Llora la noche.
Por reicardo Caballero de la Rosa
Hasta el amanecer se oyen cadentes
para perderse en el bosque consciente
que ensaya los pormenores del día
mientras los rayos comen
las últimas carnes ensombrecidas
Con llanto cada cielo despide al sol
que en la quietud se acomoda discreto
para robar a los astros cenizas
sus miedos a los hombres
y a los ciclos sus regularidades
En su sereno seno santo duerme
la plateada nocturnal latencia
que incuba la gestación del nuevo sol
para entregar ráfagas de alivio
a una luz que ya no reina.
La madre celestial guarda latente
aquella acumulación inconclusa
que enlaza reminiscencias y alquimias
con los mitos y los dioses
que descansan en sus templos.
Cuando calma la lágrima incolora
estalla la nada y la noche bella
y nace enredado el nuevo sol
con las sales de sombras
rumbo a la creación impar.
Día que vive
tras la noche silente
de una luna cuidadora
del sol renaciente.
Y con el sonido del universo
¡mi lágrima que enerva
el corazón nocturnal!
Mi correo es ricardocaballerodelarosa@gmail.com

