficaz para dialogar sobre los problemas y grandes oportunidades de nuestro tiempo en múltiples campos de acción. Mauricio Beuchot nos ofrece una alternativa para interpretar y reinterpretar los signos de nuestro tiempo, sin caer en el peligro de asumir posiciones extremas. Nos invita construir a partir de aquello en lo que coincidimos, en vez de excluir, descalificar o destruir en función de lo que diferimos. Se trata de un gran pensador de nuestro tiempo, cuya obra es ya un legado vivo y operante para esta y futuras generaciones.
18). Mtro. Napoleón Santos Aguilera. Soconusco, Veracruz.
Al doctor Mauricio Beuchot Puente:
A principios de la década de los noventa. Mientras que, en algunos círculos académicos de nuestro país, se preguntaban sobre una filosofía propia de lo Mexicano, el Dr. Mauricio Beuchot Puente (UNAM) daba forma a una propuesta filosófica, que vendría a desvanecer una especie de apatía que permeaba el quehacer en la filosofía, creían que la crisis había alcanzado a la filosofía y algunos pensadores mencionaban que deberíamos decir: Adiós a la verdad (VATTIMO 2010).
Desde la hermeneútica M. Beuchot nos plantea una visión y una propuesta que, tiene que ver con la Hermenéutica y la Analogía; centrándose en la Analogía para oxigenar a la hermenéutica y como él mismo lo dice, tiene sus orígenes desde la diagonal Pitagórica, la proportio, conectando con lo mestizo y Los hijos del limo (Octavio Paz 1974).
Dando forma a la Hermenéutica Analógica (HA), un razonamiento nada superficial, sino un método de inferencia, para abordar lo particular y conectando con lo universal por medio de lo semejante y lo diverso, predominando este último. Una herramienta fundamental para comprender lo que nos rodea e interactuar con las cosas y los seres humanos.
La Hermenéutica Analógica nos ayuda en la comprensión del arte, la pedagogía, en las ciencias jurídicas, la historia, la antropología, entre otras… También, permite crecer en las virtudes, entre ellas, la prudencia (Phrónesis). Recientemente, M. Beuchot nos regala una propuesta de gran utilidad, El Razonamiento Analógico. Un planteamiento muy útil, sobre todo, en estos tiempos, que permea la equivocidad en la sociedad mexicana. México sin sentido (G. Hurtado 2011) los mexicanos hemos perdido el sentido.
Sin duda, Mauricio Beuchot Puente es un filósofo muy profundo y para comprenderlo mejor, me atrevo a decir, (o que él, me corrija) no debemos pasar de largo frente a los filósofos novohispanos (entre otros). Él mismo, es un especialista.
He tenido tres grandes honores que el Maestro Mauricio Beuchot me ha prodigado:
a). Años 90 en la Universidad Veracruzana cuando me presentó con él, mi también, maestro Ariel Campirán Salazar.
b). Cuando el Dr. M. Beuchot aceptó asesorarme en mi tesis y me permitió, clasificarle la producción de su vasta obra (35 libros en 1996), ahora, ya son más de 200, sólo por mencionar sus libros.
c). Y fungir como sinodal en mi examen profesional.
Muchas Gracias Dr. Mauricio Beuchot Puente.
19). Mtro. Jesús M. Herrera Aguilar. Profesor de Filosofía en nivel medio superior y superior. Administrador del sitio de Facebook de Mauricio Beuchot: https://www.facebook.com/BeuchotMauricio/
La Hermenéutica Analógica, un puente hacia el Nuevo Realismo.
Mauricio Beuchot ha recuperado la analogía para hacer que la filosofía tenga un carácter dialógico. En el contexto de la desacreditación del triunfo de la ciencia moderna, porque demostró que el sentido no era objeto suyo. Y de la, ya ahora, también, desacreditación del relativismo posmoderno que, al ir en contra de la violencia de la metafísica moderna, impuso la violencia del irracionalismo, i. e., el capricho. Se cayó en lo que se critica, la violencia. Y Beuchot es un filósofo que, mediante la analogía como método, hace ver este problema que ha detenido el diálogo y el avance de la filosofía.
Nuestro filósofo conoce los dos lados referidos: el moderno racionalista, porque el primer Beuchot, el del Instituto de Investigaciones Filosóficas, es experto en Lógica, la cara, diría él, univocista, de la realidad. Muchos textos sobre lógica y su Introducción a la Lógica, publicada por la UNAM, lo demuestran. Beuchot como buen lógico, ha hecho ver los alcances y límites del univocismo. No desacredita a priori. Y es experto en la otra cara de la realidad: gracias a su trabajo en el Instituto de Investigaciones Filológicas de la UNAM.
Ahí Beuchot responde con un método para la hermenéutica y la filosofía posmoderna, que, ésta, por falta de prudencia (de analogía), abusa de la hermenéutica para confundir lo polisémico con el relativismo, diría Beuchot, con la equivocidad. Mauricio Beuchot hace también el balance, para precisar las virtudes y los excesos de la filosofía posmoderna. Para esta evaluación hay, entre muchas otras obras, en la editorial Torres Asociados, una Historia de la filosofía en la posmodernidad.
La propuesta de Mauricio Beuchot se denomina Hermenéutica Analógica, es una propuesta dialógica, va más allá de la deconstrucción, sorprendiendo con la reconstrucción. Sorprende, porque su propuesta, la hermenéutica analógica, ya está inscrita en el movimiento de El nuevo realismo.
El aporte de Beuchot para trabajar en el movimiento de El nuevo Realismo, está, entre otras obras, en «El nuevo realismo y su hermenéutica», texto de la editorial Círculo Hermenéutico, de Buenos Aires, Argentina, en donde se hacen ver los alcances y límites de los clásicos de la Filosofía moderna y contemporánea, para lograr el nuevo realismo con los pendientes que nos han dejado, pendientes que, lejos de atenderlos, han estado en el olvido. Porque la actividad filosófica se ha quedado más en la exposición que en el desarrollo de ésta, atendiendo a las necesidades a las que hoy la filosofía ha de responder. Y, para el nuevo realismo, Beuchot recurre al diálogo, haciendo el análisis y la síntesis reconstructiva con los aportes de los pensadores jóvenes, pioneros del nuevo realismo, y con los diversos hermeneutas que ya están en su madurez intelectual, sumando esfuerzos con los jóvenes para hallar el nuevo realismo.
20). Pbro. Mtro. Federico Santos Sánchez. Ticul, Yucatán, 3 de enero de 2026.
Mi encuentro personal con Mauricio Beuchot.
Fue estudiando la licenciatura en filosofía en Roma (2007 aproximadamente) cuando escuché hablar del Dr. Beuchot gracias a un compañero que en el Seminario de Ecatepec realizó su trabajo final en filosofía sobre él. He de confesar que durante los tres años del Bachillerato en filosofía en mi Seminario de Yucatán nunca fue mencionado. Tampoco durante los 2 años de la licencia en Roma ni en el máster en filosofía personalista cursado con la Asociación Española de Personalismo. Fue apenas estudiando la maestría en filosofía por la Universidad Anáhuac que algún profesor hizo alusión a su obra. Por mi parte, desde que imparto en mi tierra clases de filosofía contemporánea he incluido en el programa al dominico para darlo a conocer, especialmente a las nuevas generaciones de filósofos, para que constaten que de nuestro país pueden salir grandes pensadores para el mundo.
Actualmente estoy realizando el doctorado en Filosofía en la Universidad Anáhuac sobre el tema de la mediación apoyándome en la Hermenéutica Analógica (HA), propuesta que rescatando el “punto medio”, el equilibrio aristotélico retomado posteriormente por santo Tomás de Aquino, permite responder, mediante un diálogo creativo y constructivo, a problemáticas contemporáneas como la paz, los derechos humanos, el feminismo, la ideología de género, la interculturalidad, etcétera.
Para mí Mauricio es un nuevo Aquinate: tanto por la cantidad imparable de libros que sigue escribiendo como por lo actualizado que está. Gracias al Mtro. Juvenal Cruz ya poseo 150 libros físicos, además de los virtuales, que algún día pasarán al acervo de alguna institución (Seminario o Universidad) en mi tierra que desee conservar y promover los estudios beuchotianos. Nuestro autor conoce la obra de los filósofos en vida que “están de moda” a nivel mundial como Byung Chul Han, Markus Gabriel, Maurizio Ferraris, etcétera. Algo que caracterizó al Doctor Angélico y que Beuchot, como buen dominico, supo asumir fue una apertura a todas las corrientes de pensamiento independientemente sean o no compatibles con su manera de pensar. El nacido en Torreón disfruta escuchar y dialogar con todas las personas, sin que esto le lleve a cambiar sus convicciones. En sus amenas conferencias menciona que sostuvo amistad con grandes como Ricoeur, Derridá, Vattimo, Villoro, Grondin, etcétera.
La HA hoy se aplica a diversas disciplinas como la psicología, pedagogía, derecho, literatura, arte…y su estudio se ha extendido por todo el mundo. En varios estados de México se pueden encontrar muchos alumnos de Mauricio Beuchot y “discípulos” que siguen estudiando su obra y dándola a conocer, algunos más jóvenes que otros, como Napoleón Conde, Arturo Mota, Lourdes Cabrera, Luis Eduardo Primero, Juvenal Cruz, Dora Elvira García, Jesús Herrera, etcétera.
Del 1 al 5 de diciembre pasado se realizó en Mérida el XXII Congreso Internacional de Filosofía promovido por la Asociación Filosófica de México (AFM). Fue una oportunidad para conocer personalmente a Mauricio Beuchot: comimos juntos, aceptó visitar el Seminario Mayor de Yucatán y me obsequió y dedicó su magna obra El Tratado de Hermenéutica Analógica que conservaré siempre con grande aprecio. Una experiencia inolvidable. Ojalá continuemos conociendo, valorando y difundiendo lo que el P. Beuchot heredará a la humanidad.
21). Mtro. Porfirio Tepox Cuatlayotl. Docente de la Academia de Lenguas Clásicas Fray Alonso de la Veracruz.
Mauricio Beuchot Puente, oriundo de Torreón Coahuila, es el filósofo mexicano con una propuesta filosófica basada en una obra vasta y compleja de la que ya han expuesto varios lectores y especialistas de su obra. Por nuestra parte, por la naturaleza y brevedad de este comentario, únicamente queremos citar que la obra de Beuchot es muy generosa, pues no sólo se presenta como una filosofía, sino también como un método, como una vía que guía a otras áreas de estudio en búsqueda del conocimiento, como es el caso de la enseñanza de las lenguas clásicas, pues, con la lectura de la obra de Mauricio Beuchot, ésta pone en contacto a maestros y alumnos con la analogía, la cual permite que, entre una lengua y otra, ya español y latín, ya español y griego antiguo, los maestros y alumnos traten de encontrar la proporción, lo que es semejante entre las lenguas, sin olvidar que predomina lo diferente, tal como lo cita Mauricio Beuchot en su Tratado de Hermenéutica analógica, quien exhorta a respetar la diferencia sin renunciar a la semejanza que permite lograr alguna universalización.
De la misma manera en la obra vasta y compleja de Mauricio Beuchot, para ser más específicos, en su libro Filosofía y lenguaje en la Nueva España expone: “Con la aplicación de la analogía, integramos lo desconocido a partir de lo conocido, no tenemos otra manera de proceder. Por ello, vamos reduciendo o conmensurando lo desconocido con lo que logramos hacer compatible o análogo a lo conocido”.
Vayamos, pues, a realizar una aplicación en la cual presentamos el estudio de las lenguas de lo conocido a lo desconocido, es decir, del español al latín y del español al griego antiguo, acercándonos por su semejanza sin olvidar que predomina la diferencia. A continuación, presentamos tres ejemplos del estudio sintáctico de las leguas en exposición que iluminan nuestro propósito:
Español
El amigo es otro yo.
Estudio sintáctico
El amigo: suj. | es: nus. |otro yo: p. nom. |
Latín
Amicus alter ego est.
Estudio sintáctico
Amicus: suj. | alter ego: p. nom. | est: nus. |
Griego
Ὁ φίλος ἐστὶν ἄλλος ἐγώ.
Estudio sintáctico
Ὁ φίλος: suj. | ἐστὶν: nus. | ἄλλος ἐγώ: p. nom. |
A manera de conclusión de este breve comentario, podemos ver que, entre la lengua española, latina y griega, lo primero que debemos atender, de acuerdo a la filosofía de Mauricio Beuchot, son los puntos de semejanza o compatibilidad como lo apunta el modelo gramatical de la oración sustantiva copulativa que contiene un núcleo de la unidad sintáctica (nus.), un sujeto (suj.) y un predicado nominal (p. nom.) que comparten las tres lenguas en exposición. Ciertamente, esto las hermana, pues reduce su diferencia, reduce su otredad y su extranjería. Asimismo, se puede ver, que, si se busca el punto de semejanza entre las lenguas, tal como lo apunta Mauricio Beuchot en su filosofía, entonces, es posible respetar las diferencias presentes entre las lenguas, diferencias que son abundantes entre ellas. La siguiente nota ilumina este comentario, acerca de la diferencia que se respeta, pues el español y el latín se escriben con abecedario y el griego antiguo con alfabeto. Una diferencia más es que el latín y el griego son lenguas con caso gramatical y el español ya no cuenta con este accidente gramatical que en su lugar se vale del uso de las preposiciones para resolver esta ausencia en esta lengua.
Finalmente, con estos ejemplos podemos ver que la filosofía de Mauricio Beuchot se presenta como un método, como un camino para el estudio de la lengua española, latina y griega, que busca la semejanza o compatibilidad entre lenguas y respeta sus diferencias.
22). Dr. Jaime Méndez Jiménez. Universidad Veracruzana. Campus Poza Rica.
Referirme al Dr. Mauricio Beuchot es hablar del hombre y de su obra. La cercanía, autenticidad y sencillez con que responde a quienes acudimos a él, son proverbiales. La serenidad, empatía y espiritualidad que emana, invitan a la confianza y al diálogo. Sus conferencias y conversaciones son amenas y estimulantes. Su agudeza intelectual, le permite brindar explicaciones sobre temas complicados, con máxima claridad y exactitud. Tiene el don de hacer sencillo lo complejo. Toca la genuina ingenuidad filosófica, por estar dotado de una mente preclara con una sutileza aquinatense.
Retomó la filosofía antigua y la postuló ante la comunidad mundial, en el Congreso Nacional de Filosofía de 1993 en Cuernavaca, la renovada corriente filosófica de la Hermenéutica Analógica como nuevo modelo de interpretación del hombre, del mundo y del universo. En el Tratado de hermenéutica analógica, desarrolla de inicio, su concepción hermenéutica, como una óptima, opción entre la univocidad y la equivocidad. En sus más de 200 libros, vincula esa noción con los saberes humanos, en una gama admirable que, por su amplitud, estimo constituye un verdadera Enciclopedia de Hermenéutica Analógica. En síntesis, el doctor Mauricio Beuchot ocupa un lugar privilegiado entre los investigadores de la actualidad.
23). Dr. Mario Díaz Domínguez. Docente del Centro de Investigación Educación (CIE) de la Universidad Autónoma de Tlaxcala.
El Dr. Mauricio Beuchot es un filósofo preocupado por el cultivo y la adecuada apropiación de la tradición filosófica. Su basto conocimiento de ésta le ha permitido pensar en vínculos insospechados entre varios filósofos y escuelas filosóficas. El Dr. Beuchot ha encontrado en la analogía el punto clave para enlazar distintas propuestas filosóficas. La misma analogía tiene una tradición que pone de manifiesto su desenvolvimiento histórico a través de distintos filósofos. El Dr. Beuchot, a mi juicio, hace una Analogía de la analogía, es decir, la proporción pertinente y prudente de todo lo que se ha dicho de la analogía en su despliegue interno y externo. No se trata de una analogía unívoca ni tampoco equívoca, se trata de una analogía que el filósofo Mauricio Beuchot la hace comparecer como hermenéutica analógica, la cual conserva algo de lo dicho, promueve lo no dicho y se instala en la apertura posible de lo por decir.
La hermenéutica analógica es el sello primordial del pensamiento del Dr. Beuchot, la cual nos invita a pensar siempre desde una perspectiva de identidad y diferencia de aquello de es tematizado, logrando así una mirada más amplia y robusta del tema mismo. En suma, el trabajo académico del Dr. Mauricio es un faro necesario al cual debemos recurrir, cuando estemos náufragos en la filosofía, para recuperar el equilibrio teórico-práctico de la exigencia del trabajo filosófico.
24). Jorge Alan Flores Flores. Facultad de Filosofía y Letras de la UACH.
Beuchot y su conferencia sobre Aristóteles.
Hay un tiempo señalado para todo…
Eclesiastés 3:1
Cuando era estudiante de filosofía asistí a una conferencia de Mauricio Beuchot que nos impartió en el Aula Magna “Federico Ferro Gay” de la Facultad de Filosofía y Letras de la UACH. Alguno de mis profesores me había insistido en la importancia de atender la conferencia. El Dr. Beuchot, no sólo es el filósofo más importante en nuestra lengua, sino también es un muy querido amigo mío. Si lo decía mi profesor entonces era cierto. Todo mi respeto y admiración, si es su amigo, entonces también será mío -me dije con convicción-.
Los días previos a la conferencia los gasté indagando y revisando (sin mucho éxito) algunos libros sobre el Dr. Beuchot, no lograba entender el concepto de analogía, por aquellos años yo creía que la filosofía debía ser unívoca, o ser un fracaso. Creía también, que sí la filosofía no se sobreponía al equivocismo posmodernista en boga, entonces todos estábamos perdidos. (Estoy hablando de los años en los que no existía la IA, y el internet era precario. Las personas acudíamos de manera presencial a las bibliotecas para demorarnos por horas indagando en las páginas de los libros profundos y escasos, escasos, en comparación con nuestros días).
La realidad aplastó mi unívoca convicción de atender la conferencia del Dr. Beuchot y de paso el generoso consejo de mi profesor. Debía atender asuntos distintos a los universitarios, prioritarios e indispensables para continuar siendo universitario. Por fortuna pude mediar entre mis ineludibles tareas mundanas y mi convicción de atender la conferencia para el bien de mi formación filosófica.
Llegué bastante tarde a la disertación, era parte del costo de la referida conciliación. Apresurado y algo apenado por mi destiempo encontré un asiento vacío en el centro preciso del auditorio el cual pude ocupar luego de incomodar a los asistentes de la fila que debía cruzar para sentarme en mi silla a la mitad de la fila, en el centro del Aula Magna. Quedaban veinte minutos antes de que la conferencia terminara, yo me demoré unos más en encontrar la escucha.
Con una sencillez desconcertante, dejó una huella duradera en mi manera de pensar. Nos habló entonces de una vieja afirmación aristotélica: “el ser se dice de muchas maneras” (Metafísica, Libro IV). Aquella frase, aparentemente técnica, se desplegó ante nosotros como una clave para comprender no solo la metafísica, sino también el modo en que interpretamos el mundo, los textos y la experiencia humana.
En Aristóteles, decir que el ser se dice de muchas maneras no implica relativismo ni confusión, sino reconocimiento de la pluralidad ordenada del sentido. El ser no es unívoco, no significa exactamente lo mismo en todos los casos, pero tampoco es equívoco. No significa algo completamente distinto sin relación alguna. Entre esos extremos se abre un espacio intermedio en el que el sentido se diversifica sin perder referencia. Esa tensión entre unidad y pluralidad fue, precisamente, el puente que Beuchot tendió hacia su propuesta de la hermenéutica analógica.
La hermenéutica analógica recoge esta intuición aristotélica y la traslada al campo de la interpretación. Interpretar, nos sugería Beuchot, no es imponer un significado único ni abandonar el texto a una proliferación arbitraria de sentidos, sino buscar un equilibrio prudente entre ambos riesgos. La analogía permite reconocer que hay múltiples interpretaciones legítimas, pero no infinitas; que el sentido se expande, pero siempre en relación con un núcleo significativo que lo orienta.
Aquella conferencia me hizo comprender que la hermenéutica analógica no es sólo un método, sino una actitud filosófica: una forma de pensar que asume la complejidad del sentido sin renunciar a la verdad. Así, la antigua enseñanza aristotélica sobre el ser encontraba una nueva vida en la propuesta de Beuchot, recordándonos que comprender es siempre un ejercicio de mediación, de proporción y de cuidado frente a la riqueza del significado.
Durante muchos años viví apenado por llegar tan tarde a esa conferencia fundamental. Muchos años después, mientras escribo este esta nota, me doy cuenta, que llegué puntual para atender la cita puntual que debía escuchar.
25). Dra. Martha Raquel Facio Gutiérrez. Chihuahua, Chih. México.
La analogía como práctica interpretativa en contextos educativos y comunitarios.
En los dos últimos años he visto, escuchado, hablado y presentado libros de compañeros que reflexionan y proponen a partir del pensamiento de Mauricio Beuchot como nunca antes, así que pensar en Mauricio Beuchot es pensar en producción, en vigencia, en incidencia filosófica, en novedad de pensamiento.
Pensar en Mauricio Beuchot en estos días es hablar de cómo la hermenéutica analógica ha cambiado nuestra manera de interpretar el mundo. Yo le encuentro utilidad en mi investigación educativa y social. Pensar entonces hoy en Mauricio Beuchot es, para mí, pensar en cultura, ética y derechos humanos como dimensiones inseparables de la vida social. Su obra me ha permitido comprender que la cultura no es solo un repertorio de significados, sino un espacio de interpretación ética, donde los valores se negocian, se disputan y se cuidan.
En particular, la hermenéutica analógica ha sido un referente fundamental en mi investigación educativa y social, pues me ha ofrecido una vía para mediar posturas aparentemente opuestas, entre el normativismo y el relativismo, entre las reglas institucionales y las prácticas cotidianas, entre el discurso académico y las experiencias con los sujetos.
La analogía entendida como principio de interacción me ha permitido reconocer una pluralidad de sentidos sin omitir criterios éticos mínimos que estructuran la dignidad humana. Contar con esta perspectiva, investigar para mi no significa imponer una interpretación única ni evadir el sentido en una multiplicidad infinita, sino construir acuerdos interpretativos responsables, atentos al contexto cultural y comprometidos con los derechos humanos. Es así que la propuesta de Mauricio Beuchot no sólo orienta mi marco teórico, sino que permea mi manera de hacer investigación, dialogar con comunidades y pensar la educación como un espacio de cuidado, justicia y sobre todo reconocimiento.
Desde esta trayectoria, el reto que identifico hoy no es solo teórico, sino profundamente práctico y político en el mejor sentido del término, llevar a hermenéutica analógica al diálogo juvenil en comunidades urbano-marginales. Considero que esta perspectiva ofrece herramientas especialmente productivas para generar espacios de escucha, reconocimiento y mediación de sentidos, en contextos atravesados por la desigualdad, la violencia simbólica y la exclusión.
He visto que la hermenéutica analógica de Mauricio Beuchot permite posicionar a las y los jóvenes no como objetos de intervención, sino como sujetos intérpretes y protagonistas del cambio en sus propias comunidades, capaces de construir sentidos compartidos sin negar sus diferencias. Este enfoque permite dialogar en el trabajo que he venido realizando desde hace algunos años en el ámbito educativo y social, donde el diálogo, la mediación cultural y el compromiso con los derechos humanos han mostrado ser claves para fortalecer la participación juvenil, la cohesión comunitaria y la agencia colectiva.
26). Roberto Carlos Pavón Carreón. Docente de la Academia de Lenguas Clásicas Fray Alonso de la Veracruz.
Dentro de la diversificación en el tema de la analogía el doctor Mauricio Beuchot explora su racionalidad a través de la dialéctica, lo cual equívocamente algunos especialistas hacen equivaler con el qiyās, es decir, la hermenéutica jurídica islámica. No me aventuro a afirmar que sea lo más importante o más admire en lo personal acerca del pensamiento del doctor, pero sí ha sido un punto en particular en el que me he detenido y que, aunque es revisado en distintas obras del filósofo mexicano, se condensan mejor en una que es la que más hay que releer: Dialéctica de la analogía.
En tal libro, como en muchos del Dr. Beuchot, se presenta la importancia de la dialéctica partiendo cronológicamente en cómo ha sido reflexionada por pensadores antiguos y modernos para ir confirmando cómo por lógica cimienta la analogía, que es una aproximación a la armonización entre lo unívoco y lo equívoco, la tensión pues que “eternamente” se desarrolla en (in)finitas luchas de contrarios.
El filósofo torreonense en su vasta obra exhorta a convertirnos en mutaqayisín, sustantivo árabe plural que se refiere a aquellos en individuos que ni se enraízan en extremos de la analogía ni se petrifican en la tibieza o la mediocridad, causales de fanatismos y apatía respectivamente, lo que desafortunadamente prolifera en este ya cuarto del presente siglo. El pensamiento de Mauricio Beuchot Puente, no ha de limitarse al plano filosófico, sino que basándose en ello hay que llevarlo a cada uno de los caminos de la interpretación: las artes – incluida la traducción -, la ironía, la ciencia – delicado asunto, necesario para inicio no como fin -, la teología; y hacerlo crecer analizando o empezando a analizar distintos conceptos con equilibrio entre rigurosidad y flexibilidad, siguiendo ese modelo analógico. Insistir en la diversificación del pensamiento, ya que la tensión dialéctica se vuelve más interesante justo porque al palpar (y de vez en cuando jalar) cada una o la mayoría de sus tensadas cuerdas el propio pensamiento paradójicamente se flexibiliza, ya que la analogía no es un punto y final, sino una continua coma que tropieza en impuestas mayúsculas, que se “eufemiza” en coquetas comillas o se disfraza de otros puntos menos en uno final que es tajante y extremo, no radical sino que por imponer “verdad” se autodestruye ante la renuncia de soltar la cuerda y dejar que caiga, decayendo además el propio ser en sus virtudes.
27). Jorge Reyes Negrete. Universidad Autónoma de Tlaxcala.
En “A un poeta menor de la antología”, Borges, en una atmosfera de resignación, melancolía profunda e incertidumbre existencial, sostuvo que quienes escribimos, ante la tiranía del tiempo, nos reducimos a ser palabras en algún índice. Poco más de tres años han pasado desde que el profesor Enrique Dussel, al hablarme sobre su estética de la liberación, me encomendó escribir un libro sobre derechos humanos en clave emancipadora.
En el culmen del proceso literario, especulé en torno a quién, significativamente, podría, a petición mía, prologar el texto —pues no sólo representaba una de las obras que más he disfrutado escribir, sino que instituye una pendiente labor con Dussel.
Uno de los epígrafes de la investigación sostiene la idea de que los derechos humanos pueden ser equivalentes trans-culturalmente. La parte medular de la afirmación y el anagrama de filosofemas planteados se sustentan argumentalmente en la hermenéutica analógica y la analogía proporcional disyuntiva rigurosamente trabajadas por Mauricio Beuchot.
Al seno de la cavilación, le pedí al doctor Beuchot que pudiese prologar mi trabajo. Él, generoso, como todas las personas le conocen y me han dado testimonio al respecto, aceptó; me remitió unas brillantísimas líneas que yo goce leer. Me recibió en su convento en Tlalpan; un espacio visual —y estéticamente— no sólo bello sino muy proclive para la reflexión intelectual. Al llegar, él ya hacía en el jardín. Bajé, le saludé, y con una inconmensurable humildad me devolvió el saludo muy familiarmente.
La charla fue amena; yo sólo escuchaba —el papel de la escucha no negligente es el que nos ocupa a quienes queremos apr(h)ender—. Te voy a platicar varios chismes o, mejor dicho, historia e historias de la filosofía mexicana, me dijo. En secuela, un breve silencio nos acompañó, hasta que éste fue interrumpido nuevamente por el doctor Beuchot para decirme frontalmente: su libro es un buen texto, pero algo que no dije en el prólogo es que debe, usted, tener cuidado con el subjetivismo que allí trabaja. Yo, sin capacidad de reacción —pues requería tiempo para procesar mi respuesta—, le pedí que me firmara los libros que llevaba en mano; accedió cortésmente. Acto seguido, con mucho respeto, le expresé que yo llevaba un par de mis obras para obsequiarle; con un alto grado de empatía me reclamó devolver el don; entonces, le dediqué unas letras con tinta azul; al leerlas, sonrió, casi sonrojado: “Para quien considero mi maestro y el filósofo mexicano más importante aún con vida” —no estoy seguro del orden de la dicción, pero eso en esencia—.
Después de ello, me invitó a conocer su biblioteca, donde lo primero que llamo mi atención al seno de la inmensa estantería, fue un texto del fraile dominico San Alberto Magno. Muchas obran yacen ahí, entre ellas, las del doctor Beuchot; más de 200 libros, un sinnúmero de artículos y muchas tesis que se trabajaron con base en su hermenéutica analógica. Siendo Beuchot un hombre que representa la coherencia entre el constructo intelectual socialmente comprometido y la humildad que la horizontalidad en los relacionamientos personales da cuenta, me obsequió un libro editado por Tirant lo Blanch en coedición con la Universidad Pontificia de México; “Filosofía y práctica de los derechos humanos”.
Un amigo sabe lo que necesitamos antes, incluso, de que nosotros mismos sepamos de aquella necesidad. Eso pareció haber sido lo que sucedió al darme su obra. Fiel a su estilo — hasta a la distancia te hace repensar lo pensado—, al leerle, terminé haciendo reformulaciones al libro que me prologó. Eventos canónicos en la vida deben ser atesorados por la memoria, pero por la memoria histórica, no la dogmática; y esto, disintiendo de Borges, es más que compartir mi nombre con el de Mauricio en un mismo índice.
Alocución. Dr. Mauricio Beuchot Puente. Profesor Emérito de la Universidad Nacional Autónoma de México.
AGRADECIMIENTO.
Después de recibir estos textos en los que me expresan ideas y sentimientos acerca de mi persona y mi obra, me siento muy impulsado para seguir trabajando. Es muy aleccionador saber qué opinan los demás de uno mismo. Es lo mejor para evitar ser juez y parte, porque somos malos jueces de nosotros. Es preferible atender a lo que los otros dicen de nuestra conducta. Han sido varios testimonios, muy emotivos y al mismo tiempo muy objetivos. Me ayudan a reorientar las cosas donde se debe de hacer, y a continuar por donde ha sido lo correcto.
Es algo muy de agradecer el trabajo que se han tomado todas estas personas para expresar su opinión sobre mi labor, lo cual reconozco de veras. También quiero agradecer, especialmente, al Mtro. Juvenal Cruz Vega, por el trabajo que se ha tomado para organizar estos testimonios. Desde solicitarlos a sus autores, hasta darles esa estructura con la que ahora aparecen. Muchas gracias Mtro. Juvenal, esto me ayuda con mi trayectoria intelectual y académica.

