Opinión

Mejora el consumo privado.

Se recupera el gasto de los hogares y podría crecer más el PIB.

Por Ricardo Caballero de la Rosa

El Indicador Oportuno del Consumo Pivado (IOCP) de octubre 2025, publicado por el INEGI, refleja un repunte del consumo privado que mejora las perspectivas de cierre de año, fortalece la demanda interna y abre un escenario de crecimiento moderado para 2026.

En efecto, el IOCP, herramienta que permite anticipar la evolución del consumo interno, para octubre de 2025 estima un incremento anual de 2.2% en el Indicador Mensual del Consumo Privado (IMCP), acompañado de una variación mensual de 0.1%. Este resultado representa una aceleración respecto a septiembre, cuando el crecimiento anual fue de 1.3%.

El repunte se da en un contexto de inflación contenida y cierta estabilidad en el mercado laboral, factores que han permitido una recuperación gradual del gasto de los hogares. Aunque el avance es modesto, resulta significativo tras meses de estancamiento y caídas en el consumo.

El consumo privado es uno de los principales motores de la economía mexicana, pues representa más del 60% del PIB. El crecimiento observado en octubre sugiere que el último trimestre del año podría cerrar con una tendencia positiva, aunque limitada por factores como la desaceleración global y la cautela en la inversión. De mantenerse el ritmo actual, el consumo privado podría aportar un impulso adicional al PIB en el cuarto trimestre, consolidando un cierre de año con crecimiento moderado. Sin embargo, la magnitud de este aporte dependerá de la evolución de la inflación y de la confianza de los consumidores.

El PIB mexicano ha mostrado un desempeño desigual en 2025, con sectores como la industria y la construcción enfrentando retos, mientras que los servicios han sostenido parte del crecimiento. En este contexto, el repunte del consumo privado en octubre es relevante porque refuerza la demanda interna, compensando parcialmente la debilidad de otros sectores productivos.

El IOCP funciona como un indicador adelantado que permite anticipar la trayectoria del PIB, dado que el consumo privado es su componente más importante. Así, el crecimiento de 2.2% en octubre podría traducirse en un ligero fortalecimiento del PIB en el cierre de 2025. Hacia el 2026, las perspectivas son de cautela y moderación. Se espera que el consumo privado mantenga un crecimiento positivo, aunque condicionado por la evolución de la inflación y las tasas de interés, el desempeño del mercado laboral y los salarios reales, así como la dinámica de la economía global, especialmente en Estados Unidos, principal socio comercial de México.

Si las condiciones macroeconómicas se mantienen estables, el consumo privado podría seguir siendo un motor clave del PIB en 2026, aunque con tasas de crecimiento más cercanas al 2% que a expansiones mayores. El reto será consolidar la confianza de los hogares y estimular la inversión para que el consumo no dependa únicamente de factores coyunturales.

Mi correo ricardocaballerodelarosa@gmail.com

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