Ecuánime caída.
Por Rcardo Caballero de la Rosa
¿Qué rumor se percibe?
¿La indiferencia del silencio vivo?
¿Una belleza inquieta?
¿El desdén amaestrado que colapsa
y se acomoda en la selva?
Una tenaz y súbita sorpresa
repiquetea discreta
y conduce al secreto inhóspito
del vulgar ostracismo palpitante
en aquel cajón cósmico.
Un carnal arrebato
con la puericia que ancla en el vacío
y en la fascinación reluciente
desteje los conceptos
en desabotonada piel ferviente.
Cautivo y perfilado
en el éxtasis del renacimiento
y en vida suspendida que ya vuela
la congoja se aquieta
con la transfigurada pena.
Procaz invitación.
La perdición y la gula cíclica.
La angustia de atraparse.
Y los remordimientos calcáreos
¡visten cascada humana al desnudo!
¡La aceptación de la tentación
que eleva el tacto y el ser
al extremo mortuorio!
La revelación del consagrado
que sacude mordaz y temible
la vida próxima a nacer
liberada de la seducción
que es ya rebeldía y aprendizaje.
Mi correo es ricardocaballerodelarosa@gmail.com

