Ciencia y Tecnología

Hallan en Alemania la «abuela» de las pistolas: Un arma de 650 años de antigüedad

El descubrimiento de un pequeño cañón de mano en Brandeburgo revoluciona la arqueología militar europea y confirma el uso de pólvora portátil en el siglo XIV.

Por Luis Moreno

La historia de las armas de fuego ha dado un vuelco hacia el pasado. En un reciente hallazgo en el estado de Brandeburgo, Alemania, investigadores presentaron lo que se considera la pistola más antigua de Europa: un pequeño cañón de mano de bronce que data de hace aproximadamente 650 años.

La pieza, de apenas seis centímetros de longitud y con elaborados detalles decorativos, fue localizada por el arqueólogo voluntario Matthias Dasse en el yacimiento de Kletzke. Tras un exhaustivo análisis presentado en la conferencia anual del Departamento Estatal de Arqueología de Brandeburgo, los expertos han confirmado que este artefacto, bautizado como Kletzke Handrohr, es al menos nueve años más antiguo que el famoso Tannenbergbüchse de 1399, considerado hasta ahora el ejemplar más remoto.

Testigo de un asedio medieval

El descubrimiento no es solo un objeto aislado, sino que ofrece evidencia física de un conflicto narrado en crónicas antiguas. La hipótesis principal vincula el arma con el asedio del castillo de Kletzke alrededor del año 1390, donde los duques del Sacro Imperio Romano Germánico se enfrentaron a la poderosa familia Quitzow.

«Hasta ahora no teníamos evidencia escrita ni arqueológica del uso de armas de fuego en esta región durante este período; solo suposiciones», señaló el arqueólogo medieval Christof Krauskopf.

El hallazgo confirma que, para finales del siglo XIV, la tecnología de la pólvora ya se había miniaturizado lo suficiente como para ser transportada por soldados en el campo de batalla.

Un enigma tecnológico

A diferencia de las pistolas de rueda que se popularizaron en el siglo XVI para figuras como el emperador Carlos V, este «cañón de mano» era un tubo rudimentario. Sin embargo, su sofisticada decoración sugiere que no era una herramienta común, sino una pieza de tecnología de punta para su época.

Las investigaciones realizadas entre 2024 y 2025 en la zona han permitido recuperar otros objetos bélicos que refuerzan la teoría del enfrentamiento militar. Ahora, el misterio gira en torno a su origen: los expertos coinciden en que, debido a su complejidad, el artefacto probablemente fue fabricado en otro centro metalúrgico y llevado a Brandeburgo por fuerzas externas.

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