Trump ordena en secreto al Pentágono usar fuerza militar contra cárteles designados como terroristas
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó en secreto una orden ejecutiva que instruye al Pentágono a emplear a las Fuerzas Armadas para atacar a cárteles del narcotráfico que su gobierno ha catalogado como organizaciones terroristas, informó The New York Times.
De acuerdo con el diario, la directiva otorga una base legal para que militares estadounidenses realicen operaciones directas y unilaterales en territorio extranjero contra dichos grupos, incluidos seis cárteles mexicanos: Sinaloa, Jalisco Nueva Generación, del Noreste, del Golfo, la Nueva Familia Michoacana y Cárteles Unidos. La lista también contempla a la banda venezolana Tren de Aragua, a la Mara Salvatrucha (MS-13) y al Cártel de los Soles, que Washington acusa de estar encabezado por el presidente venezolano Nicolás Maduro.
Fuentes bajo anonimato indicaron que altos mandos del Pentágono ya elaboran planes de acción. Sin embargo, la medida plantea complejas interrogantes legales, como si el uso de la fuerza podría implicar el “asesinato” de civiles sospechosos de pertenecer a estas organizaciones sin una amenaza inminente o sin autorización del Congreso.
La decisión se enmarca en la ofensiva de Trump contra el tráfico de fentanilo, un opioide sintético que, según Washington, es producido principalmente por cárteles mexicanos con insumos provenientes de China y que ha provocado una crisis de sobredosis en Estados Unidos.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó que fue informada sobre la orden ejecutiva y que no contempla la presencia de fuerzas militares estadounidenses en territorio mexicano, reiterando su disposición a cooperar en seguridad, pero con respeto a la soberanía nacional.
El Departamento de Defensa declinó comentar sobre la directiva, mientras que la Casa Blanca señaló que la prioridad de Trump es “proteger la patria” y tratar a los cárteles como organizaciones terroristas armadas.
Analistas advierten que la implementación de esta orden marcaría una escalada sin precedentes en la participación militar estadounidense en la lucha antidrogas y podría tensar las relaciones diplomáticas con los países involucrados.