La NASA revela nueva animación del geoide terrestre y aclara falsas interpretaciones sobre la forma de la Tierra
La visualización gráfica amplifica 10 mil veces las variaciones del campo gravitatorio del planeta para mostrar fenómenos imperceptibles a escala humana.
Por Luis Moreno
La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) difundió una nueva visualización científica del geoide terrestre que permite observar con alto nivel de detalle las variaciones del campo gravitatorio de la Tierra. La imagen, que rápidamente se volvió viral en plataformas digitales y redes sociales, provocó diversas interpretaciones erróneas que la agencia espacial se encargó de precisar: la animación no muestra la forma física ni el relieve real del planeta, sino un modelo de su fuerza de gravedad.
El geoide representa una superficie equipotencial donde el potencial gravitatorio es constante, funcionando como la referencia matemática para medir el nivel medio del mar y calcular con exactitud las altitudes sobre la superficie terrestre. Para hacer visibles estas fluctuaciones —las cuales oscilan en la realidad entre 85 metros por encima y 106 metros por debajo del nivel de referencia—, el modelo amplificó gráficamente las irregularidades 10 mil veces, ya que de lo contrario resultarían imperceptibles a la vista.
La elaboración de esta representación gráfica se fundamenta en el modelo internacional GOCO06s (Gravity Observation Combination 06s). Este desarrollo recopiló más de mil millones de mediciones individuales recabadas a lo largo de 15 años por 19 satélites científicos, destacando los aportes de las misiones GRACE, de la NASA, y GOCE, de la Agencia Espacial Europea (ESA), especializadas en rastrear la redistribución de masas en el globo.
Especialistas de la NASA destacaron que el objetivo de la divulgación es ilustrar que la gravedad no es uniforme en todo el planeta debido a la densidad desigual de su interior. Aunque estas variaciones no afectan la experiencia cotidiana de la población, el mapa gravitatorio resulta fundamental para disciplinas como la geodesia, la navegación satelital, la ingeniería civil y el estudio del cambio climático, al permitir monitorear el deshielo de los polos y el movimiento de las placas tectónicas.

