Progresos en ingresos de los mexicanos: ENIGH 2024.
Leve mejoría en distribución del ingreso. Estructura social muy desigual.
Por Ricardo Caballero de la Rosa
La Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH 2024), publicada el 30 de julio de 2025 por el INE GIRA, confirmó que los hogares mexicanos registraron progresos en sus ingresos y mantuvieron la capacidad de gasto. Empero, la proporción elevada destinada a alimentos pone de manifiesto la vulnerabilidad económica de la población.
Por otro lado, el descenso en el coeficiente de Gini (medida que se ocupa para medir la desigualdad) y la reducción de la brecha entre los deciles, son señales alentadoras, no obstante que la desigualdad en ingresos sigue siendo un reto estructural de la sociedad mexicana.
En promedio, cada hogar mexicano obtuvo un ingreso corriente trimestral de 77 mil 864 pesos, equivalente a unos 25 mil 955 pesos mensuales. Sumando además ingresos financieros y de capital, el ingreso total promedio se situó en 81 mil 920 pesos trimestrales. Este dato implica un incremento interanual del 10.6 % en ingresos corrientes respecto a 2022 y un crecimiento acumulado de 15.6 % durante el sexenio pasado (2018–2024).
La principal fuente sigue siendo el ingreso por trabajo, que representó el 65.6% del total, seguido por transferencias (17.7%), estimación de alquiler (11.6%) y renta de propiedad (4.9%).
En cuanto al gasto, el hogar mexicano promedio destinó 15 mil 891 pesos mensuales a gasto corriente monetario, mientras que el gasto corriente no monetario alcanzó otros 4 mil 545 pesos, resultando un total de 20 mil 436 pesos al mes. El gasto corriente monetario creció 7.9% con relación a 2022.
La estructura del gasto monetario mostró que los alimentos, bebidas y tabaco representaron el 37.7%, alrededor de 5 mil 994 pesos mensuales. Le siguieron transporte y comunicaciones (19.5%, alrededor de 3 mil 106 pesos), educación y esparcimiento (9.6%) y vivienda y servicios (9.1%).
El análisis por deciles resalta marcadas disparidades: el decil X (10% más ricos) obtuvo un ingreso trimestral promedio de 236 mil 095 pesos, unas 14 veces el ingreso del primer decil, que apenas llegó a 16 mil 795 pesos. Aunque esta desigualdad se redujo mínimamente desde 2022 (0.91puntos), representa la brecha más baja desde 2016.
La encuesta también proporciona el coeficiente de Gini, indicador clave de desigualdad: cayó de 0.449 en 2016 a 0.391 en 2024, situándose en su nivel más bajo al menos en dos décadas. Esta caída muestra una leve mejoría en la distribución del ingreso, aunque persisten elevados niveles de desigualdad.
En cuanto a la desigualdad por género, los hombres ganan en promedio más que las mujeres, con brechas que aumentan según la maternidad y nivel educativo. Por ejemplo, con posgrado, hay diferencias trimestrales de hasta 35 mil 000 pesos. Asimismo, algunos estados presentan contrastes extremos: en áreas urbanas, Nuevo León alcanzó ingresos corrientes promedio de 39 mil 678 pesos mensuales, mientras que en Chiapas fueron apenas 17 mil 298 pesos, una mar cada diferencia regional.
En resumen, las políticas públicas seguirán siendo clave para impulsar una distribución más equitativa y abordar las brechas persistentes de género y regionales. La ENIGH revela importantes avances así como persistentes desafíos económicos.
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