El Dr. Aarón Zaraín, Pediatra y Escritor
Semblanza del especialista ya fallecido; Día Naranja en Tecomatlán; Agua de Puebla
Por Raúl Torres Salmerón
Fue un gran especialista en Pediatría, muchos de sus pacientes lo extrañan y también fue un escritor reconocido. Aarón Zaraín García nació el 1º de julio de 1938 en San José Acateno, Puebla, en una tierra fértil de paisajes y de grandes historias que, sin saberlo, comenzarían a habitar en su interior desde muy temprana edad.
Su infancia transcurrió en Teziutlán, entre niebla, montañas y 13 hermanos y hermanas, testigos de los primeros destellos de una sensibilidad que lo acompañaría toda la vida: el amor por escribir y dibujar.
Desde niño encontró en el trazo y en la palabra una forma de entender el mundo. Ya en su juventud, durante sus años como estudiante en Puebla Capital, esa sensibilidad se volvió más profunda.
Estudió en la Escuela de Medicina en la hoy Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, pero su formación no se limitó a las aulas. La vida le exigió trabajar antes de concluir la carrera porque se enamoró y se casó casi en los últimos semestres de sus estudios.
Fue Investigador de créditos bancarios, Profesor de Biología y un incansable creador de apuntes que después se convirtieron en libros que luego vendía para sostenerse. En medio de ese esfuerzo cotidiano, también hubo espacio para el amor, que marcó el inicio de su propia familia con dos hijas y dos hijos.
Logró graduarse como médico y se especializó en Pediatría, realizando su residencia en el Hospital Infantil de México. Posteriormente regresó a Puebla, convirtiéndose en Profesor de Pediatría, entregándose a su vocación de docente al mismo tiempo que donde la medicina, no como un medio para enriquecerse, sino una forma de servir a los demás.
Fue el médico de varias generaciones de niños, muchos de ellos atendidos sin cobrar. Los pequeños de la colonia lo buscaban no sólo por su conocimiento médico, sino porque sabían que él arreglaba todo, desde heridas hasta bicicletas dobladas por una mala caída, así que en él encontraban alivio, pero también cercanía.
Una de las experiencias más significativas de su vida fue su labor con los niños de la calle, tras la invitación del Padre Chinchachoma. Ese encuentro transformó no solo su práctica profesional, sino la vida de toda su familia, reafirmando en ellos la necesidad de prepararse para ayudar a los demás y de vivir con un profundo sentido de bien común.
Su vocación trascendió la medicina, fue también escritor. Publicó obras como Cuentos de Puebla, Ensayos de Puebla, Las Puertas del Paraíso y Teziutlán, además de textos académicos en biología y microbiología.
En cada página Aarón Zaraín dejó testimonio de su mirada sensible y de su amor por la vida. Murió a los 76 años, tras enfrentar el mal de Parkinson, rodeado del amor de su esposa, sus hijos y sus nietos. Se fue como vivió: acompañado, querido y dejando huella. Hoy, muchos poblanos lo recuerdan.

DÍA NARANJA EN TECOMATLÁN
Personal de la Dirección de Seguridad Pública de Tecomatlán asistió a las instituciones educativas del Municipio para difundir y conmemorar el Día Naranja, que se celebra los días 25 de cada mes para promover la concientización y erradicar la violencia en contra de niños, mujeres y adolescentes.
Con un folleto en donde se informó los números telefónicos de la Dirección de Seguridad Pública del municipio, elementos de Seguridad Pública repartieron a los padres de familia, maestros y estudiantes durante la salida de las instituciones educativas.
Durante el operativo Escuela Segura, los elementos de Seguridad explicaron a los padres de familia, alumnos y maestros, la importancia de promover el Día Naranja, además de reafirmar su compromiso con las madres, adolescentes y niñas, de salvaguardar su integridad.

DISTRIBUCIÓN DE AGUA
El Colegio de Puebla realizó el Encuentro de Innovadores Poblanos en el Sector Hídrico, espacio de diálogo en el que participaron representantes de organismos e instituciones como la Secretaría de Medio Ambiente, CEASPUE, SOSAPATEX, SOAPAP y Agua de Puebla, entre otros.
Durante su intervención, el Director de Agua de Puebla, Jordi Bosch Bragado, destacó que una de las principales estrategias de la concesionaria es fortalecer un sistema de distribución de agua potable equitativo para toda la ciudad, con énfasis en las zonas que históricamente han tenido menor acceso al servicio. Explicó que el derecho humano al agua, reconocido en la Constitución, se sustenta en 4 principios fundamentales: Accesibilidad, Asequibilidad, Disponibilidad y Calidad.
En materia de accesibilidad, expuso que cerca de 500 mil familias en Puebla cuentan con conexión a la red pública. Sobre asequibilidad, se mantiene un esquema tarifario con subsidio cruzado que permite apoyar a los sectores más vulnerables. En disponibilidad del recurso, informó que entre 2022 y 2024 se han invertido más de 2 mil 100 millones de pesos en infraestructura hidráulica, incluyendo tanques de almacenamiento, sistemas de bombeo y 2 nuevas plantas potabilizadoras.
A estas acciones se suman 252 millones de pesos ejercidos en 2025 y una inversión proyectada de 250 millones de pesos para 2026, con el objetivo de incrementar los días de suministro en colonias periféricas hacia 2027. En cuanto a la calidad, del agua, Jordi Bosch refirió que, ante las características geológicas de la región donde predomina el agua dura, se trabaja en el desarrollo y construcción de nuevas plantas potabilizadoras que permitan mejorar su calidad.
El Presidente del Colegio de Puebla, Alberto Jiménez Merino, subrayó que la disponibilidad del agua ha disminuido en los últimos años, lo que hace indispensable impulsar una nueva cultura del agua, así como fortalecer la investigación en soluciones hídricas, particularmente en la reducción de pérdidas por evaporación y escurrimiento.

En fin, como dice la copla flamenca:
Para que me escuche el cielo
levanto fuerte mi voz.
Si es verdad que existe un Dios,
que vuelva la vista al suelo
y haga este mundo mejor.
raultorress@hotmail.com

