Diagrama y sinopsis de lengua griega. Una muestra de la literatura clásica a través de sus fuentes
Por Juvenal Cruz Vega. Director de la Academia de Lenguas Clásicas Fray Alonso de la Veracruz
Con cariño y afecto a mis discípulos de griego antiguo. A todos mi gratitud y reconocimiento. Pues ellos me han hecho posible como maestro. Muchas gracias. Juvenal Cruz Vega.
Κρεῖσσον δὲ πλούτου καὶ πολυχρύσου χλιδῆς ἀνδρών δικαίων κἀγαθῶν παρουσίαι.
La presencia de los hombres justos y buenos es más importante que la riqueza y que el lujo abundante en oro. Eurípides.
Advertencia.
La historia de este artículo ha surgido por mi amor y vocación al estudio y a la enseñanza de la lengua griega. Desde adolescente tuve esta inquietud, tal vez por el deseo de saber algo de lo que comúnmente a la mayoría no le atrae, ni le deleita, ni le interesa. La invitación que hace Aristóteles al principio de su Metafísica llegó desde muy temprano a mi vida: “Πάντες ἄνθρωποι τοῦ εἰδέναι ὀρέγονται φύσει” (Todos los hombres desean saber por naturaleza).
Pronto respondí a esta llamada y comencé a estudiar humanidades clásicas, y a la vez griego, latín y español. Tuve que echar mano de la sabiduría de mis maestros para poder ingresar, no sólo a la lengua y a la cultura griega, sino también a los autores mismos. Aristóteles, Heródoto, Tucídides, Jenofonte, Platón, Esopo, Tales de Mileto y san Lucas siempre han sido mis favoritos.
Estudiar un autor de esta magnitud es como subir a una gran montaña. Y allí se requiere un gran equipo, conocimiento y práctica, mejor aún, teoría y práctica, cuyo fin es conocer lo singular y lo universal que requiere el contenido de la misma lengua, tal como lo sugiere Aristóteles en el primer libro de su Metafísica. Tenía que ser este autor, el que me diera la respuesta para resolver algunos problemas fundamentales de la filosofía y la gramática, puesto que las dos disciplinas se requieren una y otra; además las dos asignaturas son las que tienen mayor influencia en el lenguaje hablado y escrito.
La gramática es normativa, la filosofía es especulativa, sistemática y práctica; la gramática concede reglas y la filosofía da libertad, pero sin separarse del conocimiento y de la vida misma. Ambas disciplinas son una especie de intencionalidad, las dos se buscan a la hora de la comprensión de un texto, al traducirlo, coméntalo, exponerlo y criticarlo, si es que nuestro propósito fuera reunir las tres disciplinas ejemplares de la lengua, esto es, la filología, la hermenéutica y exegética.
Por otro lado, la enseñanza de las lenguas modernas tiene razón al proponer un proyecto pragmático, esto es, al querer enseñar una lengua sin gramática y sin filosofía. Pero tienen razón sólo parcialmente, porque únicamente enseñan a partir de una circunstancia mundial, que consiste en hablar un poco la lengua para comunicarse medianamente o de una forma común. No obstante, a la hora de entrar a los autores, a los que he aludido en esta disertación, se requiere un poco más que la conversación que se ha venido mostrando en los manuales recientes para la enseñanza de la lengua griega.
Un buen autor se expresa correcta y elegantemente, aunque presente formas verbales y sintácticas muy elementales, sin prescindir de la sintaxis compuesta y de los periodos largos de los que suelen apuntarse en los cursos medianos y superiores de la lengua griega, y que son los que tienen en común los autores de la época de la paidéia. Sin duda alguna, Aristóteles es el vehículo o el código para comunicarse con los autores de los siglos V y VI antes de Cristo hasta los autores de la época imperial y de los primeros siglos del cristianismo.
De tantos autores de la literatura griega, elegí cuatro para este artículo. Sólo presento un texto selecto de cada autor con el texto bilingüe. Esopo, el fabulista por antonomasia de Occidente, Aristóteles, el más grande filósofo de la humanidad, San Lucas, el humanista y helenista del Nuevo Testamento y San Juan Crisóstomo, el más grande orador de la literatura cristiana.
Así pues, sea este estudio un prenotando a la obra de estos cuatro autores. Disfruten la lectura con la misma pasión que ahora les transmito.
1). Esopo. El fabulista de Occidente
Esopo es uno de los autores más destacados de la fábula universal. Su personalidad no es una sola, pues las leyendas se han multiplicado en torno a su historia y algunas o muchas de las composiciones han sido atribuidas a él a lo largo del tiempo. Por esta razón varios estudiosos de la fábula suelen distinguir dos personalidades, una histórica y otra la tradicional. Como escribe Luis Penagos en su Antología griega: “La histórica cuenta con pocos datos y éstos un poco inseguros. En cambio, la tradicional está adornada con muchos rasgos novelescos. La leyenda es abundantísima en pormenores pintorescos. Según ella, Esopo resucitó tres veces y la última escribió todo lo que pasó en Delfos. Su vida fue una serie de extrañas aventuras y su persona el conjunto más ridículo de todas las deformaciones físicas. Su obra literaria quedó olvidada al principio, pero después recobró toda la importancia que se merecía”. (Penagos Luis, Antología griega del Bachiller. Editorial Sal Terrae, 14º edición. Santanteder, 1960, p. 39).
Las biografías que le han hecho, todas apuntan que es un personaje oriundo de Asia Menor, el cual vivió en el siglo VI a.C. Por lo tanto, es contemporáneo de los presocráticos, algunos de los sabios de Grecia y algunos reyes dignos de mención como: Ciro el Grande, Solón de Atenas y Amasis, entre otros.
Su existencia ha sido puesta en duda por muchos historiadores y estudiosos de la literatura clásica, por lo cual ha dado pie a numerosas leyendas. Fuera de todas las disputaciones es considerado el creador de la fábula como género literario. Demetrio de Falero, el primer director del Museo de Alejandría, recogió gran parte de su obra. Lo que nosotros conocemos es una colección de 358 fábulas, casi todas en prosa, esto es, una fábula para cada día aproximadamente.
La hormiga y la paloma
Μύρμηξ διψήσας, κατελθὼν εἰς πηγὴν, παρασυρεὶς ὑπὸ τοῦ ῥεύματος, ἀπεπνίγετο. Περιστερὰ δέ τοῦτο θεασαμένη, κλῶνα δένδρου περιελοῦσα, εἰς τὴν πηγὴν ἔῤῥιψεν, ἐϕ’ οὗ καὶ καθίσας ὁ μύρμηξ διεσώθη. Ἰξευτὴς δὲ τις μετὰ τοῦτο τοὺς καλάμους συνθεὶς, ἐπὶ τὸ τὴν περιστερὰν συλλαβεῖν ᾖει.Τοῦτο δ’ ὁ μύρμηξ ἑωρακὼς, τὸν τοῦ ἰξευτοῦ πόδα ἔδακεν. Ὁ δὲ ἀλγήσας, τοῦς τε καλάμους ἔῤῥιψε, καὶ τὴν περιστερὰν αὐτίκα ϕυγεῖν ἐποίησεν. Ὁ μῦθος δηλοῖ, ὅτι δεῖ τοῖς εὐεργέταις χάριν ἀποδιδόναι.
Un día una hormiga, a punto de morirse de sed, habiendo bajado a un manantial y siendo arrastrada por la corriente, se estaba ahogando. Pero una paloma habiendo visto esto, cortando una ramita de un árbol, la arrojó al manantial y al sentarse sobre ella, la hormiga fue salvada. Después de esto, un pajarero mientras arreglaba sus cañas, iba a atrapar a la paloma sobre la ramita, pero al ver esto la hormiga, mordió el pie del pajarero y éste sintiendo el dolor, lanzó las cañas e inmediatamente hizo que la paloma se escapara. La fábula enseña que es necesario ser agradecido con los bienhechores.
2). Aristóteles. El más grande filósofo
Aristóteles fue un filósofo griego, considerado uno de los pensadores más importantes de la historia, y oriundo de Estagira, Macedonia. Nació en el año 384 a. C, llegó a Atenas siendo un adolescente con el propósito de completar su formación en la Academia de Platón, su maestro más cercano. En el año 335 funda su propia escuela filosófica, a la cual llamó Liceo. Tuvo un singular amor a la sabiduría, la cual sigue siendo motivo de diversas especulaciones. En su obra puede hallarse una pluralidad de temas, desde la medicina, filosofía, ética, lógica, zoología, política, física y, sobre todo, metafísica, aquello que lo hace ser propiamente un filósofo universal. Con él termina la filosofía perenne. Muere en el año 322 a. C. A su muerte siguió su obra el filósofo Teofrasto (370-287 a. C), el cual heredó la Biblioteca de su maestro.
Un fragmento de Metafísica. Libro I, 980 a
Γίγνεται δὲ τέχνη ὅταν ἐκ πολλῶν τῆς ἐμπειρίας ἐννοημάτων μία καθόλου γένηται περὶ τῶν ὁμοίων ὑπόληψις. Τὸ μὲν γὰρ ἔχειν ὑπόληψιν ὅτι Καλλίᾳ κάμνοντι τηνδὶ τὴν νόσον τοδὶ συνήνεγκε καὶ Σωκράτει καὶ καθ᾽ ἕκαστον οὕτω πολλοῖς, ἐμπειρίας ἐστίν· τὸ δ᾽ ὅτι πᾶσι τοῖς τοιοῖσδε κατ᾽ εἶδος ἓν ἀφορισθεῖσι, κάμνουσι τηνδὶ τὴν νόσον, συνήνεγκεν, οἷον τοῖς φλεγματώδεσιν ἢ χολώδεσι ἢ πυρέττουσι καύσῳ, τέχνης. Πρὸς μὲν οὖν τὸ πράττειν ἐμπειρία τέχνης οὐδὲν δοκεῖ διαφέρειν, ἀλλὰ καὶ μᾶλλον ἐπιτυγχάνουσιν οἱ ἔμπειροι τῶν ἄνευ τῆς ἐμπειρίας λόγον ἐχόντων (αἴτιον δ᾽ ὅτι ἡ μὲν ἐμπειρία τῶν καθ᾽ ἕκαστόν ἐστι γνῶσις ἡ δὲ τέχνη τῶν καθόλου, αἱ δὲ πράξεις καὶ αἱ γενέσεις πᾶσαι περὶ τὸ καθ᾽ ἕκαστόν εἰσιν· οὐ γὰρ ἄνθρωπον ὑγιάζει ὁ ἰατρεύων ἀλλ᾽ ἢ κατὰ συμβεβηκός, ἀλλὰ Καλλίαν ἢ Σωκράτην ἢ τῶν ἄλλων τινὰ τῶν οὕτω λεγομένων ᾧ συμβέβηκεν ἀνθρώπῳ εἶναι· ἐὰν οὖν ἄνευ τῆς ἐμπειρίας ἔχῃ τις τὸν λόγον, καὶ τὸ καθόλου μὲν γνωρίζῃ τὸ δ᾽ ἐν τούτῳ καθ᾽ ἕκαστον ἀγνοῇ, πολλάκις διαμαρτήσεται τῆς θεραπείας· θεραπευτὸν γὰρ τὸ καθ᾽ ἕκαστον).
Ciertamente el arte nace siempre que surja un pensamiento universal sobre las cosas semejantes de muchas reflexiones de la experiencia. Pues el tener una opinión que a Calias, que padeció tal enfermedad, también llevo esto a Sócrates, a cada uno y de igual modo a muchos otros, de aquello que es propio de la experiencia. Pero el saber que fue provechoso para todos los individuos que han sido definidos en una sola clase, y que son afectados por esta enfermedad, por ejemplo, a los flemáticos o biliosos, o los que tienen ardor, que es propio del arte. Así pues, para la vida práctica la experiencia no parece que sea diferente del arte, pero además los expertos tienen más éxito que los que tienen conocimientos sin experiencia. Y la causa es que por una parte, la experiencia es el conocimiento de cada una de las cosas singulares, y por otra parte, el arte lo es de las cosas universales. Pero todas las acciones y generaciones tratan de lo singular. Pues el médico no sana al hombre, a no ser que sea por accidente, sino a Calias o a Sócrates, o a alguno de los otros, de los que así se llaman, lo cual se acerca, a lo que es un hombre. En consecuencia, si alguien tiene un conocimiento sin experiencia y descubre lo universal, pero ignora lo singular, errará muchas veces en la curación, porque lo singular podrá ser curado.
3). San Lucas. El humanista helenista del Nuevo Testamento
San Lucas es el más elegante y refinado de los autores del Nuevo Testamento, tiene el estilo de la época alejandrina. Fuera de todos los prejuicios al escribir textos religiosos, es un autor griego de la época imperial. Escribió poco antes del año 63 después de Cristo. Fue discípulo y seguidor fiel de san Pablo, murió en Bitinia, a una edad avanzada, dejando escrito su Evangelio y la narración de los “Hechos de los Apóstoles”.
Para la enseñanza del griego antiguo, nuestro autor es un gran maestro, pues tiene similitudes estilísticas y un excelente vocabulario como los grandes de la antigüedad, Su estilo es muy elegante y embellecido debido a los muchos aoristos y participios en las tres voces, tiene excelente temática, gramatical y cultural, propia de un historiador, lo cual prueba que leía a los autores clásicos y alejandrinos, como Esopo, Heródoto, Tucídides, Jenofonte, Aristóteles, Platón, Estrabón y la misma Septuaginta, entre otros.
Discurso de Pablo en el Areópago. Hech. 17, 22-34.
Σταθεὶς δὲ ὁ Παῦλος ἐν μέσῳ τοῦ Ἀρείου Πάγου ἔφη∙ Ἄνδρες Ἀθηναῖοι, κατὰ πάντα ὡς δεισιδαιμονεστέρους ὑμᾶς θεωρῶ. Διερχόμενος γὰρ καὶ ἀναθεωρῶν τὰ σεβάσματα ὑμῶν εὗρον καὶ βωμὸν ἐν ᾧ ἐπεγέγραπτο, Ἀγνώστῳ Θεῷ. Ὃ οὖν ἀγνοοῦντες εὐσεβεῖτε, τοῦτο ἐγὼ καταγγέλλω ὑμῖν. Ὁ Θεὸς ὁ ποιήσας τὸν κόσμον καὶ πάντα τὰ ἐν αὐτῷ, οὗτος οὐρανοῦ καὶ γῆς ὑπάρχων κύριος οὐκ ἐν χειροποιήτοις ναοῖς κατοικεῖ οὐδὲ ὑπὸ χειρῶν ἀνθρωπίνων θεραπεύεται προσδεόμενός τινος, αὐτὸς διδοὺς πᾶσι ζωὴν καὶ πνοὴν καὶ τὰ πάντα∙
Ἐποίησέν τε ἐξ ἑνὸς πᾶν ἔθνος ἀνθρώπων κατοικεῖν ἐπὶ παντὸς προσώπου τῆς γῆς, ὁρίσας προστεταγμένους καιροὺς καὶ τὰς ὁροθεσίας τῆς κατοικίας αὐτῶν, ζητεῖν τὸν Θεὸν εἰ ἄρα γε ψηλαφήσειαν αὐτὸν καὶ εὕροιεν, καὶ γε οὐ μακρὰν ἀπὸ ἑνὸς ἑκάστου ἡμῶν ὑπάρχοντα. Ἐν αὐτῷ γὰρ ζῶμεν καὶ κινούμεθα καὶ ἐσμέν, ὡς καὶ τινες τῶν καθ’ ὑμᾶς ποιητῶν εἰρήκασιν, τοῦ γὰρ καὶ γένος ἐσμέν.
Γένος οὖν ὑπάρχοντες τοῦ Θεοῦ οὐκ ὀφείλομεν νομίζειν, χρύσῷ, ἢ ἀργύρῳ ἢ λίθῳ, χαράγματι τέχνης καὶ ἐνθυμήσεως ἀνθρώπου τὸ θεῖον εἶναι ὅμοιον. Τοὺς μὲν οὖν χρόνους τῆς ἀγνοίας ὑπεριδὼν ὁ Θεὸς τὰ νῦν παραγγέλει τοῖς ἀνθρώποις πάντας πανταχοῦ μετανοεῖν, καθότι ἔστησεν ἡμέραν ἐν τῇ μέλλει κρίνειν τὴν οἰκουμένην ἐν δικαιοσύνῃ, ἐν ἀνδρὶ ᾧ ὥρισεν πίστιν παρασχὼν πᾶσιν ἀναστήσας αὐτὸν ἐκ νεκρῶν. Ἀκούσαντες δὲ ἀνάστασιν νεκρῶν οἱ μὲν ἐχλεύαζον οἱ δὲ εἶπαν ἀκουσόμεθά σου περὶ τούτου καὶ πάλιν. Οὕτως ὁ Παῦλος ἐξῆλθεν ἐκ μέσου αὐτῶν. Τίνες δὲ ἄνδρες κολληθέντες αὐτῷ ἐπίστευσαν, ἐν οἷς καὶ Διονύσιος ὁ Ἀρεοπαγίτης καὶ γυνὴ ὀνόματι Δάμαρις καὶ ἕτεροι σὺν αὐτοῖς.
Pablo estando de pie en medio del Areópago dijo: “Señores atenienses”, por todas partes veo que ustedes son extremadamente religiosos, porque al pasar por la ciudad y al observar atentamente sus templos sagrados, también he encontrado un altar, en el cual está escrito: “a un Dios desconocido”. Así pues, eso que ustedes adoran sin conocer, yo vengo a anunciarles esto. El Dios que hizo el mundo y todo lo que hay en él, siendo el señor del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos por la mano del hombre, ni es servido por manos humanas, como si necesitara de algo, siendo Él, el que da la vida, el aliento y todas las cosas a todos.
Pues de un solo principio hizo todo el género humano para que habitara sobre la faz de la tierra, habiendo fijado los tiempos determinados y los límites de su habitación para buscar a Dios, por si acaso lo buscan a tientas y lo hallan, aunque ciertamente no está lejos de cada uno de nosotros. Pues en Él vivimos, nos movemos y existimos, tal como algunos de sus poetas también lo han dicho, pues también somos linaje suyo. Así que, si somos linaje de Dios, no debemos pensar que la divinidad sea semejante al oro, a la plata o la piedra, esto es, esculturas del arte y del ingenio humano.
Por consiguiente, Dios pasando por alto los tiempos de la ignorancia, anuncia ahora a los hombres que todos en todas partes se conviertan, porque Él ha fijado el día en que va a juzgar al mundo con la justicia por medio de un hombre, en el cual ha constituido la fe, dando certeza a todos de haberlo resucitado de entre los muertos. Y cuando lo escucharon sobre la resurrección de los muertos, unos se burlaron y otros dijeron: “sobre este asunto te escucharemos otra ocasión”. De este modo Pablo salió de en medio de ellos. No obstante algunos hombres se adhirieron a él y creyeron; entre ellos estaba Dionisio, el Aeropagita y una mujer llamada Dámaris, y otros que estaban con ellos.
4). Sentencia digna de eterna meditación. San Juan Crisóstomo. Comentario a Eccles. 1, 2.
San Juan Crisóstomo (347-407) fue abogado, sacerdote y obispo de Constantinopla, de cuya sede fue depuesto por haber reprobado la relajación de la corte. Su elocuencia era tan arrebatadora, que le valió el nombre de Crisóstomo, del adjetivo χρυσός–ή–όν: oro, dorado. Y στόμα–στόματος–τό: boca. Sus discursos señalan el punto culminante de la oratoria grecolatina por la finura de estilo y por la pureza del lenguaje, así como por el fondo lleno de colorido y de vida. Su griego es bellísimo, presenta un torrente de ideas, unas veces por su contenido, otras veces por su colorido a través del hipérbaton. Le encanta la creación, el comentario y la disertación. El texto que presentamos es uno de los más hermosos de la literatura griega, aunque San Juan Crisóstomo vivió en la decadencia del imperio romano, no obstante, escribió griego como si hubiera sido del siglo IV antes de Cristo, esto es, en la época de oro de Atenas.
“Ματαιότης ματαιοτήτων, καὶ πάντα ματαιότης ”. Ταύτην γὰρ τὴν ῥῆσιν καὶ ἐν τοίχοις, καὶ ἐν ἱματίοις, καὶ ἐν ἀγορᾷ, καὶ ἐν οἰκίᾳ, καὶ ἐν ὁδοῖς, καὶ ἐν θύραις, καὶ ἐν εἰσόδοις, καὶ πρὸ πάντων ἐν τῷ ἑκάστου συνειδότι συνεχῶς ἐγγεγράφθαι δεῖ, καὶ διαπαντὸς αὐτὴν μελετᾷν.Ἐπειδὴ ἡ τῶν πραγμάτων ἀπάτη, καὶ τὰ προσωπεῖα, καὶ ἡ ὑπόκρισις, ἀλήθεια παρὰ τοῖς πολλοῖς εἶναι δοκεῖ· ταύτην καθ’ ἑκάστην ἡμέραν, καὶ ἐν δείπνῳ, καὶ ἐν ἀρίστῳ, καὶ ἐν συλλόγοις ἐπιλέγειν ἕκαστον τῷ πλησίῳ ἐχρῆ, καὶ παρὰ τοῦ πλησίου ἀκούειν, ὅτι “Ματαιότης ματαιοτήτων, τὰ πάντα ματαιότης”.
“Vanidad de vanidades y todo es vanidad”. En efecto es necesario que este proverbio siempre esté grabado en las paredes, en la ropa exterior, en la plaza pública, en la casa, en los caminos, en las puertas, en los vestíbulos, y por antonomasia, en la conciencia de cada uno; y continuamente es preciso practicarlo. Al grado que el engaño a las cosas, las apariencias y la hipocresía parecen ser verdad ante muchos hombres. Sería interesante que todos los días cada uno de nosotros leyera este proverbio a su vecino en los banquetes, en los almuerzos, y en las diversas reuniones, y que lo escuchara cerca de su vecino, “que Vanidad de vanidades y todo es vanidad”.
Diagrama y sinopsis de lengua griega. Una muestra de la literatura clásica a través de sus fuentes
Juvenal Cruz Vega. Director de la Academia de Lenguas Clásicas Fray Alonso de la Veracruz
Con cariño y afecto a mis discípulos de griego antiguo. A todos mi gratitud y reconocimiento. Pues ellos me han hecho posible como maestro. Muchas gracias. Juvenal Cruz Vega.
Κρεῖσσον δὲ πλούτου καὶ πολυχρύσου χλιδῆς ἀνδρών δικαίων κἀγαθῶν παρουσίαι.
La presencia de los hombres justos y buenos es más importante que la riqueza y que el lujo abundante en oro. Eurípides.
Advertencia.
La historia de este artículo ha surgido por mi amor y vocación al estudio y a la enseñanza de la lengua griega. Desde adolescente tuve esta inquietud, tal vez por el deseo de saber algo de lo que comúnmente a la mayoría no le atrae, ni le deleita, ni le interesa. La invitación que hace Aristóteles al principio de su Metafísica llegó desde muy temprano a mi vida: “Πάντες ἄνθρωποι τοῦ εἰδέναι ὀρέγονται φύσει” (Todos los hombres desean saber por naturaleza).
Pronto respondí a esta llamada y comencé a estudiar humanidades clásicas, y a la vez griego, latín y español. Tuve que echar mano de la sabiduría de mis maestros para poder ingresar, no sólo a la lengua y a la cultura griega, sino también a los autores mismos. Aristóteles, Heródoto, Tucídides, Jenofonte, Platón, Esopo, Tales de Mileto y san Lucas siempre han sido mis favoritos.
Estudiar un autor de esta magnitud es como subir a una gran montaña. Y allí se requiere un gran equipo, conocimiento y práctica, mejor aún, teoría y práctica, cuyo fin es conocer lo singular y lo universal que requiere el contenido de la misma lengua, tal como lo sugiere Aristóteles en el primer libro de su Metafísica. Tenía que ser este autor, el que me diera la respuesta para resolver algunos problemas fundamentales de la filosofía y la gramática, puesto que las dos disciplinas se requieren una y otra; además las dos asignaturas son las que tienen mayor influencia en el lenguaje hablado y escrito.
La gramática es normativa, la filosofía es especulativa, sistemática y práctica; la gramática concede reglas y la filosofía da libertad, pero sin separarse del conocimiento y de la vida misma. Ambas disciplinas son una especie de intencionalidad, las dos se buscan a la hora de la comprensión de un texto, al traducirlo, coméntalo, exponerlo y criticarlo, si es que nuestro propósito fuera reunir las tres disciplinas ejemplares de la lengua, esto es, la filología, la hermenéutica y exegética.
Por otro lado, la enseñanza de las lenguas modernas tiene razón al proponer un proyecto pragmático, esto es, al querer enseñar una lengua sin gramática y sin filosofía. Pero tienen razón sólo parcialmente, porque únicamente enseñan a partir de una circunstancia mundial, que consiste en hablar un poco la lengua para comunicarse medianamente o de una forma común. No obstante, a la hora de entrar a los autores, a los que he aludido en esta disertación, se requiere un poco más que la conversación que se ha venido mostrando en los manuales recientes para la enseñanza de la lengua griega.
Un buen autor se expresa correcta y elegantemente, aunque presente formas verbales y sintácticas muy elementales, sin prescindir de la sintaxis compuesta y de los periodos largos de los que suelen apuntarse en los cursos medianos y superiores de la lengua griega, y que son los que tienen en común los autores de la época de la paidéia. Sin duda alguna, Aristóteles es el vehículo o el código para comunicarse con los autores de los siglos V y VI antes de Cristo hasta los autores de la época imperial y de los primeros siglos del cristianismo.
De tantos autores de la literatura griega, elegí cuatro para este artículo. Sólo presento un texto selecto de cada autor con el texto bilingüe. Esopo, el fabulista por antonomasia de Occidente, Aristóteles, el más grande filósofo de la humanidad, San Lucas, el humanista y helenista del Nuevo Testamento y San Juan Crisóstomo, el más grande orador de la literatura cristiana.
Así pues, sea este estudio un prenotando a la obra de estos cuatro autores. Disfruten la lectura con la misma pasión que ahora les transmito.
1). Esopo. El fabulista de Occidente
Esopo es uno de los autores más destacados de la fábula universal. Su personalidad no es una sola, pues las leyendas se han multiplicado en torno a su historia y algunas o muchas de las composiciones han sido atribuidas a él a lo largo del tiempo. Por esta razón varios estudiosos de la fábula suelen distinguir dos personalidades, una histórica y otra la tradicional. Como escribe Luis Penagos en su Antología griega: “La histórica cuenta con pocos datos y éstos un poco inseguros. En cambio, la tradicional está adornada con muchos rasgos novelescos. La leyenda es abundantísima en pormenores pintorescos. Según ella, Esopo resucitó tres veces y la última escribió todo lo que pasó en Delfos. Su vida fue una serie de extrañas aventuras y su persona el conjunto más ridículo de todas las deformaciones físicas. Su obra literaria quedó olvidada al principio, pero después recobró toda la importancia que se merecía”. (Penagos Luis, Antología griega del Bachiller. Editorial Sal Terrae, 14º edición. Santanteder, 1960, p. 39).
Las biografías que le han hecho, todas apuntan que es un personaje oriundo de Asia Menor, el cual vivió en el siglo VI a.C. Por lo tanto, es contemporáneo de los presocráticos, algunos de los sabios de Grecia y algunos reyes dignos de mención como: Ciro el Grande, Solón de Atenas y Amasis, entre otros.
Su existencia ha sido puesta en duda por muchos historiadores y estudiosos de la literatura clásica, por lo cual ha dado pie a numerosas leyendas. Fuera de todas las disputaciones es considerado el creador de la fábula como género literario. Demetrio de Falero, el primer director del Museo de Alejandría, recogió gran parte de su obra. Lo que nosotros conocemos es una colección de 358 fábulas, casi todas en prosa, esto es, una fábula para cada día aproximadamente.
La hormiga y la paloma
Μύρμηξ διψήσας, κατελθὼν εἰς πηγὴν, παρασυρεὶς ὑπὸ τοῦ ῥεύματος, ἀπεπνίγετο. Περιστερὰ δέ τοῦτο θεασαμένη, κλῶνα δένδρου περιελοῦσα, εἰς τὴν πηγὴν ἔῤῥιψεν, ἐϕ’ οὗ καὶ καθίσας ὁ μύρμηξ διεσώθη. Ἰξευτὴς δὲ τις μετὰ τοῦτο τοὺς καλάμους συνθεὶς, ἐπὶ τὸ τὴν περιστερὰν συλλαβεῖν ᾖει.Τοῦτο δ’ ὁ μύρμηξ ἑωρακὼς, τὸν τοῦ ἰξευτοῦ πόδα ἔδακεν. Ὁ δὲ ἀλγήσας, τοῦς τε καλάμους ἔῤῥιψε, καὶ τὴν περιστερὰν αὐτίκα ϕυγεῖν ἐποίησεν. Ὁ μῦθος δηλοῖ, ὅτι δεῖ τοῖς εὐεργέταις χάριν ἀποδιδόναι.
Un día una hormiga, a punto de morirse de sed, habiendo bajado a un manantial y siendo arrastrada por la corriente, se estaba ahogando. Pero una paloma habiendo visto esto, cortando una ramita de un árbol, la arrojó al manantial y al sentarse sobre ella, la hormiga fue salvada. Después de esto, un pajarero mientras arreglaba sus cañas, iba a atrapar a la paloma sobre la ramita, pero al ver esto la hormiga, mordió el pie del pajarero y éste sintiendo el dolor, lanzó las cañas e inmediatamente hizo que la paloma se escapara. La fábula enseña que es necesario ser agradecido con los bienhechores.
2). Aristóteles. El más grande filósofo
Aristóteles fue un filósofo griego, considerado uno de los pensadores más importantes de la historia, y oriundo de Estagira, Macedonia. Nació en el año 384 a. C, llegó a Atenas siendo un adolescente con el propósito de completar su formación en la Academia de Platón, su maestro más cercano. En el año 335 funda su propia escuela filosófica, a la cual llamó Liceo. Tuvo un singular amor a la sabiduría, la cual sigue siendo motivo de diversas especulaciones. En su obra puede hallarse una pluralidad de temas, desde la medicina, filosofía, ética, lógica, zoología, política, física y, sobre todo, metafísica, aquello que lo hace ser propiamente un filósofo universal. Con él termina la filosofía perenne. Muere en el año 322 a. C. A su muerte siguió su obra el filósofo Teofrasto (370-287 a. C), el cual heredó la Biblioteca de su maestro.
Un fragmento de Metafísica. Libro I, 980 a
Γίγνεται δὲ τέχνη ὅταν ἐκ πολλῶν τῆς ἐμπειρίας ἐννοημάτων μία καθόλου γένηται περὶ τῶν ὁμοίων ὑπόληψις. Τὸ μὲν γὰρ ἔχειν ὑπόληψιν ὅτι Καλλίᾳ κάμνοντι τηνδὶ τὴν νόσον τοδὶ συνήνεγκε καὶ Σωκράτει καὶ καθ᾽ ἕκαστον οὕτω πολλοῖς, ἐμπειρίας ἐστίν· τὸ δ᾽ ὅτι πᾶσι τοῖς τοιοῖσδε κατ᾽ εἶδος ἓν ἀφορισθεῖσι, κάμνουσι τηνδὶ τὴν νόσον, συνήνεγκεν, οἷον τοῖς φλεγματώδεσιν ἢ χολώδεσι ἢ πυρέττουσι καύσῳ, τέχνης. Πρὸς μὲν οὖν τὸ πράττειν ἐμπειρία τέχνης οὐδὲν δοκεῖ διαφέρειν, ἀλλὰ καὶ μᾶλλον ἐπιτυγχάνουσιν οἱ ἔμπειροι τῶν ἄνευ τῆς ἐμπειρίας λόγον ἐχόντων (αἴτιον δ᾽ ὅτι ἡ μὲν ἐμπειρία τῶν καθ᾽ ἕκαστόν ἐστι γνῶσις ἡ δὲ τέχνη τῶν καθόλου, αἱ δὲ πράξεις καὶ αἱ γενέσεις πᾶσαι περὶ τὸ καθ᾽ ἕκαστόν εἰσιν· οὐ γὰρ ἄνθρωπον ὑγιάζει ὁ ἰατρεύων ἀλλ᾽ ἢ κατὰ συμβεβηκός, ἀλλὰ Καλλίαν ἢ Σωκράτην ἢ τῶν ἄλλων τινὰ τῶν οὕτω λεγομένων ᾧ συμβέβηκεν ἀνθρώπῳ εἶναι· ἐὰν οὖν ἄνευ τῆς ἐμπειρίας ἔχῃ τις τὸν λόγον, καὶ τὸ καθόλου μὲν γνωρίζῃ τὸ δ᾽ ἐν τούτῳ καθ᾽ ἕκαστον ἀγνοῇ, πολλάκις διαμαρτήσεται τῆς θεραπείας· θεραπευτὸν γὰρ τὸ καθ᾽ ἕκαστον).
Ciertamente el arte nace siempre que surja un pensamiento universal sobre las cosas semejantes de muchas reflexiones de la experiencia. Pues el tener una opinión que a Calias, que padeció tal enfermedad, también llevo esto a Sócrates, a cada uno y de igual modo a muchos otros, de aquello que es propio de la experiencia. Pero el saber que fue provechoso para todos los individuos que han sido definidos en una sola clase, y que son afectados por esta enfermedad, por ejemplo, a los flemáticos o biliosos, o los que tienen ardor, que es propio del arte. Así pues, para la vida práctica la experiencia no parece que sea diferente del arte, pero además los expertos tienen más éxito que los que tienen conocimientos sin experiencia. Y la causa es que por una parte, la experiencia es el conocimiento de cada una de las cosas singulares, y por otra parte, el arte lo es de las cosas universales. Pero todas las acciones y generaciones tratan de lo singular. Pues el médico no sana al hombre, a no ser que sea por accidente, sino a Calias o a Sócrates, o a alguno de los otros, de los que así se llaman, lo cual se acerca, a lo que es un hombre. En consecuencia, si alguien tiene un conocimiento sin experiencia y descubre lo universal, pero ignora lo singular, errará muchas veces en la curación, porque lo singular podrá ser curado.
3). San Lucas. El humanista helenista del Nuevo Testamento
San Lucas es el más elegante y refinado de los autores del Nuevo Testamento, tiene el estilo de la época alejandrina. Fuera de todos los prejuicios al escribir textos religiosos, es un autor griego de la época imperial. Escribió poco antes del año 63 después de Cristo. Fue discípulo y seguidor fiel de san Pablo, murió en Bitinia, a una edad avanzada, dejando escrito su Evangelio y la narración de los “Hechos de los Apóstoles”.
Para la enseñanza del griego antiguo, nuestro autor es un gran maestro, pues tiene similitudes estilísticas y un excelente vocabulario como los grandes de la antigüedad, Su estilo es muy elegante y embellecido debido a los muchos aoristos y participios en las tres voces, tiene excelente temática, gramatical y cultural, propia de un historiador, lo cual prueba que leía a los autores clásicos y alejandrinos, como Esopo, Heródoto, Tucídides, Jenofonte, Aristóteles, Platón, Estrabón y la misma Septuaginta, entre otros.
Discurso de Pablo en el Areópago. Hech. 17, 22-34.
Σταθεὶς δὲ ὁ Παῦλος ἐν μέσῳ τοῦ Ἀρείου Πάγου ἔφη∙ Ἄνδρες Ἀθηναῖοι, κατὰ πάντα ὡς δεισιδαιμονεστέρους ὑμᾶς θεωρῶ. Διερχόμενος γὰρ καὶ ἀναθεωρῶν τὰ σεβάσματα ὑμῶν εὗρον καὶ βωμὸν ἐν ᾧ ἐπεγέγραπτο, Ἀγνώστῳ Θεῷ. Ὃ οὖν ἀγνοοῦντες εὐσεβεῖτε, τοῦτο ἐγὼ καταγγέλλω ὑμῖν. Ὁ Θεὸς ὁ ποιήσας τὸν κόσμον καὶ πάντα τὰ ἐν αὐτῷ, οὗτος οὐρανοῦ καὶ γῆς ὑπάρχων κύριος οὐκ ἐν χειροποιήτοις ναοῖς κατοικεῖ οὐδὲ ὑπὸ χειρῶν ἀνθρωπίνων θεραπεύεται προσδεόμενός τινος, αὐτὸς διδοὺς πᾶσι ζωὴν καὶ πνοὴν καὶ τὰ πάντα∙
Ἐποίησέν τε ἐξ ἑνὸς πᾶν ἔθνος ἀνθρώπων κατοικεῖν ἐπὶ παντὸς προσώπου τῆς γῆς, ὁρίσας προστεταγμένους καιροὺς καὶ τὰς ὁροθεσίας τῆς κατοικίας αὐτῶν, ζητεῖν τὸν Θεὸν εἰ ἄρα γε ψηλαφήσειαν αὐτὸν καὶ εὕροιεν, καὶ γε οὐ μακρὰν ἀπὸ ἑνὸς ἑκάστου ἡμῶν ὑπάρχοντα. Ἐν αὐτῷ γὰρ ζῶμεν καὶ κινούμεθα καὶ ἐσμέν, ὡς καὶ τινες τῶν καθ’ ὑμᾶς ποιητῶν εἰρήκασιν, τοῦ γὰρ καὶ γένος ἐσμέν.
Γένος οὖν ὑπάρχοντες τοῦ Θεοῦ οὐκ ὀφείλομεν νομίζειν, χρύσῷ, ἢ ἀργύρῳ ἢ λίθῳ, χαράγματι τέχνης καὶ ἐνθυμήσεως ἀνθρώπου τὸ θεῖον εἶναι ὅμοιον. Τοὺς μὲν οὖν χρόνους τῆς ἀγνοίας ὑπεριδὼν ὁ Θεὸς τὰ νῦν παραγγέλει τοῖς ἀνθρώποις πάντας πανταχοῦ μετανοεῖν, καθότι ἔστησεν ἡμέραν ἐν τῇ μέλλει κρίνειν τὴν οἰκουμένην ἐν δικαιοσύνῃ, ἐν ἀνδρὶ ᾧ ὥρισεν πίστιν παρασχὼν πᾶσιν ἀναστήσας αὐτὸν ἐκ νεκρῶν. Ἀκούσαντες δὲ ἀνάστασιν νεκρῶν οἱ μὲν ἐχλεύαζον οἱ δὲ εἶπαν ἀκουσόμεθά σου περὶ τούτου καὶ πάλιν. Οὕτως ὁ Παῦλος ἐξῆλθεν ἐκ μέσου αὐτῶν. Τίνες δὲ ἄνδρες κολληθέντες αὐτῷ ἐπίστευσαν, ἐν οἷς καὶ Διονύσιος ὁ Ἀρεοπαγίτης καὶ γυνὴ ὀνόματι Δάμαρις καὶ ἕτεροι σὺν αὐτοῖς.
Pablo estando de pie en medio del Areópago dijo: “Señores atenienses”, por todas partes veo que ustedes son extremadamente religiosos, porque al pasar por la ciudad y al observar atentamente sus templos sagrados, también he encontrado un altar, en el cual está escrito: “a un Dios desconocido”. Así pues, eso que ustedes adoran sin conocer, yo vengo a anunciarles esto. El Dios que hizo el mundo y todo lo que hay en él, siendo el señor del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos por la mano del hombre, ni es servido por manos humanas, como si necesitara de algo, siendo Él, el que da la vida, el aliento y todas las cosas a todos.
Pues de un solo principio hizo todo el género humano para que habitara sobre la faz de la tierra, habiendo fijado los tiempos determinados y los límites de su habitación para buscar a Dios, por si acaso lo buscan a tientas y lo hallan, aunque ciertamente no está lejos de cada uno de nosotros. Pues en Él vivimos, nos movemos y existimos, tal como algunos de sus poetas también lo han dicho, pues también somos linaje suyo. Así que, si somos linaje de Dios, no debemos pensar que la divinidad sea semejante al oro, a la plata o la piedra, esto es, esculturas del arte y del ingenio humano.
Por consiguiente, Dios pasando por alto los tiempos de la ignorancia, anuncia ahora a los hombres que todos en todas partes se conviertan, porque Él ha fijado el día en que va a juzgar al mundo con la justicia por medio de un hombre, en el cual ha constituido la fe, dando certeza a todos de haberlo resucitado de entre los muertos. Y cuando lo escucharon sobre la resurrección de los muertos, unos se burlaron y otros dijeron: “sobre este asunto te escucharemos otra ocasión”. De este modo Pablo salió de en medio de ellos. No obstante algunos hombres se adhirieron a él y creyeron; entre ellos estaba Dionisio, el Aeropagita y una mujer llamada Dámaris, y otros que estaban con ellos.
4). Sentencia digna de eterna meditación. San Juan Crisóstomo. Comentario a Eccles. 1, 2.
San Juan Crisóstomo (347-407) fue abogado, sacerdote y obispo de Constantinopla, de cuya sede fue depuesto por haber reprobado la relajación de la corte. Su elocuencia era tan arrebatadora, que le valió el nombre de Crisóstomo, del adjetivo χρυσός–ή–όν: oro, dorado. Y στόμα–στόματος–τό: boca. Sus discursos señalan el punto culminante de la oratoria grecolatina por la finura de estilo y por la pureza del lenguaje, así como por el fondo lleno de colorido y de vida. Su griego es bellísimo, presenta un torrente de ideas, unas veces por su contenido, otras veces por su colorido a través del hipérbaton. Le encanta la creación, el comentario y la disertación. El texto que presentamos es uno de los más hermosos de la literatura griega, aunque San Juan Crisóstomo vivió en la decadencia del imperio romano, no obstante, escribió griego como si hubiera sido del siglo IV antes de Cristo, esto es, en la época de oro de Atenas.
“Ματαιότης ματαιοτήτων, καὶ πάντα ματαιότης ”. Ταύτην γὰρ τὴν ῥῆσιν καὶ ἐν τοίχοις, καὶ ἐν ἱματίοις, καὶ ἐν ἀγορᾷ, καὶ ἐν οἰκίᾳ, καὶ ἐν ὁδοῖς, καὶ ἐν θύραις, καὶ ἐν εἰσόδοις, καὶ πρὸ πάντων ἐν τῷ ἑκάστου συνειδότι συνεχῶς ἐγγεγράφθαι δεῖ, καὶ διαπαντὸς αὐτὴν μελετᾷν.Ἐπειδὴ ἡ τῶν πραγμάτων ἀπάτη, καὶ τὰ προσωπεῖα, καὶ ἡ ὑπόκρισις, ἀλήθεια παρὰ τοῖς πολλοῖς εἶναι δοκεῖ· ταύτην καθ’ ἑκάστην ἡμέραν, καὶ ἐν δείπνῳ, καὶ ἐν ἀρίστῳ, καὶ ἐν συλλόγοις ἐπιλέγειν ἕκαστον τῷ πλησίῳ ἐχρῆ, καὶ παρὰ τοῦ πλησίου ἀκούειν, ὅτι “Ματαιότης ματαιοτήτων, τὰ πάντα ματαιότης”.
“Vanidad de vanidades y todo es vanidad”. En efecto es necesario que este proverbio siempre esté grabado en las paredes, en la ropa exterior, en la plaza pública, en la casa, en los caminos, en las puertas, en los vestíbulos, y por antonomasia, en la conciencia de cada uno; y continuamente es preciso practicarlo. Al grado que el engaño a las cosas, las apariencias y la hipocresía parecen ser verdad ante muchos hombres. Sería interesante que todos los días cada uno de nosotros leyera este proverbio a su vecino en los banquetes, en los almuerzos, y en las diversas reuniones, y que lo escuchara cerca de su vecino, “que Vanidad de vanidades y todo es vanidad”.