Avanza el proceso de registro e investigación del cráneo mixteco repatriado a México
Especialistas del INAH concluyen la catalogación tridimensional de la pieza prehispánica ornamentada con turquesa, mientras gestionan su posible destino en el Museo Comunitario Yucu Saa de Oaxaca.
Por Luis Moreno
Un año después de su retorno a suelo mexicano desde los Países Bajos, el cráneo de un ancestro mixteco ornamentado con un mosaico prehispánico de turquesa ha completado las etapas clave de su inscripción pública, inventario y registro tridimensional por parte de la Subdirección de Registro de Monumentos Arqueológicos Muebles del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). Asimismo, las autoridades mexicanas mantienen diálogo con el Museo Comunitario Yucu Saa, ubicado en Villa de Tututepec, Oaxaca, recinto interesado en resguardar y exhibir formalmente este bien patrimonial.
La pieza arqueológica permaneció expuesta durante seis décadas como una de las obras destacadas del Museo del Mundo (Wereldmuseum) en Leiden, Países Bajos, tras haber sido adquirida en el mercado del arte en 1962 sin registros precisos sobre su origen exacto. La restitución fue impulsada inicialmente por el colectivo de la sociedad civil Nohivi Ñuu Savi, logrando la articulación institucional entre la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), la Secretaría de Cultura y la Embajada de México en Países Bajos para concretar su devolución en diciembre de 2024 y su posterior arribo al país en mayo de 2025.
Sobre el proceso de restitución, la secretaria de Cultura del Gobierno de México, Claudia Curiel de Icaza, destacó la relevancia de la suma de esfuerzos institucionales y comunitarios: “La recuperación de este cráneo prehispánico demuestra que la colaboración entre autoridades y sociedad civil puede traducirse en acciones de justicia histórica. Reconocemos la iniciativa del colectivo Nohivi Ñuu Savi, cuyo trabajo contribuyó a que este bien regresara a México y pueda ser investigado, preservado y vinculado nuevamente con la memoria de las comunidades”.




De acuerdo con el dictamen técnico elaborado por Alejandro Bautista Valdespino, subdirector de Registro de Monumentos Arqueológicos Muebles del INAH, el análisis osteológico y estilístico determinó que se trata de un resto óseo humano prehispánico perteneciente al territorio nacional. El cráneo presenta una decoración parcial con teselas de turquesa, concha, jadeíta y cristal de roca, las cuales forman el diseño de una serpiente en el hueso frontal. Esta técnica de mosaico está documentada en Mesoamérica hacia el Posclásico Tardío (1200-1521 d.C.), época asociada a regiones que hoy comprenden los estados de Puebla y Oaxaca.
Análisis científicos previos desarrollados entre 2011 y 2012 por el recinto de Leiden y el Centro de Investigación y Restauración de Museos de Francia mediante estudios de isótopos y fluorescencia de rayos X concluyeron que los restos corresponden a un individuo masculino de entre 25 y 40 años de edad y confirmaron la autenticidad prehispánica de los materiales ornamentales.
Como parte de las labores de conservación en México, la Dirección de Registro Público del INAH generó el primer modelo digital en tres dimensiones de la pieza a cargo del fotógrafo Christian Esparza Espinosa, al tiempo que se diseñó un embalaje especializado para su manejo museográfico. En la vertiente de investigación, el antropólogo físico Olaf Bello Cardoso señaló la viabilidad de realizar futuros análisis de radiocarbono y extracción de ADN antiguo en piezas dentales o en el hueso temporal para profundizar en el origen e identidad del individuo.
Las autoridades del INAH mantienen la orientación técnica e institucional con la comunidad de Villa de Tututepec para evaluar si el Museo Comunitario Yucu Saa reúne las condiciones normativas y de conservación requeridas para albergar y exhibir de forma permanente este elemento de la memoria histórica mixteca.

