FGR señala omisiones en el caso Teuchitlán y exige entrega de peritajes
Por Luis Moreno
La Fiscalía General de la República (FGR) acusó a las autoridades municipales y estatales de Jalisco de graves omisiones en la investigación del rancho Izaguirre, en Teuchitlán, Jalisco, donde se encontraron restos humanos y otros indicios de actividad criminal. Según el fiscal Alejandro Gertz Manero, no se realizaron los análisis químicos para determinar si las zanjas en la zona fueron utilizadas para cremaciones, ni se le dio seguimiento a las declaraciones de víctimas. Además, el inmueble quedó en abandono tras las diligencias ministeriales locales.
Durante una conferencia de prensa, Gertz Manero indicó que en el rancho se hallaron restos humanos y diversos objetos que no fueron debidamente procesados. Entre las irregularidades detectadas, señaló que no se realizó un rastreo adecuado de indicios, no se identificaron huellas dactilares, no se investigó la propiedad del terreno ni se tomaron declaraciones a las autoridades locales y posibles testigos. También informó que tres vehículos encontrados en el sitio fueron robados y que la FGR no intervino de inmediato a pesar de la posible presencia de armas de fuego utilizadas por la delincuencia organizada.
El caso salió a la luz el pasado 6 de marzo cuando el colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco denunció la presencia de tres hornos usados para calcinar personas, así como cientos de prendas de ropa, maletas y objetos de valor en la finca. El hallazgo provocó una ola de indignación nacional, lo que llevó a la presidenta Claudia Sheinbaum a anunciar una estrategia para abordar la crisis de desaparecidos. Entre las medidas propuestas se encuentran el fortalecimiento de registros de identificación, la creación de una base única forense y la implementación de protocolos para iniciar búsquedas de inmediato.
Según el informe técnico de la FGR, la fiscalía de Jalisco dejó sin analizar el rancho de Teuchitlán durante seis meses. Gertz Manero subrayó que la Fiscalía estatal no procesó adecuadamente los vehículos ni los indicios encontrados, no solicitó pruebas periciales completas y no investigó posibles vínculos entre agentes locales y el crimen organizado. En este contexto, la FGR exigió la entrega urgente de los peritajes y actuaciones estatales para poder continuar con la investigación a nivel federal.
El fiscal también reveló que algunas de las identificaciones encontradas en el rancho pertenecen a sicarios de organizaciones delictivas, algunos de los cuales ya han sido detenidos. Asimismo, confirmó que la finca era utilizada como centro de reclutamiento y adiestramiento para nuevos integrantes del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), quienes eran atraídos con promesas de trabajo con salarios de hasta cinco mil pesos semanales.
El hallazgo en Teuchitlán ha generado una fuerte presión sobre las autoridades estatales y municipales. La FGR ha abierto la posibilidad de que periodistas y ciudadanos visiten el rancho una vez que la investigación sea federalizada. Además, Gertz Manero anunció la creación de una base de datos genética específica para los restos humanos encontrados en el lugar y aseguró que se investigará si la falta de acción por parte de las autoridades locales responde a incompetencia o a posibles actos de colusión con el crimen organizado.
Este caso ha puesto en el centro del debate la responsabilidad de las instituciones locales en la lucha contra la violencia y la impunidad en México. La exigencia de justicia por parte de colectivos y la sociedad civil sigue en aumento, mientras la FGR avanza en la recopilación de pruebas y testimonios para esclarecer la magnitud de los crímenes cometidos en el rancho Izaguirre.