Mi pasión por Grecia antigua. Un viaje a través de la cultura clásica
Por Juvenal Cruz Vega. Director de la Academia de Lenguas Clásicas Fray Alonso de la Veracruz
De mi máxima consideración a Linda Hypatia Cruz Loaiza. La inspiración original de esta disertación.
A manera de pretexto
En este artículo quiero compartir con los lectores de El Comunicador Puebla, una parte de mi libro aún inédito “Defensa apasionada del humanismo”. Es la conferencia titulada Humanismo, descolonización y Pueblos originarios, en el marco de la Semana de los pueblos Indígenas, celebrada en la Universidad de las Américas. Puebla, Pue; el 13 de octubre de 2021. Pero además, es un pretexto al proyecto cotidiano que circula en los medios de comunicación y en las instituciones, donde se habla a menudo de una “desoccidentalización de México y América Latina”, pues antes de este proyecto, debemos conocer lo más granado, lo fundamental y lo vivo que circula en nuestra alma, en nuestras arterias y en nuestra cultura sobre el mundo occidental, sólo así podremos saber qué vamos a desoccidentalizar o en su defecto, de qué nos vamos a descolonizar.
Así pues, en este sendero iré describiendo didácticamente lo más considerado de Grecia Antigua y el valor cultural que se requiere en la educación pública y privada con el propósito de emprender una reforma educativa desde la raíz hasta el techo.
Prenotando
Iniciemos, pues, esta disertación con un fragmento en griego y español entonando el nombre y el oficio de las nueve musas de la Antigua Grecia.
Αἱ μοῦσαι, αἱ θεαὶ τῶν τεχνῶν καὶ ἐπιστημῶν, εἰσὶν ἐννέα. Μελπομένη ἐστὶ μοῦσα τῆς τραγῳδίας, καὶ Θάλεια τῆς κωμῳδίας· Οὐρανία δὲ ἐπιμέλειαν ἔχει τῆς ἀστρονομίας, καὶ Καλλιόπη τῆς ποιητικῆς τέχνης. Πολυμνία δὲ τὰς ᾠδὰς προστατεύει, καὶ Τερψιχόρα τῆς χορείας. Εὐτέρπη δὲ ἐστι μοῦσα τῆς μουσικῆς, καὶ Κλείω τῆς ἱστορίας, καὶ Ἐρατὼ τῆς λυρικῆς τέχνης.
Las musas, esto es, las diosas de las artes y de las ciencias son nueve. Melpómene es la musa de la tragedia y Thalía es la musa de la comedia. Urania tiene cuidado de la astronomía y Caliope tiene el cuidado del arte poética. Polimnia preside el canto y Tersícore es la musa del coro. Euterpe es la musa de la música, Clío es la musa de la historia y Erato del arte de la lírica.
Este fragmento redactado en griego nombra de una forma musical a las nueve musas, quienes fueron creación literaria de los poetas griegos Homero, Hesiodo y Teócrito, y actualmente forman parte del orden que el historiador Heródoto puso a su monumental obra “Historia”: Clío-primer libro, Euterpe-segundo, Thalía– tercero, Melpómene-cuarto, Tersícore-quinto, Erato-sexto, Polimnia-séptimo, Urania-octavo y Caliópe-noveno libro.
El texto leído no es del poeta Hesiodo, sino del filólogo español Jaime Berenguer Amenós, tomado de su libro Hélade. (Berenguer Amenós Jaime, Hélade, Editorial Bosch, Barcelona, 1999, p. 17). Este texto históricamente nos está transportando al siglo VIII a. C, al contexto del surgimiento y de la nomenclatura de los primeros géneros literarios o nueve artes a saber: tragedia, comedia, astronomía, poesía, canto, coro, música, historia y lírica. O sea, que históricamente allí comienza el humanismo occidental.
En el siglo VIII a. C, solamente había dos géneros literarios: la poesía y el mito, y en los cuales habían escrito otros indoeuropeos, camitas y semitas hasta entonces. La historia de las artes y la biografía de los hombres no son obra de la generación espontánea, pues ningún gran hombre vive en vano. La historia de la humanidad no es, sino la biografía de los grandes hombres, mejor aún, “historia est testis vivus de hominibus mortuis”. (La historia es la obra viva de los hombres muertos. La inspiración es ciceroniana en la siguiente cita: “Historia vero est testis temporum, lux veritatis, vita memoriae, magistra vitae, nuntia vetustatis”. (La historia es el testigo de los tiempos, luz de la verdad, vida de la memoria, maestra de la vida y noticia del pasado). (Cic. De or. 2, 9, 36).
Quien pretenda estudiar la historia de Grecia Antigua se encontrará con grandes personalidades de distintas culturas y civilizaciones dentro de la misma Grecia Antigua, como Agamenón, Minos, Priamo, Héctor, Aquiles, Licurgo, Homero, Hesiodo, Periandro de Corinto, Solón de Atenas, Pitágoras, Anacreonte, Leónidas, Arístides, Heráclito, Demócrito, Parménides, Esquilo, Sófocles, Perícles, Eurípides, Sócrates, Esopo, Anaxágoras, Hipócrates, Tucides, Alcibiades, Aristófanes, Lisias, Platón, Isócrates, Antístenes, Aristóteles, Alejandro, Darío III, Tolomeo Sotér, Seleuco I, Nicator, Epicuro, Demetrio, Poliorcetes, Demetrio de Falero, Pirro, Hierón II, Arato de Solos, Arquímides, Tolomeo II Filadelfo, Antioco III el Grande, Átalo I, Carneades, Posidonio Tolomeo IX, Tales de Mileto, Jenofonte, Teofrasto, Túcídides, Menandro, Euclídes, Apolonio de Rodas, Plutarco, Dioscórides, Galeno, Pausanias, Safo, Aspacia de Mileto, Cleopatra VII, Hypatia de Alejandría.
a). Grecia Antigua es un símbolo, porque reúne muchos elementos dignos de admiración, paradigmáticos y llenos de misterio para el hombre de nuestros días. Su nombre original fue Hélade, así lo sabía un griego antiguo: jónico, eólico, dórico, ático, arcadio, micénico, etcétera. El conocimiento de su geografía era parte de su cultura. Grecia en el año 450 a. C. comprendía: el Peloponeso, el Ática, Tesalia, la Magna Grecia, Sicilia, Esparta, Creta, Chipre, las colonias de Asia Menos: Rodas, Halicárnaso, Mileto, Esmirna, Lesbos, Troya. También las colonias del mar de Marsella, hoy Francia y algunas colonias de la antigua España-Iberia e Hispania, y la periferia del mar negro, allí donde iban los desterrados de Grecia y de Roma, en Tomís.
Un griego de esa geografía conocía su cultura, su sangre, su religión, su lengua, sus templos, sus costumbres y sus valores. Por la sencilla razón de que se conocía a sí mismo, no en balde el templo de Delfos lo recordaba las 24 horas del día: ΓΝΩΘΙ ΣΕΑΥΤΟΝ (en latín y en español se dice así: Nosce te ipsum, Conócete a ti mismo).
Comparto un texto bilingüe de la Atenea para comenzar a deleitar una porción de esta sabiduría.
La Atenea del Partenón.
Τὸ ἄγαλμα τῆς Ἀθηνᾶς ἐλέφαντος καὶ χρυσοῦ ἐστιν· ἐπὶ μέσῳ μὲν τῷ κόρυθί ἐστι Σφιγγὸς εἰκών. Τὸ δὲ ἄγαλμα ὀρθόν ἐστι ἐν χιτῶνι καὶ κατὰ τὸν στέρνον ἡ κεφαλὴ Μεδούσης ἐλέφαντός ἐστι πεποιημένη· ἐν δὲ τῇ χειρὶ δόρυ ἔχει, καὶ πρὸς τοῖς ποσὶν ἀσπίς τε κεῖται, καὶ πλησίον τοῦ δόpατος δράκων ἐστίν. Ἐν δὲ τῷ βάθρῳ τοῦ ἀγάλματος εἰκάζεται Πανδώρας γένεσις.
La estatua de la Atenea está hecha de marfil y de oro: pero en el centro del yelmo está la imagen de la Esfinge. La estatua está de pie con una túnica, y sobre el pecho está la cabeza de la Medusa, la cual fue hecha de marfil. En sus manos hay una lanza y en sus pies yace un escudo, y cerca de la lanza hay una serpiente. Finalmente, en la base de la estatua se representa el nacimiento de Pandora.
b). La herencia de Grecia. Grecia desciende de un pueblo antiguo llamado convencionalmente indoeuropeo. Sus primeros asentamientos se remontan al segundo milenio a. C, en las tierras de Tesalia y el Peloponeso con la civilización micénica, la cual llegó a su esplendor en el siglo XIII a. C, cuando las monarquías estaban dominadas por el rey Agamenón. En esa época llegó a desarrollarse una cultura fortísima que se extendió a lo largo del mar mediterráneo. Allí aparece la primera escritura griega llamada silábica o escritura lineal B, esto es, una sílaba por cada palabra. (Las fuentes de esta escritura datan de la Grecia continental, durante la tarda edad del bronce (1580-1120 a. C.). El centro principal de documentación son excavaciones de Micenas, pero hay muchos otros: Tirinto, Pilo, Prosymna, Minia, etcétera. En el museo de Atenas está una admirable colección de objetos de oro, máscaras, espadas, anillos, copas. En 1952, Michael Ventris descifró parte de esa primera escritura griega. Más detalles Véase, “Introducción a la cultura y la filosofía de la Grecia antigua”, Pedro Gasparotto, Opu. Cit. pp. 15-16. Sobre la segunda escritura de los griegos véase: “El alfabeto griego en Los fenicios”, Felipe Sen, Colección Biblioteca básica de historia, Ed. Dastín Export, S. I., Madrid, 2004, pp. 121-131; igualmente, “Los Fenicios”, Federico Lara Peinado, ibidem, pp. 113-120).
La lengua griega tiene las siguientes características: es indoeuropea, lengua oficial de Grecia Antigua, Grecia medieval y Grecia moderna, es una lengua flexiva, analítica, sintética y clásica. Como una lengua indoeuropea es similar en raíz, estructura morfosintáctica, costumbres y valores con otras lenguas hermanas, tales como: hitita, sánscrito, persa, armenio, germano, latín, ruso, español, inglés, italiano, etcétera.
Para seguir deleitando a los lectores de este artículo, comparto La infancia de Aquiles de Apolodoro de Atenas, Biblioteca III 13, 6.
Ἐγέννησε Θέτις ἐκ Πηλέως Ἀχιλλέα. Ἀθάνατον δὲ θέλουσα ποιῆσαι αὐτόν, κρύφα Πηλέως εἰς τὸ πῦρ ἐγκρύπτουσα τῆς νυκτός, ἔφθειρεν ὃ ἦν αὐτῷ πατρῶον, μεθ’ ἡμέραν δ’ ἔχριεν ἀμβροσίᾳ. Πηλεὺς δὲ, ἐπιτηρήσας καὶ ἀσπαίροντα τὸν παῖδα ἰδὼν ἐπὶ τοῦ πυρός, ἐβόησε∙ Καὶ Θέτις, κωλυθεῖσα τὴν προαίρεσιν τελειῶσαι, νήπιον τὸν παῖδα ἀπολιποῦσα, πρὸς τὰς Νηρείδας ᾤχετο. Κομίζει δὲ τὸν παῖδα πρὸς Χείρωνα τὸν Κένταυρον Πηλεὺς. ὁ δὲ λαβὼν αὐτὸν ἔτρεφε σπλάγχνοις λεόντων καὶ συὼν ἀγρίων καὶ ἄρκτων μυελοῖς. Ὡς δὲ ἦν ἐνναετὴς ὁ Ἀχιλλεύς, Κάλχαντος λέγοντος οὔποτε χωρὶς αὐτοῦ Τροίαν κατασκαφήσεσθαι, Θέτις προιδοῦσα ὅτι ἔδει αὐτὸν στρατευόμενον διαφθαρῆναι, κρύψασα ἐσθῆτι γυναικείᾳ, ὥσπερ παρθένος, ἀπέστειλε παρὰ Λυκομέδη ἐν Σκύρῳ τῇ νήσῳ. Ὀδυσσεὺς δὲ εὗρεν αὐτόν, καὶ τοῦτον τὸν τρόπον Ἀχιλλεὺς εἰς Τροίαν ἦλθε.
Tetis dio a luz a Aquiles de Peleo y queriéndolo hacer inmortal a escondidas de Peleo, lo sumergió al fuego durante la noche, destruyendo lo que él tenía de su padre, y durante el día lo ungió con un ungüento. Y Peleo al observar y al contemplar que el niño se agitaba convulsivamente sobre el fuego, gritó. Por su parte Tetis al ser impedida para terminar su plan, abandonó al pobre niño y se fue al lugar de las otras Nereidas. Luego Peleo llevó a su hijo a la casa de Quirón, el Centauro. Y éste, habiéndolo recibido, lo alimentó con vísceras de leones y cerdos salvajes, y con médulas de osos. Así, pues, cuando Aquiles tenía nueve años de edad, y diciéndolo Calcas, que sin él, Troya jamás sería destruida. Por su parte Tetis habiendo previsto que era necesario que él fuera a la guerra a destruir completamente, lo ocultó con el vestido propio de una mujer, y así lo envió como si fuera una doncella a la casa de Licomedes en la isla de Esciro. Finalmente, Odiseo lo encontró, y de este modo Aquiles se fue a Troya.
Observación sobre Apolodoro de Atenas:
Apolodoro de Atenas vivió en el año 140 después de Cristo, fue autor de un extenso tratado en prosa “Sobre los dioses” y de una “Crónica” (Chronike syntaxis), una obra de cronología de cierta importancia, escrita en trímetros yámbicos, que cubre el periodo desde la caída de Troya hasta el 144 a.C. De ella nos quedan solamente algunos fragmentos. Escribió también su obra “Biblioteca”, un estudio sobre la mitología griega heroica, aunque la obra que bajo ese nombre se le atribuye, obra por lo demás carente de espíritu crítico, al parecer fue recopilada en el Siglo I o Siglo II d. C.
El texto que presentamos es muy hermoso por su contenido nos da algunos elementos reales sobre la fortaleza de Aquiles, pues estaba fuerte por su buena alimentación y su ejercicio con disciplina, o sea, un atleta verdadero tal como lo describen los griegos antiguos a partir de los juegos olímpicos del 776 antes de Cristo, es decir, 23 años antes de la Fundación de Roma.
Desde el punto de vista morfológico podemos estudiar el vocabulario del texto de una forma ordenada, tal como lo vamos haciendo en clase, pues allí se hace un estudio conforme el método ecléctico analógico, es decir: morfología o tipología, etimología, flexiología, semántica y pragmática, sólo refiriéndome al vocabulario. Pero también se puede avanzar haciendo un estudio de sintaxis, porque en este texto se recopila la oración simple y compuesta. Estoy seguro que los estudiantes que han revisado el texto completo con la metodología aludida, se alegrarán de júbilo.
c). Un poco de historia de Grecia Antigua
En el siglo XII hay una crisis de los centros micénicos, posiblemente sea la entrada de los dorios (pueblos griegos del norte) en el Peloponeso. Esa crisis fue provocada sin duda, por guerras, enfermedades y sequías. Las guerras más importantes de esa época fueron las “Guerras de Troya”, las cuales canta Homero en su celebérrima obra “Iliada”. Ese acontecimiento está situado entre 1300 y 1250 a. C. cuando los egipcios y los hititas también están peleando y disputándose el poder.
Los griegos dominantes del pueblo troyano fueron aqueos, que eran guerreros indoeuropeos de temple excepcional. Uno de sus reyes más feroces fue Agamenón, el constructor de un nuevo palacio y que destruyó para siempre el poder que quedaba en Cnosos. Cuando los griegos, llamados, aqueos, argivos y dánaos llegaron a la geografía de la Hélade, los cretenses llevaban más de mil años habitando y dominando gran parte del mediterráneo europeo. En el año 1500 antes de Cristo habían llegado a su apogeo, justo cuando los sorprendió el maremoto, provocado por el nacimiento del volcán de la antigua Thera, actualmente llamado “Volcán de Santorini”, por el nombre de la isla: Thera o Santorini.
A partir de 1450 a. C. Creta perdió fuerza marítima y militar hasta que fueron vencidos por sus vecinos los micénicos. Desde entonces los aqueos irradiaron por el mediterráneo occidental desde Siria y Chipre hasta Sicilia. Son los mismos aqueos de los pueblos – akkiawa, que aparecen en los documentos hititas y se establecen en varios puntos del litoral de Asia Menor.
Terminada la guerra de Troya hay un silencio mundial, casi todos los arqueólogos sobre Grecia Antigua le han llamado a esa época: oscura o geométrica.
En el siglo XI surge el desarrollo de la edad de hierro, con asentamientos y tumbas individuales. Preparado el camino, comienzan las invasiones de otro grupo de helenos más antiguos en suelo europeo, ya que en el siglo X unos pueblos del norte ya conocidos: dorios, jónicos y eolios protagonizaron los primeros intentos de colonizar la costa de Asia Menor.
En el siglo IX a. C. por razones comerciales se reintroduce la escritura griega con el alfabeto fenicio, adoptando las peculiaridades de la lengua griega. Nuevamente se escribe griego con la escritura de la lengua semítica, esto es, una lengua que se escribe de izquierda a derecha con un alfabeto modificado de 24 letras. (Véase el alfabeto fenicio en “Los fenicios”, opu. Cit. p.120., “El alfabeto en la historia del lenguaje” Martín S. Ruipérez, en momentos estelares del mundo antiguo” Ediciones Clásicas, primera edición, Madrid, 1998, pp. 11-18).
En el siglo VIII a. C. es el auge de la colonización griega en el mediterráneo. Homero y Hesiodo en sus epopeyas hacen mención a un pasado glorioso. (Hay quienes hablan de una época antigua, media y moderna dentro de la Grecia antigua. Desde ese criterio, Homero y Hesiodo representan la época medieval de la Grecia antigua).
En los siglos VI – IV a. C. viene los más granado de la Grecia Antigua, es la época de oro, en la cual se escribieron casi todos los géneros literarios, sobre todo, los que había nombrado Hesiodo en relación con las nueve musas: tragedia, comedia, astronomía, poesía, canto, coro, música, historia y lírica, además de la filosofía, ciencias, medicina, geografía, etcétera.
Veamos uno de los textos más hermosos de la historia de Herodoto
Heródoto. Historia, I, 114-117
Ὁ δὲ Κῦρος, ὅτε ἦν δεκαετὴς καὶ ἔτι ἐνομίζετο εἶναι υἱὸς τοῦ βουκόλου, ἔπαιζεν ἐν τῇ κώμῃ μετ’ ἄλλων τινῶν παίδων. Οἱ δὲ παῖδες ἐποίησαν αὐτὸν εἶναι ἑαυτῶν βασιλέα. Τοῦ δὲ Κύρου κελεύσαντος, οἱ μὲν αὐτῶν οἰκίας ᾠκοδόμουν, οἱ δὲ δορυφόροι ἦσαν, οἱ δὲ ἄλλα ἔργα ἐποίουν. Εἷς δὲ τούτων τῶν παίδων, υἱὸς ὢν Ἀρτεμβάρους, ἀνδρὸς ἐν Μήδοις δοκίμου, οὐκ ἔπρασσεν ἃ ὁ Κῦρος προσέταξεν. Ἐκέλευσεν οὖν ὁ Κῦρος τοὺς ἄλλους παῖδας αὐτὸν λαβεῖν. Πειθομένων δὲ τῶν παίδων, ὁ Κῦρος τὸν παῖδα μάστιγι ἐκόλασεν. Ὁ δὲ, ἐπεὶ ἀπέφευγεν, μάλιστα ὀργιζόμενος δι’ ἃ ἔπαθεν, ἤγγειλε τὸ γενόμενον τῷ πατρί. Ὁ δὲ Ἀρτεμβάρης, ἐλθὼν παρὰ τὸν Ἀστυάγην καὶ ἅμα ἄγων τὸν παῖδα, εἶπεν·’ Ὦ βασιλεῦ, ὑπὸ τοῦ σοῦ δούλου, υἱοῦ ὄντος βουκόλου, ὧδε ὑβρίσμεθα καὶ ἐδήλωσε τοὺς τοῦ παιδὸς ὤμους. Ἀκούσας δὲ καὶ ἰδών, ὁ Ἀστυάγης μετεπέμψατο τόν τε βουκόλον καὶ τὸν παῖδα. Τούτων δὲ παρόντων, βλέψας πρὸς τὸν Κῦρον, ὁ Ἀστυάγης ἔφη· ‛Σὺ δή, ὢν υἱὸς βουκόλου, ἐτόλμησας τὸν τοῦδε υἱὸν ὧδε ὑβρίζειν;’Ὁ δὲ ἀπεκρίνατο’· Ὦ δέσποτα, ἐγὼ ταῦτα δικαίως ἐποίησα. Οἱ γὰρ ἐκ τῆς κώμης παῖδες, ὧν καὶ ὅδε ἦν, παίζοντες ἐποίησαν ἐμὲ ἑαυτῶν βασιλέα. Ἐδόκουν γὰρ αὐτοῖς εἶναι εἰς τοῦτο ἐπιτηδειότατος. Οἱ μὲν οὖν ἄλλοι παῖδες ἃ ἐκέλευσα ἔπραξαν, οὗτος δὲ οὐκ ἐπείθετο, ἕως ἐκολάσθη. Εἰ οὖν ἄξιός εἰμι κολάζεσθαι, ἐνθάδε πάρειμι.’ Tαῦτα δὲ λέγοντος τοῦ παιδός, ὁ Ἀστυάγης ἐδόκει ἀναγνωρίζειν τὸ πρόσωπον αὐτοῦ καὶ πολὺν χρόνον ἄφθογγος ἦν. Τοῦ δὲ Ἀρτεμβάρους ἀποπεμφθέντος, ἐκέλευσε τοὺς θεράποντας ἔσω ἄγειν τὸν Κῦρον. Ἐπεὶ δὲ ὁ βούκολος ὑπελέλειπτο μόνος, ὁ Ἀστυάγης αὐτὸν ἠρώτησεν πόθεν ἔλαβε τὸν παῖδα. Ὁ δὲ ἀπεκρίνατο ὅτι ἐστὶν ὁ ἑαυτοῦ υἱὸς. Ὁ δὲ Ἀστυάγης ἐσήμαινε τοῖς δορυφόροις συλλαμβάνειν καὶ τύπτειν αὐτόν. Ὁ δὲ ἐν μεγίστῃ ἀπορία ὤν, ἀληθῶς πάντα ἐξηγεῖτο καὶ ᾔτησε τὸν βασιλέα ἑαυτῷ συγγιγνώσκειν.
Ciro, cuando tenía diez años de edad y todavía se consideraba que era hijo de un boyero, jugaba en una aldea con algunos niños. Luego los niños inventaron que él fuera su rey. Y mientras Ciro lo ordenaba, unos construían sus casas, otros eran soldados y los demás hacían otras actividades. Pero uno de estos niños, que era hijo de Artémbares, un hombre notable entre los medos, no hizo lo que Ciro ordenó. Por consiguiente, Ciro ordenó que los otros niños lo capturaran. Y mientras los niños obedecían, Ciro castigó al niño con un látigo. Y éste, después que se escapó, encolerizándose mucho por lo que sufrió, comunicó lo ocurrido a su padre. Y tan pronto como Artémbares fue a la palacio del rey Astiages y al mismo tiempo llevando a su hijo, dijo: “su majestad, hemos sido maltratados tanto por tu esclavo, el que es hijo del boyero, inmediatamente le mostró los hombros del niño”. Al escuchar y al ver esto, el rey Astiages mandó buscar al boyero y a su hijo. Y al estar presentes estos, mientras el rey Astiages observaba a Ciro dijo: “¿en verdad, tú siendo hijo de un boyero, te atreviste a maltratar tanto al hijo de este hombre?”. El niño respondió: “su majestad, yo hice justamente estas cosas, pues los niños de esta aldea, de los cuales, también estaba este niño, mientras jugábamos me hicieron su rey”; pues les pareció que yo era el más capaz para esta obra. Por consiguiente, los otros niños hicieron lo que ordené, pero este niño no obedeció hasta que fue castigado. Así pues, si soy merecedor de ser castigado, aquí estoy presente. Y el niño al decir estas cosas, el rey Astiages le pareció reconocer su semblante y estuvo mucho tiempo en silencio. Y mientras Artémbares se despedía, el rey ordenó que sus sirvientes llevaran a Ciro adentro del palacio. Después que el boyero fue dejado solo, el rey Astiages le preguntó que de dónde había tomado al niño. Este respondió que era su hijo. Entonces el rey Astiages hizo señas a los lanceros que lo capturaran y que lo golpearan. Con todo, el boyero al estar en una grande dificultad relató todo con verdad y pidió a su rey que lo perdonara.
Observación al texto
El padre de la historia tal como lo denominó Marco Tulio Cicerón, nació en el año 484 antes de Cristo en Halicarnaso, en la costa de Asia Menor. Su obra llamada“Historia” está compuesta en 9 libros, la cual describe el gran conflicto bélico que obligó a los griegos a unirse en contra de sus enemigos los persas, esto es, las guerras médicas o grecopersas. Podemos considerarlo el primer historiador en sentido estricto, combina la historia con la filosofía, poesía y la filología en sentido moderno. La fuente que he utilizado en este trabajo es “Iniciación al griego”, Vol. I. Lourdes Rojas Álvarez, UNAM, 2004, pp. 248-249. Se trata de una paráfrasis de Heródoto, Historia, I, 114-117. Es una descripción de Ciro el Grande, rey de Persia y fundador del imperio persa 559- 529 a. C; derrotó a su abuelo Astiages, conquistó Lidia y Babilonia, Asiria, Siria y Palestina. Tuvo un sueño de extender su imperio hacia Occidente, el cual casi lo cumplen Darío I y Jerges I en las guerras médicas o grecopersas. El sueño de Ciro el Grande fue cumplido a la inversa durante el reinado de Darío III por obra de Alejandro Magno, el cual venció a Persia en la batalla de Arbelas y extendió el imperio griego hacia el Oriente. Sin duda, para el historiador Jenofonte, Ciro fue un ejemplo del gobernante ideal. El paradigma de Ciro puede confrontarse con otros gobernantes dignos de mención tales como: David (1010- 970), Salomón (970-937), Solón (639-559), Pericles (495-429), Arquitas (430-350), Alejandro Magno (356.323), Tolomeo I (367-283), Cayo Julio César (100-44), Octavio César Augusto (63 a. C-14 d. C), Adriano (76-138), Marco Aurelio (121-180), Carlo Magno (742-814), Federico el Grande (1125-1190), entre otros. Pongo la traducción del texto de Ciro para introducirse a la lectura de Heródoto, para ejercitar el estudio gramatical y los elementos interdisciplinarios que requiere una traducción completa.
d). El símbolo de la paidéia
El periodo aludido arriba, marca la época de la paidéia al que se refiere el escritor romano Aulo Gelio en sus Noches Áticas, en el momento en que está disertando sobre la humanitas. Algo de esa sabiduría nos dice el siguiente texto: “Qui verba latina fecerunt quique his probe usi sunt humanitatem non id esse voluerunt quod vulgus existimat quodque a Graecis φιλανθρωπία dicitur et significat dexteritatem quandam benivolentiamque erga omnis homines promiscam, sed humanitatem appellaverunt id propemodum quod Graeci παιδείαν vocant, nos eruditionem institutionemque in bonas artes dicimus. Quas qui sinceriter percupiunt adpetuntque hi sunt vel maxime humanissimi. Huius enim scientiae cura et disciplina ex universis animantibus uni homini data es idcircoque humanitas appellata est. (Noches Áticas, Aulo Gelio, XIII, 17, 1-3. Quienes hicieron la lengua latina y quienes la utilizaron muy bien, no quisieron que la humanitas fuera eso que el vulgo piensa, lo cual ha sido llamado por los griegos philantropía, y que significa una cierta bondad y una benevolencia común entre todos los hombres, no obstante, llamaron humanitas aproximadamente a eso que los griegos llaman paidéia, y nosotros llamamos erudición y formación en las buenas artes. Sinceramente, quienes buscan con afán las artes, estos son los más humanos, pues el cuidado y la disciplina de esta ciencia han sido dados solamente al hombre de entre todos los seres animados, y por esta razón se ha llamado humanitas.Traducción mía).
Lo mejor del pensamiento griego se asentó después de las guerras médicas o grecopersas 490, 480 y 479 a. C. Justamente en la época clásica aparecen las escuelas de educación superior en Atenas, las principales son: Escuela de Retórica, fundada por Isócrates, en el 390, Academia de Platón, fundada en el 385, y el Liceo fundado por Aristóteles en el 335 a. C. Por supuesto había más escuelas, de leyes, medicina, filosofía, generalmente cada escuela alrededor de un gran maestro.
La filosofía triunfa sobre la philantropia y las demás sabidurías, la escuela, la lengua y el maestro hacen un verdadero discípulo en la cátedra. Maestro y discípulo trabajan arduamente. La παιδεία es el símbolo que reúne y que identifica lo mejor del pensamiento. Yo creo que este momento es la inspiración originaria del hermoso texto del escritor mexicano Alfonso Reyes Ochoa, cuando encomia los mejores momentos del humanismo en su “Crítica de la edad ateniense”, desde la paidéia hasta México independiente. Deleitémonos con ese bello pensamiento: “Viaja la cultura, no se está quieta, por tres siglos funda sus cuarteles en Atenas; por otros tres siglos en Alejandría; madura por otros cinco en Roma; ocho reposa en Constantinopla. Y al cabo se difunde por el Occidente europeo, para después cruzar los mares en espera de la “hora de América”, hoy más apremiante que nunca”. (La crítica de la edad ateniense (600 a 300 a. C.), Alfonso Reyes Ochoa, 1941, en Obras Completas, Vol. XIII, FCE, México, 1961. También véase: Por amor al griego, la nación europea, señorío humanista, siglos XIV-XVII, Jacques Lafaye, FCE, México, 2005, p. 21).
Veamos un bello texto de Aristóteles, tomado de Metafísica. Libro I, 980 a.
Texto griego
Πάντες ἄνθρωποι τοῦ εἰδέναι ὀρέγονται φύσει. Σημεῖον δ’ ἡ τῶν αἰσθήσεων ἀγάπησις. Καὶ γὰρ χωρὶς τῆς χρείας ἀγαπῶνται δι’ αὑτάς, καὶ μάλιστα τῶν ἄλλων ἡ διὰ τῶν ὀμμάτων. Οὐ γὰρ μόνον ἵνα πράττωμεν ἀλλὰ καὶ μηδὲν μέλλοντες πράττειν τὸ ὁρᾶν αἱρούμεθα ἀντὶ πάντων ὡς εἰπεῖν τῶν ἄλλων.
Todos los hombres desean saber por naturaleza. Por eso, el amor a los sentidos es la prueba. Y en efecto, independientemente de su utilidad, son amados a causa de sí mismos, pero el más importante de los otros, de uno en uno, es el sentido de la vista. Pues no sólo cuando realizamos algo, sino también, cuando no queremos hacer nada, preferimos la vista en lugar de todos, es decir, de los otros sentidos.
Observación sobre el texto
Aristóteles, filósofo griego, considerado uno de los pensadores más importantes de la historia, oriundo de Estagira, Macedonia. Nació en el año 384 a. C; llegó a Atenas siendo un adolescente con el propósito de completar su formación en la Academia de Platón, su maestro más cercano. En el año 335 funda su propia escuela filosófica, a la cual llamó Liceo. Tuvo un singular amor a la sabiduría. En su obra puede hallarse una pluralidad de temas desde la medicina, filosofía, ética, lógica, zoología, política, física, y sobre todo, lo hace distinto a través de sus escritos sobre metafísica. Con él termina la filosofía perenne, muere en el año 322 a. C. A su muerte siguió su obra el filósofo Teofrasto (370-287 a. C), el cual heredó la biblioteca de su maestro. El texto que ahora presento es un ejercicio para examinar la sintaxis fundamental del griego clásico. Aquí se encuentran oraciones simples y compuestas. Nos enseña la estructura de un periodo, oraciones bimembres y unimembres; oraciones transitivas, intrasitivas y sustantivas; también la oración subordinada, circunstancial, completiva de infinitivo y la oración final con el verbo en modo subjuntivo. Igualmente nos enseña a utilizar las oraciones coordinadas correlativas, la oración con dativo posesivo y más. Es uno de los textos más hermosos de la filosofía clásica. Ha sido tomado de la metafísica, uno de los principales trabajos del filósofo griego. Trata de las principales tesis de la filosofía sistemática, tanto por el lado del conocimiento, del pensamiento, de la naturaleza y de la relación del hombre consigo mismo, con los demás seres, incluso con el absoluto. Plantea el lugar que ocupan los sentidos en la relación del conocimiento y su jerarquía frente a todos los sentidos. Por esto, los grandes maestros a través de la historia han extraído los principales contenidos de las disciplinas filosóficas, tales como: lógica, epistemología, ontología, filosofía del mundo físico, metafísica, ética, axiología y filosofía del absoluto. Así, pues, nos encontramos frente al texto más traducido, interpretado, comentado y aplicado a diversas disciplinas del conocimiento hasta nuestros días.
e). Los paradigmas de la educación en Grecia
Con todo, Grecia logró hacer los dos paradigmas del conocimiento, la tesis (Academia), la antítesis (Liceo) y más tarde con el helenismo y con la obra de Alejandro Magno, viene la síntesis, lo cual reúne lo mejor de cada una de las escuelas, el Museo, cuyo símbolo es lo más alto del pensamiento alejandrino.
En el Museo nacieron la filología, la exégesis y la alegoría. El principal instrumento del museo era la biblioteca, el mérito es del rey Tolomeo I y del gran Demetrio de Falereo, el primer director, más tarde los dos Tolomeos continuaron la obra artística y científica. Así, pues, juntos el Museo y la Biblioteca, fueron desde el principio centros de atracción para todo el mundo griego. Pues no sólo se reunían griegos para el espectáculo y el estudio, sino también, egipcios y judíos. Este testimonio es el mejor ejemplo de un ecumenismo religioso y cultural, en el cual convivía un grupo de sabios con cultura diferente en distintos aspectos. Los estudiosos y sabios rara vez eran de origen alejandrino. Por ejemplo, Demetrio era de Falero, Zenódoto era de Éfeso, Calímaco y Eratóstenes era de Cirene. Herófilo era de Calcedonia, Erasístrato de Ceos, Dionisio, el gramático era de Tracia y otros procedían de Calcis.
El Museo de Alejandría tuvo mucho prestigio hasta la muerte del último director, Teón, matemático y astrónomo, padre de la gran filósofa, Hypatia de Alejandría, quien fue asesinada por un grupo de cristianos en el año 415 d. C, en la época de san Cirilo. (Hyapatia nació en Alejandría alrededor del año 370 a. C. Fue hija del matemático, astrónomo y filósofo Teón. Fue educada por su padre en esas disciplinas y dedicó su vida la enseñanza de la filosofía, cosa que realizó de una manera que muchos historiadores señalan como sobresaliente, esa dedicación en cuerpo y alma a sus discípulos y a sus estudios parece que fue lo que la hizo permanecer virgen sin casarse. De su aspecto físico todos sus biógrafos señalan su belleza. En el año 415 d. C. fue despedazada por un grupo de cristianos fanáticos, y su cuerpo ultrajado fue diseminado por toda la ciudad. Sobre Hypatia de Alejandría hay muchos trabajos bien documentados, véase “Hypatia linchada por pensar”, Dolores Lara, en la aventura de la historia, número 131, Madrid, 2009, pp. 18-22).
Para iluminar esta parte conviene tener a la mano una noticia biográfica sobre Alejandro Magno, y a propósito de su personalidad, presento algunos fragmentos en griego y español de Luciano de Samosata, tomados de su monumental obra “Diálogos de los muertos”.
Alejandro Magno representa toda una época, la época helenística. Primero, rey de Macedonia, hijo de Filipo y de Olimpiade. Fue educado por Aristóteles, el cual fue discípulo de Platón y fundador del Liceo, una de las escuelas de Atenas más destacadas. A los treinta años de edad conquistó el mundo más grande hasta entonces: Grecia, Egipto, Persia y Babilonia. Tuvo buena formación tanto filosófica y política, tenía visión para administrar el poder, la cual aprendió desde muy temprano, a los 16 años. Su nombre lleva consigo uno de los símbolos más importantes de la historia. Pues todos los grandes personajes, los indignos y otros más que se llevan consigo el nombre de Alejandro, es debido a éste Alejandro. Alejandría también se llama de tal manera por Alejandro el Grande, igualmente “La biblioteca de Alejandría” y la famosa escuela de Alejandría de la época imperial. Así, pues Alejandro Magno nació en el año 356 y murió en el 323 a. C. Y en medio de estas fechas hubo acontecimientos, conectados unos con otros, así como es la historia de un pueblo y la historia de un personaje.
No obstante, Alejandro no llevó a la mano un historiador en todas sus conquistas, se le compara con Aquiles (Homero), o con Octavio César Augusto (Virgilio). Esto es lo triste, fue un gran hombre con visión que vino a cambiar el mundo en poco tiempo. Sin embargo, como ya lo apunté arriba, no llevó consigo un intelectual que haya sido capaz de escribir la Gloria de Alejandro. Sin duda, hay muchos escritos sobre su personalidad, entre los cuales se cuentan: Anábasis de Arriano, Historia de Alejandro (incompleta) de Quinto Curcio, La vida de Alejandro en “Las vidas paralelas de Plutarco; El relato de Clitarco, conocido gracias a Díodoro Sículo; pero ninguno de ellos se compara con Homero y con Virgilio, y la verdad, lo merecía.
Con todo, Alejandro Magno ha sido el general más respetado y comentado de la antigüedad. Fue el modelo de Cayo Julio César y más tardes ambos fueron el modelo y la figura de Napoleón Bonaparte.
En el “Diálogo de los muertos” de Luciano de Samosata figuran los personajes más importantes de la vida de Alejandro: sus padres: Filipo el Grande, Olimpiade, su madre, sus generales más cercanos, como Pérdicas, Tolomeo, Clito y Calístenes. Su maestro Aristóteles, sus dioses favoritos: Zeus, Amón, Anubis y Osiris.
Luciano de Samosata le da otro giro al género literario, inaugurado por Platón – Diálogos – Generalmente Luciano expone los rasgos positivos y negativos de los grandes autores, los critica y lo satiriza; aprovecha la figura de Diógenes para cuestionar al filósofo más importante de la antigüedad-Aristóteles, al cual llama sabio o erudito σοφός- y da pie para que Alejandro lo repudie tal como dice en uno de los últimos versos: “Aristóteles es un charlatán y un artista”(γόης, ὦ Διόγενες, ἅνθρωπος καὶ τεχνίτης).
Diógenes el Cínico que gustaba mucho de estudiar la felicidad y la autosuficiencia del hombre, porque le permitía vivir conforme a la naturaleza, a través del desprecio por las convenciones sociales, destaca la felicidad, subrayando y enumerando los bienes de Alejandro. Al verlo, le pregunta si no extraña toda esa -εὐδαιμονία, es decir: guarda espaldas, escuderos, sátrapas, tanto oro, pueblos vencidos, Babilonia, Bactres, fieras grandes, honor, fama, el ser un hombre insigne, el ser centro de todas las vistas y bien vestido.
No obstante, al final del texto lo manda a embriagarse para olvidar todas las penurias. Así termina el texto: “así que tú lárgate a otro lugar, bebe muchos tragos”. En síntesis, este diálogo nos da muchas enseñanzas. Primero a escribir correcta y elegantemente, a usar la sátira y la burla con estricta sintaxis y estilística, a utilizar las diversas partes de la semántica, como las siguientes: polisemia, metonimia, paronimia, pero, sobre todo, la variedad de la sintaxis simple y compuesta, tal como puede verse en todo el diálogo. Veamos dos fragmentos: uno de Diógenes el Cínico y otro de Alejandro.
a). ΔΙΟΓΕΝΗΣ· Τί γὰρ ἄλλο ἢ ἀνεμνήσθην οἷα ἐποίει ἡ Ἑλλάς, ἄρτι σε παρειληφότα τὴν ἀρχὴν κολακεύοντες καὶ προστάτην αἱρούμενοι καὶ στρατηγὸν ἐπὶ τοὺς βαρβάρους, ἔνιοι δὲ καὶ τοῖς δώδεκα θεοῖς προστιθέντες καὶ οἰκοδομοῦντές σοι νεὼς καὶ θύοντες ὡς δράκοντος υἱῷ. Ἀλλ᾽ εἰπέ μοι, ποῦ σε οἱ Μακεδόνες ἔθαψαν;
Diógenes dice: pues de qué otra cosa, que me acordé de lo que hacían los griegos, adulándote después de que habían tomado el poder, habiendo elegido un comandante y un general contra los bárbaros, y habiéndote colocado junto a algunos de los doce dioses, construyendo templos para ti, y haciendo sacrificios, como si fueras hijo de una serpiente ¿Pero dime dónde te sepultaron los macedonios?
ΑΛΕΞΑΝΔΡΟΣ· Ἔτι ἐν Βαβυλῶνι κεῖμαι τριακοστὴν ταύτην ἡμέραν, ὑπισχνεῖται δὲ Πτολεμαῖος ὁ ὑπασπιστής, ἤν ποτε ἀγάγῃ σχολὴν ἀπὸ τῶν θορύβων τῶν ἐν ποσίν, ἐς Αἴγυπτον ἀπαγαγὼν θάψειν ἐκεῖ, ὡς γενοίμην εἷς τῶν Αἰγυπτίων θεῶν.
Alejandro dice: Todavía descanso en Babilonia en el trigésimo día, pero Tolomeo, mi guardia de escolta me tiene prometido, que tan pronto tenga un tiempo libre de los problemas que van saliendo paso a paso, me va a trasladar a Egipto, y allí me va a honrar con ritos fúnebres para que yo me convierta en uno de los dioses egipcios.
Alocución
Mucho podemos decir de Grecia Antigua, no obstante, para terminar esta disertación compartiré uno de sus textos más hermosos que se refieren al apogeo de la democracia y de la educación ateniense. Tucídides es el autor, y el héroe de esta noticia. Qué lejos estamos del modelo de la democracia originaria, aquella que el historiador aludido presumía a los pueblos vecinos, y aquella que ha conmovido a los grandes impulsores de la República y la Democracia en todas las naciones. Disfruten, pues, el texto final, queridos amigos, el cual comparto a continuación:
Χρώμεθα γὰρ πολιτείᾳ οὐ ζηλούσῃ τοὺς τῶν πέλας νόμους, παράδειγμα δὲ μᾶλλον αὐτοὶ ὄντες τισὶν ἤ μιμούμενοι ἑτέρους. Καὶ ὄνομα μὲν διὰ τὸ μὴ ἐς ὀλίγους ἀλλ’ ἐς πλείονας οἰκεῖν δημοκρατία κέκληται, μέτεστι δὲ κατὰ μὲν τοὺς νόμους πρὸς τὰ ἴδια διάφορα πᾶσι τὸ ἴσον, κατὰ δὲ ἀξίωσιν, ὡς ἕκαστος ἔν τῳ εὐδοκιμεῖ, οὐκ ἀπὸ μέρους τὸ πλέον ἐς τὰ κοινὰ ἢ ἀπ’ ἀρετῆς προτιμᾶται, οὐδ’ αὖ κατὰ πενίαν, ἔχων γέ τι ἀγαθὸν δρᾶσαι τὴν πόλιν, ἀξιώματος ἀφανείᾳ κεκώλυται. Ἐλευθέρως δὲ τὰ τε πρὸς τὸ κοινὸν πολιτεύομεν… Τὰ δημόσια διὰ δέος μάλιστα οὐ παρανομοῦμεν, τῶν τε αἰεὶ ἐν ἀρχῇ ὄντων ἀκροάσει καὶ τῶν νόμων, καὶ μάλιστα αὐτῶν ὅσοι τε ἐπ’ ὠφελίᾳ τῶν ἀδικουμένων κεῖνται καὶ ὅσοι ἄγραφοι ὄντες αἰσχύνην ὁμολογουμένην φέρουσιν. (Nuestra forma de gobierno nada tiene que envidiar a las instituciones de los pueblos vecinos, porque somos más modelo que imitadores de otros. De nombre es una democracia, porque el gobierno no está en manos de unos pocos, sino de la mayoría. Pero si la ley es igual para todos en los intereses particulares, según la consideración de que goza cada ciudadano en algún respecto, y no por razón de su clase, sino por su mérito personal, es preferido para las funciones públicas, como tampoco por pobreza, si uno puede hacer algún servicio al Estado, no le es un impedimento su oscura condición social. La libertad es nuestra norma de gobierno en la vida pública… Por respeto cumplimos con exactitud las disposiciones públicas obedeciendo siempre a las autoridades y a las leyes, y sobre todo, a las establecidas en beneficio de los que sufren la injusticia y a las no escritas, cuya transgresión trae el menosprecio general). Versión española de Jaime Berenguer Amenós. Tucídides, II, 37.
Muchas gracias.