Nolan entra al tablero: el futuro de Warner Bros. pone en juego a Hollywood
Por Luis Moreno
La disputa por el control de Warner Bros. Discovery dejó de ser un asunto meramente corporativo para convertirse en un momento clave para el futuro de Hollywood. En medio del interés de Netflix y de la alianza Paramount-Skydance por adquirir el histórico estudio, el presidente del Directors Guild of America (DGA), Christopher Nolan, decidió intervenir de manera directa en la conversación.
A poco más de un mes de que el DGA anunciara que dialogaría con cualquier empresa interesada en Warner Bros., Nolan confirmó que la dirigencia del gremio ya sostuvo reuniones tanto con Netflix como con Paramount. El objetivo, aclaró, no es tomar partido, sino entender qué planes reales tendría cada posible comprador para un estudio que ha sido pilar de la industria durante más de un siglo.
En entrevistas recientes, Nolan señaló que ha observado “señales alentadoras” por parte de ambas compañías, como una mayor apertura hacia las ventanas de exhibición en salas de cine. Sin embargo, advirtió que esos gestos aún no se traducen en compromisos firmes. Para el cineasta, la palabra clave es precisamente esa: compromiso.
Nolan reconoció que el escenario ideal sería que Warner Bros. continuara operando como un estudio independiente, pero aceptó que el DGA también debe ser realista y analizar qué opciones son viables. En el plano financiero, Netflix modificó su propuesta para convertirla en una oferta totalmente en efectivo, valuando los activos de Warner Bros. Discovery en 27.75 dólares por acción. En paralelo, Skydance se asoció con Paramount para lanzar una oferta hostil por la totalidad de la compañía, incluidas sus cadenas de cable, lo que ha encendido alertas sobre una mayor concentración del sector.
El presidente del DGA describió los encuentros con ambos interesados como productivos, aunque subrayó que el gremio está “en plena etapa de análisis” para dimensionar el impacto real de cualquiera de estas operaciones. Las preocupaciones, dijo, no son las mismas en cada caso. Con Netflix, el foco está puesto en la distribución cinematográfica y en si las películas seguirán teniendo prioridad en la pantalla grande. Aunque el codirector ejecutivo de Netflix, Ted Sarandos, ha prometido estrenos con una ventana teatral de 45 días, esa garantía no ha disipado del todo las dudas del gremio.
En el caso de Paramount-Skydance, las inquietudes se centran en la posible concentración de poder y en las implicaciones políticas de que la familia Ellison pudiera tener control sobre activos como CNN.
Para Nolan, quien además de liderar el DGA es uno de los directores más influyentes de su generación, el trasfondo es claro: la consolidación casi siempre implica pérdida de empleos. Recordó que la historia de la industria demuestra que las fusiones suelen traducirse en recortes y reestructuraciones que afectan directamente a trabajadores y creativos.
“El interés del gremio es cómo mitigar esos impactos y obtener compromisos significativos que permitan que Warner Bros., con su biblioteca histórica y su base de empleados, no solo sobreviva, sino que tenga posibilidades reales de prosperar”, explicó.
Uno de los puntos en los que Nolan fue tajante es la defensa de la exhibición cinematográfica. Afirmó que la industria debería seguir el modelo de Disney, que mantiene ventanas teatrales de al menos 60 días. Según el director, los estrenos en salas siguen siendo fundamentales para los ingresos por regalías, que a su vez sostienen prestaciones clave como los planes de salud del gremio.
No obstante, reconoció que el mayor desafío está en el terreno de la televisión y el streaming, donde se concentra una parte sustancial de las contribuciones de los miembros del DGA y donde persisten muchas incertidumbres sobre el nuevo modelo de negocio.
Nolan no ocultó su preocupación por el momento que atraviesa la industria. Advirtió que la posible pérdida de un estudio mayor como Warner Bros. sería un golpe severo para Hollywood. Por ello, insistió en que el gremio no busca discursos tranquilizadores, sino garantías claras de que uno de los estudios más emblemáticos del cine seguirá creando empleo, produciendo contenido y ocupando un lugar central en una industria que ya enfrenta una presión sin precedentes.

