La jueza sudafricana Navi Pillay gana el Premio Nobel de la Paz y dedica el galardón a las víctimas de crímenes internacionales
La jurista de 85 años, pionera en la defensa contra el apartheid y ex Alta Comisionada de la ONU, reafirma la vigencia del derecho internacional en un contexto de fuertes presiones políticas globales.
Por Luis Moreno
La jurista y defensora de los derechos humanos sudafricana Navanethem «Navi» Pillay fue galardonada con el Premio Nobel de la Paz en reconocimiento a su extensa trayectoria en el enjuiciamiento de crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad y genocidio. En su primera comparecencia tras el anuncio, realizada desde la emblemática sala de audiencias del tribunal de Nuremberg, Alemania, la abogada de 85 años dedicó formalmente el reconocimiento a «los supervivientes de crímenes internacionales» y a los profesionales que luchan en favor de la justicia global.
Durante su discurso, Pillay lanzó una contundente advertencia sobre el deterioro de la arquitectura jurídica internacional y la creciente polarización política. Subrayó que las instituciones dedicadas a la protección de los derechos humanos enfrentan ataques sin precedentes, señalando de forma particular los señalamientos en contra de la Corte Penal Internacional (CPI). Ante este panorama, la jurista recordó a los mandatarios del mundo que tienen la obligación legal ineludible de garantizar los derechos fundamentales y abstenerse de promover conflictos bélicos.

La trayectoria de Pillay abarca hitos históricos del derecho internacional. En sus inicios profesionales en Sudáfrica, fue una de las abogadas pioneras en defender a activistas contra el régimen del apartheid, incluido Nelson Mandela, logrando el reconocimiento de derechos básicos para los presos políticos de la época. Posteriormente, formó parte del Tribunal Penal Internacional para Ruanda, de la Corte Penal Internacional y se desempeñó como Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos entre los años 2008 y 2014, además de participar en litigios ante la Corte Internacional de Justicia vinculados con acusaciones de genocidio en Myanmar.
Recientemente, Pillay presidió la Comisión de Investigación del Consejo de Derechos Humanos de la ONU sobre el Territorio Palestino Ocupado e Israel. Bajo su liderazgo, la comisión determinó que el Estado de Israel cometió genocidio en Gaza con la intención específica de destruir a la población palestina del enclave, además de responsabilizar a sus máximas autoridades políticas de incitación. Las investigaciones encabezadas por Pillay también atribuyeron a la organización Hamás la comisión de crímenes de guerra durante los ataques del 7 de octubre de 2023.
La concesión del galardón por parte del Comité Nobel Noruego generó reacciones contrapuestas a nivel internacional. El Gobierno de Israel rechazó categóricamente la distinción, acusando a la jueza de mantener sesgos y promover mentiras en contra de la nación. Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump —quien previamente había llamado a las naciones a abandonar la CPI y aspiraba al reconocimiento por sus gestiones diplomáticas—, criticó al Comité Nobel a través de Truth Social, calificando a Pillay como una figura opuesta a los intereses de su país e Israel. Pese a las descalificaciones, Pillay reiteró la validez técnica de los informes y ratificó su compromiso con el derecho humanitario.

