Ciencia y Tecnología

Artemis II rompe récord histórico de distancia y comienza su retorno tras un eclipse lunar único

Por Luis Moreno

La humanidad ha establecido una nueva frontera en el espacio profundo. Este 6 de abril, la misión Artemis II de la NASA no solo completó con éxito su paso por la cara oculta de la Luna, sino que sus cuatro tripulantes se convirtieron en los seres humanos que han viajado más lejos de la Tierra en toda la historia, superando la marca establecida hace más de 50 años por la misión Apolo 13.

Un nuevo récord para la historia

A bordo de la cápsula Orion (bautizada por la tripulación como Integrity), Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen alcanzaron una distancia máxima de 406,778 kilómetros (252,756 millas) de nuestro planeta. Con esto, quebraron el récord de 400,171 kilómetros que ostentaba el Apolo 13 desde abril de 1970.

«Esta misión será recordada como el momento en que la gente comenzó a creer que Estados Unidos puede, una vez más, lograr lo casi imposible», declaró Jared Isaacman, administrador de la NASA, quien recordó que el éxito total solo se alcanzará cuando los astronautas americen a salvo en el Océano Pacífico el próximo 11 de abril.

Ciencia y mística en la cara oculta

Durante el sobrevuelo, que alcanzó un punto de máxima cercanía a la superficie lunar de apenas 6,550 kilómetros, los astronautas realizaron observaciones geológicas de alta precisión. Identificaron la vasta Cuenca Oriental y los sitios históricos de las misiones Apolo 12 y 14, además de estudiar el Polo Sur lunar, zona clave para futuras colonizaciones debido a sus reservas de hielo.

En un momento de profunda emotividad, la tripulación solicitó bautizar dos cráteres anónimos de la cara oculta: uno como Carroll, en homenaje a la fallecida esposa del comandante Reid Wiseman, y otro como Integrity, en honor al espíritu de su nave.

Un eclipse «solo para ellos»

Tras emerger de 40 minutos de silencio de radio absoluto al cruzar la cara oculta, la tripulación presenció un fenómeno astronómico irrepetible: un eclipse solar total visto desde la órbita lunar. Debido a su posición, la Luna se observó mucho más grande que el Sol, permitiéndoles estudiar la corona solar (la atmósfera exterior de la estrella) durante 57 minutos.

«Es algo muy único de esta misión», señaló Kelsey Young, oficial científica de Artemis II, destacando que el despegue el pasado 1 de abril fue calculado con precisión matemática para coincidir con esta ventana de observación.

Actualmente, la Integrity ha iniciado su trayectoria de regreso. Tras dejar atrás el satélite natural, los astronautas se preparan para la fase crítica de reentrada a la atmósfera terrestre, marcando el fin de la misión que ha devuelto a la humanidad el sueño de conquistar el cosmos.

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