Hospitalidad.
Por Ricardo Caballero de la Rosa
Las voces se recrean cuando nombras
las significaciones que se ocultan.
Si hablar es la manera de amar siempre
me haces otro si dictas ya mis letras.
El peso de las horas hace mi oído
que resucitan las pausas del habla
de unos labios sedientos de esos besos
que mueven la memoria de los tiempos.
Las luces que iluminan la oscuridad
vienen de las miradas cuando incendian
cada instante que busca tener nombre
en la hospitalidad de tu semblante.
Un cobijo abrasante reverbera
cada imagen que vistes y denotas
como refugio de un eclipse eterno:
luna y esplendor que yacen revueltos
en el cambio de danza inmarcesible.
Pero el tiempo disipa los sucesos
y nos convierte en soles que aparean
en la memoria de granizo y agua
cada reflejo que comprime ahora
el infinito que se multiplica.
Te encontraré de nuevo en otras voces.
Mi correo es ricardocaballerodelarosa@gmail.com

