PIB trimestral: 0.6%.
Sin recesión, pero con modesto crecimiento.
Por Ricardo Caballero de la Rosa
El INEGI dio a conocer las cifras definitivas del Producto Interno Bruto (PIB) correspondientes al segundo trimestre de 2025. Con base en este reporte, la economía mexicana registró un crecimiento de 0.6% respecto al trimestre anterior, cifra ligeramente inferior al 0.7% estimado previamente.
Este resultado representa el segundo trimestre consecutivo de expansión, lo que permite descartar una recesión técnica y confirma la resiliencia del aparato productivo nacional frente a un entorno internacional complejo, sobre todo frente a las políticas proteccionistas de Estados Unidos.
El desempeño sectorial muestra contrastes relevantes. Las actividades terciarias (servicios) crecieron 0.8%, impulsadas por el comercio y los servicios profesionales. Las actividades secundarias (industria) avanzaron 0.7%, reflejando una recuperación parcial en manufactura y construcción. Sin embargo, las actividades primarias (agricultura, ganadería, pesca) registraron una contracción de -2.4%, más pronunciada que la estimación preliminar de -1.3%.
En términos anuales, el PIB total creció 1.2%, mientras que el acumulado del primer semestre se ubicó en 0.9%.
Este moderado desempeño plantea implicaciones importantes para el cierre de 2025. Por un lado, la expansión en servicios y la estabilidad industrial podrían sostener un crecimiento marginal en el tercer trimestre. Por otro, la caída en el sector agropecuario y los efectos rezagados de la política arancelaria estadounidense —particularmente en exportaciones de acero y manufactura— podrían limitar el dinamismo económico. Analistas diversos estiman que el crecimiento anual del PIB se ubique en torno al 0.4% o 0.5%, lo que marcaría el tercer año consecutivo por debajo del promedio histórico de 1.9% entre 2000 y 2018.
Las perspectivas para 2026 se mantienen cautelosas. Si bien se espera una convergencia gradual de la inflación al objetivo del Banco de México (3% ±1) para el tercer trimestre del próximo año, la inversión continúa deprimida y el consumo muestra señales de desaceleración. En este contexto, Banamex proyecta un crecimiento de 1.5% para 2026, condicionado a una mejora en el entorno externo y a la implementación de políticas públicas que fortalezcan la competitividad, la inclusión productiva y la sostenibilidad fiscal.
En suma, el reporte del INEGI confirma la vigencia de una economía en expansión, aunque con claros signos de fragilidad estructural y con un ritmo de crecimiento moderado que, por el momento, elimina el riesgo de una recesión. Para los tomadores de decisiones, el reto será doble: consolidar la recuperación en el corto plazo y sentar las bases de un crecimiento más robusto y equitativo hacia 2026.
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