Misión Artemis II: La humanidad pone rumbo a la Luna tras 50 años de ausencia
Tras completar pruebas críticas en la órbita terrestre, la cápsula Orión encendió sus motores para iniciar el viaje de 400 mil kilómetros hacia el satélite natural.
Por Luis Moreno
En un momento histórico para la exploración espacial, la tripulación de la misión Artemis II de la NASA ejecutó con éxito este jueves el «encendido translunar», abandonando la órbita terrestre para enfilarse directamente hacia la Luna. Esta maniobra marca la primera vez que una nave tripulada realiza este trayecto desde la misión Apolo 17 en diciembre de 1972.
Los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen (este último representante de la Agencia Espacial Canadiense) permanecieron cerca de la Tierra durante las primeras 25 horas del vuelo. Este tiempo fue vital para que el Control de Misión probara los sistemas de soporte vital de la cápsula Orión antes de autorizar el viaje de largo alcance.
Desafíos en el espacio y récords por batir
A pesar del éxito técnico del encendido de motores, que duró casi seis minutos, la tripulación ha enfrentado retos domésticos a bordo. La astronauta Christina Koch tuvo que realizar labores de «plomería espacial» tras una falla en el inodoro de la nave poco después del despegue, mientras que el equipo tuvo que recurrir a ropa de manga larga debido a que la temperatura inicial de la cabina descendió hasta los 18°C.
Se espera que la misión alcance hitos históricos en los próximos días:
- Récord de distancia: Superarán la marca establecida por el Apolo 13 en 1970, convirtiéndose en los humanos que más lejos han viajado de la Tierra.
- Sobrevuelo lunar: El próximo lunes, la nave llegará a 6,400 kilómetros más allá de la cara oculta de la Luna, ofreciendo vistas inéditas para el ojo humano.
- Eclipse Solar: Durante su trayecto, los astronautas presenciarán un eclipse solar total desde una perspectiva única en el cosmos.
El inicio de una base lunar
Artemis II no contempla un alunizaje; la trayectoria está diseñada como un «ocho» que utiliza la gravedad lunar para impulsar a la cápsula de regreso a casa sin necesidad de propulsión adicional. Este vuelo de prueba es el pilar fundamental para el objetivo final de la NASA: llevar a dos astronautas a la superficie lunar en 2028 e instalar una base permanente.
«La humanidad ha demostrado una vez más de lo que es capaz», expresó Jeremy Hansen mientras observaba la Tierra iluminada por la Luna desde su ventana. El regreso de la tripulación está programado para el próximo 10 de abril, fecha en la que también podrían batir récords de velocidad durante la reentrada a la atmósfera.

