Inflación en convergencia a la meta de Banxico.
Escenario de débil crecimiento.
Por Ricardo Caballero de la Rosa
El retorno de la inflación al rango del Banco de México (Banxico) ofrece un respiro, pero el desafío de mantener una inflación subyacente elevada complica la normalización de la política monetaria. La trayectoria esperada del PIB refuerza un entorno con escaso dinamismo interno, limitando la presión inflacionaria pero también restringiendo el espacio para una recuperación económica sostenida.
En efecto, a mediados de julio México experimentó una desaceleración significativa de la inflación anual. Según datos del INEGI, en la primera quincena de julio el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) subió un 3.55% interanual, acercándose al rango objetivo del Banxico establecido en 3% (± 1%).
Este nivel, el más bajo desde enero, representa una notable caída desde el 4.51% registrado en junio. La inflación subyacente, que excluye los productos más volátiles, permaneció alta en 4.25% anual, impulsada por servicios (4.49%) y mercancías.
Banxico considera estabilizar la inflación dentro del rango meta como su objetivo prioritario. A lo largo de 2025, ha recortado agresivamente su tasa de referencia desde un máximo de 11.25% a 8% a principios del presente mes. En anuncios recientes, el organismo destacó que el ciclo de recortes, aunque aún en curso, será más gradual debido a la persistencia de la inflación subyacente.
El subgobernador Jonathan Heath ha enfatizado la necesidad de esperar un patrón claro de descenso antes de realizar ajustes adicionales. Sin embargo, el consenso entre los demás miembros de la Junta favorece continuar con reducciones de 25 puntos base en agosto y septiembre, siempre que la inflación se mantenga dentro de lo previsto.
Las encuestas recientes reflejan que el consenso del mercado estima una inflación de 4.00% para finales de 2025, con una ligera mejora en la inflación subyacente hasta 4.03%. Para 2026, se espera que la inflación general se ubique en un promedio de 3.80%, mientras que la subyacente caería a 3.70%. Banxico proyecta que la convergencia al rango objetivo se logrará, de forma sostenida, durante el tercer trimestre de 2026.
Por otro lado, el escenario económico nacional se encuentra marcado por un crecimiento muy limitado. Banxico ha ajustado a la baja sus expectativas de crecimiento: de 0.6% a apenas 0.1% en 2025 y de 1.8% a 0.9% en 2026.
Encuestas privadas, como la de Citigroup, estiman un crecimiento modesto del PIB de 0.2% en 2025 y de 1.2% en 2026. Esto contrasta con estimaciones gubernamentales un poco más optimistas, que ubican el crecimiento entre 1.5% y 2.3% en 2025 y en un rango similar en 2026.
De aquí a fin de año, Banxico probablemente continuará reduciendo la tasa de interés en pasos de 25 puntos base, con decisiones clave en agosto y septiembre condicionadas por nuevos datos del INPC. En 2026, si se cumple el escenario de convergencia, podría iniciar un proceso de normalización hacia niveles compatibles con la meta de inflación estable.
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