Los otros protagonistas de Milano Cortina 2026: Perros de servicio acompañan a los atletas paralímpicos
Por Luis Moreno
Este viernes 6 de marzo marca el inicio de los Juegos Paralímpicos de Invierno Milano Cortina 2026, una justa que reúne a 665 atletas de élite. Sin embargo, en esta edición, la atención no solo recae sobre los deportistas, sino también sobre sus «compañeros de cuatro patas»: los perros de servicio que desempeñan un papel crucial en la vida y carrera de los competidores.
Apoyo vital en la nieve
Para muchos atletas, estos canes no son mascotas, sino extensiones de su propia autonomía. Un ejemplo destacado es Pickle, la labradora que acompaña a la esquiadora alpina británica Hester Poole. Poole, quien vive con una discapacidad visual severa, ha visto cómo su confianza y velocidad en las pistas han crecido exponencialmente desde la llegada de Pickle, quien ya cuenta con su propio pasaporte europeo y experiencia en viajes internacionales.
Héroes de la salud mental y movilidad
La delegación australiana destaca por su numeroso equipo canino. Atletas como Taryn Dickens (biatlón) y Dave Miln cuentan con el apoyo de Gigi y Suki, respectivamente. Ambos perros provienen de programas de entrenamiento para veteranos de guerra y están especializados en asistencia para la movilidad y manejo de síntomas de trastorno de estrés postraumático (TEPT).
Para Dickens, Gigi es fundamental para navegar por el mundo con seguridad, mientras que para Miln, Suki ha sido un pilar no solo en su carrera deportiva tras sufrir una doble amputación, sino también en la sanación emocional de su familia.







El «estándar de oro» canino
Llama la atención que la gran mayoría de estos compañeros son de la raza Labrador Retriever. Expertos señalan que su inteligencia, temperamento estable y tamaño físico los convierten en la opción ideal para tareas que van desde el guiado de personas con discapacidad visual hasta el apoyo en movilidad y contención emocional en entornos de alta presión como unos Juegos Paralímpicos.
Con la inauguración de los juegos, el público no solo será testigo de hazañas deportivas, sino también del vínculo inquebrantable entre estos atletas y los perros que hacen posible lo que parecía imposible.

