El Papa León XIV realiza visitas sorpresa a los santuarios de Vallepietra y Subiaco en Italia
El Pontífice peregrinó al Santuario de la Santísima Trinidad en los Montes Simbruinos y a los monasterios benedictinos de Subiaco, en una serie de viajes privados enfocados en la oración y la paz.
Por Patricia Moreno
El Papa León XIV realizó este miércoles 22 de julio de 2026 una visita sorpresa al Santuario de la Santísima Trinidad en Vallepietra, para posteriormente trasladarse a la localidad de Subiaco, donde recorrió los históricos monasterios de San Benito y Santa Escolástica, informó la Oficina de Prensa de la Santa Sede.
El Pontífice, quien se encuentra en su periodo de descanso estival en la residencia de Castel Gandolfo, viajó por carretera hasta el santuario incrustado en la roca del Monte Autore, ubicado a más de 1,800 metros de altitud en la frontera entre las regiones de Lacio y Abruzos.
Oración y tradición en Vallepietra
De acuerdo con el comunicado difundido por la Santa Sede en Telegram, el Papa permaneció en oración ante el venerado fresco de la Santísima Trinidad dentro del recinto rupestre y saludó tanto a la comunidad religiosa como a los fieles presentes.
El Santuario de la Santísima Trinidad es un histórico punto de peregrinación que alberga un fresco de estilo bizantino en el que se representa a la Trinidad mediante tres figuras idénticas de Cristo. A los pies de las escaleras de salida se encuentra además la Capilla de Santa Ana, tallada directamente sobre la roca madre.








Peregrinaje por la cuna del monasticismo occidental
Tras su paso por Vallepietra, el Santo Padre se dirigió a Subiaco para visitar el Monasterio de San Benito. Durante su recorrido por el complejo monástico, considerado por casi un milenio como uno de los centros espirituales benedictinos más relevantes, el Papa se detuvo en meditación silenciosa ante un fresco de San Francisco del siglo XIII.
Posteriormente, en la Sagrada Cueva donde San Benito de Nursia vivió como ermitaño a principios del siglo VI, el Pontífice cumplió con la tradición de besar la rodilla de la estatua del santo y recitó el Padre Nuestro con los asistentes.
La jornada continuó en el cercano Monasterio de Santa Escolástica, donde el Papa León XIV compartió el almuerzo con la comunidad benedictina y recorrió los claustros y el convento antes de emprender el regreso a Castel Gandolfo.
Esta gira privada se suma a la realizada el pasado lunes 20 de julio a la Abadía de Montecasino, donde el Pontífice elevó oraciones por la paz mundial.

