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Explosión en Coahuayana es investigada como delincuencia organizada; descartan terrorismo

Por Luis Moreno

La Fiscalía General de la República (FGR) informó que la investigación por la explosión de un vehículo ocurrida el pasado 6 de diciembre en el municipio de Coahuayana, Michoacán, se abrió por el delito de delincuencia organizada y no por terrorismo, como se informó de manera preliminar.

La dependencia federal precisó que la confusión se originó por un error en la redacción del primer comunicado oficial, luego de que el caso fue atraído por la Fiscalía Especializada en Investigación de Terrorismo, Acopio y Tráfico de Armas, instancia adscrita a la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada (FEMDO).

En coordinación con el Gabinete de Seguridad del Gobierno de México y con autoridades estatales, la FGR confirmó que los hechos dejaron un saldo de cinco personas fallecidas y 12 lesionadas. La indagatoria quedó formalmente a cargo de la FEMDO, con la participación de la Secretaría de la Defensa Nacional, la Secretaría de Marina, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y la Guardia Nacional.

En el lugar del estallido se mantienen trabajando 15 peritos del Centro Federal Pericial Forense y 11 policías federales ministeriales de la Agencia de Investigación Criminal, especializados en áreas como criminalística de campo, medicina forense, genética, lofoscopía, telecomunicaciones, tránsito terrestre, ingeniería, arquitectura, incendios, explosivos, química y balística.

De acuerdo con los reportes oficiales, la explosión ocurrió alrededor del mediodía del sábado, cuando una camioneta tipo pickup cargada con explosivos fue estacionada y detonada frente a las instalaciones de la Policía Comunitaria de Coahuayana, en pleno centro del municipio, entre la avenida Ignacio López Rayón y la calle Allende.

El conductor del vehículo habría fallecido al momento de activar la carga explosiva, mientras que otras personas que se encontraban en la zona también perdieron la vida, algunas en el sitio y otras durante su traslado a hospitales de la región.

Coahuayana, municipio ubicado en la franja costera limítrofe con el estado de Colima, atraviesa desde septiembre un periodo de alta tensión derivado de enfrentamientos entre grupos delictivos. En ese contexto, el alcalde Andrés Rafael Aguilar Mendoza llegó a suspender clases por motivos de seguridad, situación que provocó un llamado de atención público del gobernador Alfredo Ramírez Bedolla, quien en su momento afirmó que la situación estaba bajo control.

Semanas antes de este atentado ya se habían registrado detonaciones de artefactos explosivos en la zona, con un saldo previo de dos personas fallecidas. Las autoridades federales continúan con las diligencias para deslindar responsabilidades y esclarecer plenamente lo ocurrido.

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