Nissan Motor recortará 9 mil empleos y reducirá producción en 20% para enfrentar crisis
Por Luis Moreno
Nissan Motor anunció este jueves un plan de reestructuración que contempla el recorte de 9,000 puestos de trabajo y una reducción del 20% en su capacidad de producción global. La decisión se produce en medio de la caída de sus beneficios y un mercado cada vez más competitivo en China y Estados Unidos. Estas medidas buscan reducir costos en aproximadamente 2,600 millones de dólares para el año fiscal en curso.
El CEO de Nissan, Makoto Uchida, informó que la empresa busca «hacerse más fuerte y adaptable» en un entorno de negocios cambiante. Durante una rueda de prensa, Uchida señaló que el recorte afectará alrededor del 7% de la plantilla global, que suma cerca de 133,000 empleados. Aunque no precisó en qué países se llevarán a cabo los despidos, mencionó que se revisará la producción en cada región. Nissan posee plantas en México, Brasil y Argentina, entre otros países.
La reestructuración llega en un momento crítico para la compañía japonesa, que enfrenta una fuerte competencia en el mercado chino por fabricantes locales como BYD, cuya oferta de vehículos eléctricos ha ganado terreno. En Estados Unidos, la falta de modelos híbridos competitivos frente a rivales como Toyota ha afectado a Nissan en un contexto donde la demanda por estos vehículos sigue en aumento.
Como parte del plan de ajuste, Uchida y otros ejecutivos de Nissan también reducirán sus salarios, con el CEO recortando el 50% de su compensación mensual. Además, Nissan reducirá su participación accionaria en su socio Mitsubishi Motors y tomará medidas para acortar los plazos de desarrollo de vehículos a 30 meses, lo que espera mejore su capacidad de respuesta en el mercado.
En el primer semestre del año fiscal 2024, Nissan registró una caída del 93.5% en sus beneficios netos respecto al año anterior, lo que obligó a la empresa a revisar a la baja sus previsiones para todo el año. «Nissan no ha sido capaz de adaptarse a los tiempos», admitió Uchida, subrayando la urgencia de estos ajustes.
Este giro marca un intento de la empresa por superar las dificultades acumuladas tras el escándalo de Carlos Ghosn y las tensiones con su socio Renault, en un esfuerzo por reconstruir su posición en el mercado global y recuperar la rentabilidad.