Ciencia y Tecnología

¿Explosiones de agujeros negros primordiales? Proponen nueva teoría para el misterioso «neutrino fantasma» de 2023

Por Luis Moreno

En el campo de la astrofísica, los eventos extremos suelen requerir interpretaciones fuera de lo común. Un equipo de físicos de la Universidad de Massachusetts Amherst ha presentado una ambiciosa propuesta para explicar uno de los enigmas más grandes captados recientemente: un neutrino de una potencia sin precedentes detectado en el Mar Mediterráneo.

El enigma de la «partícula fantasma»

En febrero de 2023, el detector europeo KM3NeT, ubicado frente a las costas de Malta, registró una señal de neutrino con una energía 30,000 veces superior a la de cualquier partícula producida en el Gran Colisionador de Hadrones (LHC) del CERN.

Este evento dejó perpleja a la comunidad científica. No solo no existen fuentes astrofísicas conocidas capaces de generar tal potencia, sino que otros detectores de gran escala, como el IceCube en la Antártida, no registraron rastro alguno del evento, a pesar de tener una sensibilidad similar.

Agujeros negros nacidos del Big Bang

La investigación, liderada por la física de partículas Andrea Thamm y lista para publicarse en Physical Review Letters este 10 de febrero, sugiere que el origen podría ser la explosión de un agujero negro primordial.

A diferencia de los agujeros negros convencionales que nacen del colapso de estrellas, los primordiales se habrían formado instantes después del Big Bang. Según la teoría del equipo de Thamm, el protagonista sería un tipo especial llamado «agujero negro primordial cuasi-extremal».

La fuga de «electrones oscuros»

El modelo propone que estos agujeros negros están rodeados por un campo de «electrones oscuros», una contraparte hipotética y mucho más pesada que los electrones normales. Según explicaron los investigadores:

  • Supresión de radiación: Estos electrones oscuros mantendrían la estabilidad del agujero negro por un tiempo.
  • La explosión: Eventualmente, el campo eléctrico oscuro se vuelve tan potente que los electrones empiezan a «filtrarse», provocando una pérdida masiva de carga en cuestión de segundos.
  • El resultado: Una explosión colosal que emite neutrinos únicamente en un rango específico de energía.

Esta especificidad en la energía explicaría por qué el detector KM3NeT captó la señal mientras que el IceCube, diseñado para otros rangos, permaneció en silencio.

Una hipótesis entre muchas

A pesar del entusiasmo, la Dra. Thamm mantiene la cautela. «Nuestra propuesta es solo una posibilidad. Se necesitará más análisis teórico y datos experimentales para determinar cuál es la correcta», señaló la investigadora.

Por ahora, la verdad sobre esta partícula fantasma permanece oculta en la oscuridad del espacio, esperando a que nuevos datos confirmen si estos ecos del inicio del universo son realmente los responsables de las señales más potentes jamás detectadas en la Tierra.

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