Internacional

Markwayne Mullin asume el control del DHS: Promete seguridad «sin colores» en medio de cierre parcial y crisis fronteriza

Por Luis Moreno

En una ceremonia marcada por la urgencia política y operativa, el senador republicano por Oklahoma, Markwayne Mullin, juró este martes como el noveno secretario del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de los Estados Unidos. Mullin llega al gabinete de Donald Trump con el desafío de implementar la estricta política migratoria del mandatario y destrabar la parálisis institucional que mantiene al departamento en un cierre parcial desde febrero.

Un juramento bajo tensión

Ante la fiscal general, Pam Bondi, Mullin tomó posesión del cargo en la Casa Blanca tras ser confirmado por el Senado con 54 votos a favor y 45 en contra. En sus primeras palabras como titular del DHS, el político de origen cherokee buscó proyectar una imagen de institucionalidad pese a la polarización actual.

«No me importa de qué color sea su estado. No me importa si son rojos o azules. Al fin y al cabo, mi trabajo es ser Secretario de Seguridad Nacional y proteger a todos por igual», declaró Mullin.

Por su parte, el presidente Donald Trump elogió la firmeza de Mullin, calificándolo como una persona «fuerte, profesional y justa», asegurando que su llegada garantizará la seguridad nacional que, según el mandatario, ha sido bloqueada por la oposición demócrata en el Congreso.

El reto inmediato: El cierre del DHS y el caos en transporte

La gestión de Mullin inicia en un escenario crítico. Desde el pasado 14 de febrero, el Departamento de Seguridad Nacional opera bajo un cierre parcial derivado de la falta de acuerdos presupuestarios entre republicanos y demócratas, específicamente en torno a los límites operativos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).

Esta parálisis ha impactado directamente a la ciudadanía:

  • Caos aéreo: La ausencia de personal de transporte ha generado filas interminables en aeropuertos y retrasos de hasta dos horas en cientos de vuelos.
  • Falta de fondos: Trump denunció que el financiamiento está bloqueado por sectores que buscan «proteger a delincuentes inmigrantes ilegales».

Sustitución tras una gestión polémica

Mullin llega para ocupar la vacante dejada por Kristi Noem, quien fue despedida este mes tras una gestión sumamente controvertida. El paso de Noem por el DHS estuvo marcado por el despliegue de agentes federales en Minneapolis y operativos en enero que resultaron en la muerte de dos ciudadanos estadounidenses, lo que terminó por fracturar su permanencia en el cargo.

Perfil de Markwayne Mullin: De empresario a negociador clave

A sus 48 años, Mullin deja atrás una carrera de 13 años en el Congreso. Antes de la política, consolidó Mullin Plumbing, la empresa de servicios más grande de su región en Oklahoma.

Aunque se le reconoce como un negociador capaz —fue pieza clave en el plan fiscal de Trump en 2025—, su historial no está exento de polémicas. En 2023, protagonizó un altercado viral al retar a golpes al líder sindical Sean O’Brien durante una audiencia senatorial, un episodio que obligó a la intervención de Bernie Sanders.

En materia migratoria, su postura es de línea dura: apoya el refuerzo fronterizo, el aumento de deportaciones y ha sugerido medidas radicales respecto a los hijos de inmigrantes indocumentados nacidos en territorio estadounidense.

Con su llegada, el Gobierno de Trump apuesta por un liderazgo que combine la lealtad absoluta con la capacidad empresarial para reorganizar un departamento que, en palabras del propio Mullin, busca «dejar de ser

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