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Puebla conmemora 34 años de fe: Más de 180 mil fieles participan en la Procesión de Viernes Santo

Bajo el liderazgo del Arzobispo Víctor Sánchez Espinosa, la capital poblana reafirma su fervor religioso con el recorrido de las imágenes más veneradas de la entidad, consolidándose como uno de los actos de fe más importantes de México.

Por Patricia Moreno Sánchez

Este viernes 3 de abril de 2026, las calles del Centro Histórico de la Angelópolis se transformaron en un escenario de recogimiento y devoción para conmemorar el 34º aniversario de la Procesión de Viernes Santo. En una muestra de fe colectiva, más de 180 mil personas, entre poblanos y visitantes, acompañaron el recorrido de las siete imágenes sagradas que dan vida a esta «nueva tradición» iniciada en 1992.

El cortejo, encabezado por el Excelentísimo Monseñor Víctor Sánchez Espinosa, Arzobispo de Puebla, partió a las 12:00 horas desde el atrio de la Catedral Metropolitana. Este acto, que simboliza el caminar del Pueblo de Dios hacia la patria celestial, permite además a los fieles obtener la Indulgencia Plenaria, conforme a la doctrina de la Iglesia.

Raíces y restauración de una tradición

Aunque la estructura actual de la procesión fue retomada hace poco más de tres décadas por el Comité Organizador encabezado por la UPAEP, su origen se remonta a la época virreinal. Promovida originalmente por la orden franciscana en el siglo XVI, la práctica buscaba evangelizar a través de la representación del camino de Jesucristo hacia la crucifixión, manteniéndose vigente hasta mediados del siglo XIX.

Las Imágenes: Guardianas de la devoción poblana

El corazón de la procesión lo integran imágenes de incalculable valor artístico y espiritual, custodiadas por cofradías y hermandades que mantienen viva la solemnidad del evento:

  • Virgen de la Soledad: Talla sevillana de 1706, porteada exclusivamente por las Devotas Damas de su Cofradía.
  • Virgen de los Dolores: Obra del siglo XVIII atribuida a José Villegas Cora, representante de la fortaleza ante el sufrimiento.
  • Señor de las Maravillas: Procedente del Templo de Santa Mónica, es considerada la imagen más veneradas de la ciudad.
  • Jesús Nazareno: Imagen del siglo XVII vinculada históricamente al auxilio de los enfermos en el antiguo Hospital de San Pedro.
  • Señor de las Tres Caídas: Resguardada en la parroquia de Analco, a la cual se le atribuyen milagros de sanación desde su creación.
  • Santo Niño Doctor de los Enfermos: Proveniente de Tepeaca, se integró a la procesión en 2017, arrastrando una multitudinaria devoción regional.
  • Jesús de la Divina Misericordia: La incorporación más reciente (2022), símbolo de la esperanza y la resurrección.

Impacto Social y Cultural

Con una logística coordinada entre la Arquidiócesis de Puebla, instituciones educativas y autoridades civiles, la Procesión de Viernes Santo no solo se confirma como el evento religioso de mayor convocatoria en el estado, sino como un pilar de la identidad cultural de Puebla, atrayendo la mirada del turismo religioso a nivel internacional.

Mención especial merece el Cristo de la Expiración, reliquia bendecida por el Papa Juan Pablo II que, por su relevancia histórica y estado de conservación, permanece en el altar principal tras encabezar el inicio del protocolo, sin realizar el recorrido por las calles.

Para la comunidad católica, el paso de las andas por las principales vialidades de la capital representa un momento de renovación espiritual y un recordatorio del sacrificio que cimenta su fe.

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