Estados Unidos anuncia nuevas sanciones contra Irán tras ataque a Israel y busca apoyo internacional.
Washington, D.C. — El gobierno de Estados Unidos reveló el martes planes para imponer nuevas sanciones en contra del programa de misiles y drones de Irán, además de afectar directamente a la Guardia Revolucionaria y al ministerio de Defensa iraní. Este anuncio se produce en respuesta al reciente ataque con misiles y drones de Irán contra Israel, el cual tuvo lugar el fin de semana pasado.
El asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Jake Sullivan, indicó que las sanciones serán implementadas en los próximos días. Estas medidas buscan «contener y degradar la capacidad y eficacia militar de Irán y hacer frente a todos sus comportamientos nocivos,» según Sullivan.
Irán lanzó más de 300 misiles y drones durante la noche del sábado al domingo en un ataque que ha sido descrito como una represalia por la destrucción de su consulado en Damasco, un acto que Teherán atribuye a Israel. A pesar de la magnitud del ataque, la mayoría de los proyectiles fueron interceptados, resultando en daños mínimos.
En una conferencia de prensa realizada en el contexto de las reuniones de primavera del FMI y del Banco Mundial, la secretaria del Tesoro, Janet Yellen, enfatizó que las acciones de Irán «amenazan la estabilidad de la región» y aseguró que Estados Unidos no vacilará en colaborar con sus aliados para intensificar las sanciones y desbaratar las actividades desestabilizadoras de Irán.
Yellen también mencionó que Estados Unidos ha estado trabajando para limitar la capacidad de Irán de exportar petróleo, anticipando que podrían tomarse medidas adicionales.
Mientras tanto, en Bruselas, el jefe de la diplomacia de la Unión Europea, Josep Borrell, expresó que algunos Estados miembros han propuesto «la adopción de medidas restrictivas ampliadas contra Irán». Borrell hizo un llamado a la comunidad internacional para «alejarnos del borde del abismo», reflejando la preocupación global ante la posibilidad de un conflicto más amplio en la región.
Este conjunto de sanciones se suma a las más de 600 sanciones previas que Washington ha impuesto a individuos y entidades iraníes por su implicación en actividades relacionadas con el terrorismo y otros actos ilícitos. Con estas nuevas restricciones, Estados Unidos continúa su estrategia de presión económica, buscando un cambio en las políticas y comportamientos del régimen iraní.

