El «Oso Espíritu»: El fantasma blanco de Canadá que lucha por su supervivencia
Por Luis Moreno
En el corazón del Gran Bosque Lluvioso de Canadá, una de las criaturas más raras y místicas del planeta libra una batalla silenciosa contra el cambio climático y la escasez de recursos. Se trata del Oso Espíritu (u oso Kermode), una subespecie de oso negro que, debido a un gen recesivo, posee un pelaje blanco fantasmal que lo ha convertido en un pilar sagrado para las Naciones Originarias de la región.
Nuevas revelaciones del fotógrafo británico Jack Plant, quien ha documentado a la especie durante una década en colaboración con la comunidad Kitasoo Xai’xais, arrojan luz sobre la precaria situación de este animal, del cual se estima que existen menos de 100 ejemplares en estado salvaje.
Un vínculo milenario y sagrado
Para las comunidades indígenas como los Kitasoo Xai’xais, Heiltsuk y Gitga’at, el oso blanco no es un extraño, sino un vecino con el que han compartido el territorio por más de 11,000 años. Su figura es central en tótems, danzas y relatos orales.
Sin embargo, a pesar de su importancia cultural, ver uno es una rareza absoluta. «Es un ser misterioso que vive entre ellos», explica Plant, cuyo nuevo libro, Spirit of the Great Bear, recopila 90 imágenes que muestran a estos ejemplares alimentándose de salmón en los gélidos ríos del Pacífico Norte.







Victorias en conservación y nuevas amenazas
La comunidad de Klemtu ha sido pionera en la defensa de su ecosistema. Entre sus logros destacan:
- 2012: Implementación de una prohibición a la caza de trofeos de osos.
- 2017 y 2022: Presionaron con éxito al gobierno de Columbia Británica para prohibir la caza de osos grizzly y negros en toda la provincia.
- Vigilantes de la Costa: El grupo Guardian Watchmen patrulla los fiordos para detener la pesca ilegal y el furtivismo, logrando erradicar estas actividades desde los años 90.
A pesar de estos éxitos legales, la «guerra de conservación» se enfrenta ahora a un enemigo más difícil de legislar: el cambio climático. La disminución de las poblaciones de salmón, su principal fuente de alimento, y las sequías inusuales en la zona —históricamente una de las más lluviosas del mundo— están poniendo en jaque a la especie.
¿Población en declive?
Existe un debate sobre el número real de individuos. Mientras que algunas fundaciones estiman hasta 100 ejemplares, Plant teme que la cifra sea mucho menor, quizás cercana a los 50.
Douglas Neasloss, director de gestión de la Nación Kitasoo Xai’xais, matiza esta visión señalando que la población siempre ha sido baja por naturaleza, pero coincide en que la protección del hábitat es la única vía para asegurar el futuro de su pueblo, que hoy apuesta fuertemente por el ecoturismo y el Spirit Bear Lodge.
El Oso Espíritu no es albino, es el resultado de una herencia genética única. Hoy, su mirada fija en los lentes de los fotógrafos es un recordatorio de la fragilidad de un ecosistema que, aunque vasto y antiguo, depende del delicado equilibrio entre el hombre, el bosque y el océano.

