Puebla se tiñe de morado: el rugido de miles de mujeres resuena tras una histórica jornada de lucha
Tras las movilizaciones del 8M, la entidad amanece con el eco de una exigencia clara: justicia efectiva y el fin de la impunidad en la violencia de género.
Por Patricia Moreno Sánchez
Las calles de Puebla aún guardan el eco de las consignas que, durante este domingo 8 de marzo, movilizaron a más de seis mil mujeres en una jornada que combinó la rabia, la memoria y la esperanza. Bajo el marco del Día Internacional de las Mujeres, la capital poblana fue testigo de una de las manifestaciones más vibrantes de los últimos años, dejando claro que, aunque las leyes cambien, la realidad cotidiana para las poblanas sigue siendo una cuenta pendiente.
Un recorrido de exigencia y memoria
Desde el mediodía, el Bulevar 5 de Mayo se transformó en un río de pañuelos morados y verdes. Contingentes de diversas edades, acompañados incluso por familiares y mascotas, avanzaron con un destino simbólico: la Fiscalía General del Estado (FGE). Ahí, el asfalto se convirtió en tribuna para testimonios de sobrevivientes y familiares de víctimas de feminicidio.
“Ni una mujer asesinada más” y “Vivas se las llevaron, vivas las queremos”, fueron los gritos que marcaron el pulso de la movilización. Frente al edificio de la Fiscalía, la protesta se tornó visual; fotografías de mujeres desaparecidas fueron colocadas como recordatorio de los expedientes que aún esperan resolución.
Voces de la lucha: Entre el avance legal y el riesgo cotidiano
Pese a hitos recientes en el estado, como la despenalización del aborto, las asistentes coincidieron en que el papel no garantiza la seguridad.
“Las mujeres seguimos manifestándonos porque aún hay derechos que no se cumplen. Hemos avanzado, pero históricamente no se nos ha respetado. Exigimos que se castigue a los agresores”, señaló una joven manifestante, reflejando el sentir de una generación que no está dispuesta a esperar más.
Por su parte, Gabriela Rosas, activista del colectivo El Derecho al Cuidado y a una Vida Libre de Violencia, advirtió que la violencia ha mutado y se ha recrudecido. «Lamentablemente, la violencia está creciendo. Hoy vemos más agresiones en redes sociales, violencia vicaria y feminicidios cada vez más crueles», explicó, subrayando que la brecha salarial también persiste como una forma de violencia económica.
La «Mega Marcha»: El cierre de una jornada intensa
Alrededor de las 16:00 horas, una segunda movilización —denominada la “mega marcha”— recorrió la Avenida Reforma. Con el respaldo de más de 25 colectivos, esta columna reforzó las demandas de justicia y criticó duramente la revictimización que sufren las mujeres al acudir al Ministerio Público.
La jornada concluyó con intervenciones simbólicas en el mobiliario urbano y edificios gubernamentales, actos que las colectivas definen como la única forma de visibilizar el dolor de quienes ya no están.
Este 9 de marzo, Puebla despierta con las huellas de una lucha que no termina con la marcha. Las consignas en las paredes y los carteles en las plazas son el recordatorio de una exigencia que cobra fuerza año tras año: el derecho inalienable a vivir sin miedo.

